OPINI脫N de Bruno Peron Loureiro
La “humanizaci贸n” del “desarrollo” ha sido una estrategia para amenizar los contratiempos generados por el segundo proceso en todos los pa铆ses miembros de las Naciones Unidas. No es por casualidad que el adjetivo “humano” ha sido empleado como sin贸nimo de virtud, como si todo lo que es “humano” fuera el fin 煤ltimo de todo desarrollo.
“Humano” sin embargo es una categor铆a tan polis茅mica que envuelve desde la acci贸n consoladora hasta el apetito de guerra. No todo lo que es “humano” en consecuencia es deseable. A pesar de las vicisitudes conceptuales, