OPINI脫N de Teodoro Mart铆nez Ar谩n
Los pacientes no dejan de sorprenderme, de ense帽arme, de humanizarme. En la debilidad de la enfermedad, cuando m谩s duro es el diagn贸stico y m谩s tenue la esperanza, con frecuencia surge esa asombrosa fuerza, ese empuje que parece anidar dentro de todo individuo, que espera la ocasi贸n id贸nea para hacer su aparici贸n, cuando estamos rendidos en el suelo.
La madre sin recursos que aprieta los dientes para buscar bajo las piedras el dinero que necesita su hija para esa ortesis especial… Con un hijo enfermo acude, consulta tras consulta, con las mejores b煤squedas de literatura cient铆fica que yo hubiera podido encontrar. O aquella otra que se convierte en mecenas de la investigaci贸n que puede para ayudar a su hija. Ellas no constan en ninguna estad铆stica, ni ese dinero cuenta en ning煤n balance sobre gasto sanitario. S贸lo est谩n ah铆, ocultas y distan mucho de ser testimoniales. Se les debe mucha gratitud a estos 谩ngeles solitarios -casi siempre mujeres- y el m谩s profundo de los respetos.
A veces, sin embargo, el esfuerzo no lo hace un familiar directo, sino un grupo de amigos, o incluso de desconocidos, lo que lo hace a煤n m谩s sorprendente. Llevados del m谩s puro esp铆ritu de protecci贸n y ayuda al pr贸jimo, de un sentimiento de solidaridad comunal inmediato y tremendamente intenso, sin barreras de ning煤n tipo, dan lo mejor de s铆 mismos para ayudar al que no puede levantarse solo.
La 煤ltima de estas iniciativas se llama ‘Mariposas por la vida’, que es una de las m谩s hermosas que he o铆do. Es un proyecto para elaborar una Gu铆a Visual de las Mariposas Ib茅ricas diurnas. A diferencia de otros libros, el proyecto se est谩 llevando a cabo mediante la colaboraci贸n de decenas de fot贸grafos, amigos o desconocidos, que env铆an sus fotos, o su 煤nica foto, para formar el gran puzzle de esta obra que probablemente terminar谩 siendo el mejor libro de mariposas de la pen铆nsula Ib茅rica elaborado hasta la fecha.
La chispa que encendi贸 la mecha del proyecto fue el dolor de Gabino, su amigo, que padeci贸 la enfermedad conocida como ELA (esclerosis lateral amiotr贸fica), que seg贸 la vida de Gabino. Sus amigos, sus compa帽eros, asistieron durante su enfermedad a la ayuda que la Fundaci贸n Miquel Valls les prest贸, a 茅l y sus familiares, durante todo el proceso. Hoy han decidido devolver parte del bien que Gabino recibi贸, al destinar lo que se obtenga con la venta del libro a financiar la actividad de dicha fundaci贸n. Y qu茅 mejor veh铆culo para llegar a su destino que la gran pasi贸n de Gabino: la fotograf铆a de mariposas.
Bellas, fr谩giles y 煤nicas, como las personas. Las mariposas nos regalan su fugaz belleza para recordarnos que podemos hacer cosas grandes aun siendo peque帽os; que una foto en un caj贸n no es nada, pero cuando se junta con trescientas m谩s puede llegar a ser imprescindible para completar una obra casi enciclop茅dica. Como en los castellets de Catalu帽a, en el proyecto son imprescindibles todas las manos, aunque aparentemente la torre humana la compongan s贸lo unos cuantos. Somos peque帽os, pero no insignificantes. Y s铆, somos insustituibles. Sin nosotros, nada es posible. Nada de lo que merece la pena.
Jam谩s sabremos las consecuencias que una sonrisa o una palabra amable pueden tener para miles de personas. Puede que nunca descubramos que fuimos nosotros los que dimos un empujoncito a un futuro Gandhi en medio de una crisis personal, o a una madre coraje que necesitaba apoyo para seguir luchando, o simplemente a nuestro dolido vecino. Alguien sembr贸 un d铆a la semilla del 谩rbol a cuya sombra te cobijas, y lo hizo sabiendo que no habr铆a de beneficiarse de ello.
En un mundo obsesionado con la rentabilidad y el beneficio, muchas veces la solidaridad y el esfuerzo por los dem谩s se tilda de est茅ril, si no va de la mano de recaudaciones sorprendentes o resultados espectaculares. Nadie puede ense帽ar al ciego a ver. Lo que es claro es que, a partir de hoy, no podr谩 afirmarse que no puede cambiar el mundo el fr谩gil aleteo de una mariposa.
Teodoro Mart铆nez Ar谩n
Los pacientes no dejan de sorprenderme, de ense帽arme, de humanizarme. En la debilidad de la enfermedad, cuando m谩s duro es el diagn贸stico y m谩s tenue la esperanza, con frecuencia surge esa asombrosa fuerza, ese empuje que parece anidar dentro de todo individuo, que espera la ocasi贸n id贸nea para hacer su aparici贸n, cuando estamos rendidos en el suelo.
La madre sin recursos que aprieta los dientes para buscar bajo las piedras el dinero que necesita su hija para esa ortesis especial… Con un hijo enfermo acude, consulta tras consulta, con las mejores b煤squedas de literatura cient铆fica que yo hubiera podido encontrar. O aquella otra que se convierte en mecenas de la investigaci贸n que puede para ayudar a su hija. Ellas no constan en ninguna estad铆stica, ni ese dinero cuenta en ning煤n balance sobre gasto sanitario. S贸lo est谩n ah铆, ocultas y distan mucho de ser testimoniales. Se les debe mucha gratitud a estos 谩ngeles solitarios -casi siempre mujeres- y el m谩s profundo de los respetos.
A veces, sin embargo, el esfuerzo no lo hace un familiar directo, sino un grupo de amigos, o incluso de desconocidos, lo que lo hace a煤n m谩s sorprendente. Llevados del m谩s puro esp铆ritu de protecci贸n y ayuda al pr贸jimo, de un sentimiento de solidaridad comunal inmediato y tremendamente intenso, sin barreras de ning煤n tipo, dan lo mejor de s铆 mismos para ayudar al que no puede levantarse solo.
La 煤ltima de estas iniciativas se llama ‘Mariposas por la vida’, que es una de las m谩s hermosas que he o铆do. Es un proyecto para elaborar una Gu铆a Visual de las Mariposas Ib茅ricas diurnas. A diferencia de otros libros, el proyecto se est谩 llevando a cabo mediante la colaboraci贸n de decenas de fot贸grafos, amigos o desconocidos, que env铆an sus fotos, o su 煤nica foto, para formar el gran puzzle de esta obra que probablemente terminar谩 siendo el mejor libro de mariposas de la pen铆nsula Ib茅rica elaborado hasta la fecha.
La chispa que encendi贸 la mecha del proyecto fue el dolor de Gabino, su amigo, que padeci贸 la enfermedad conocida como ELA (esclerosis lateral amiotr贸fica), que seg贸 la vida de Gabino. Sus amigos, sus compa帽eros, asistieron durante su enfermedad a la ayuda que la Fundaci贸n Miquel Valls les prest贸, a 茅l y sus familiares, durante todo el proceso. Hoy han decidido devolver parte del bien que Gabino recibi贸, al destinar lo que se obtenga con la venta del libro a financiar la actividad de dicha fundaci贸n. Y qu茅 mejor veh铆culo para llegar a su destino que la gran pasi贸n de Gabino: la fotograf铆a de mariposas.
Bellas, fr谩giles y 煤nicas, como las personas. Las mariposas nos regalan su fugaz belleza para recordarnos que podemos hacer cosas grandes aun siendo peque帽os; que una foto en un caj贸n no es nada, pero cuando se junta con trescientas m谩s puede llegar a ser imprescindible para completar una obra casi enciclop茅dica. Como en los castellets de Catalu帽a, en el proyecto son imprescindibles todas las manos, aunque aparentemente la torre humana la compongan s贸lo unos cuantos. Somos peque帽os, pero no insignificantes. Y s铆, somos insustituibles. Sin nosotros, nada es posible. Nada de lo que merece la pena.
Jam谩s sabremos las consecuencias que una sonrisa o una palabra amable pueden tener para miles de personas. Puede que nunca descubramos que fuimos nosotros los que dimos un empujoncito a un futuro Gandhi en medio de una crisis personal, o a una madre coraje que necesitaba apoyo para seguir luchando, o simplemente a nuestro dolido vecino. Alguien sembr贸 un d铆a la semilla del 谩rbol a cuya sombra te cobijas, y lo hizo sabiendo que no habr铆a de beneficiarse de ello.
En un mundo obsesionado con la rentabilidad y el beneficio, muchas veces la solidaridad y el esfuerzo por los dem谩s se tilda de est茅ril, si no va de la mano de recaudaciones sorprendentes o resultados espectaculares. Nadie puede ense帽ar al ciego a ver. Lo que es claro es que, a partir de hoy, no podr谩 afirmarse que no puede cambiar el mundo el fr谩gil aleteo de una mariposa.
Teodoro Mart铆nez Ar谩n
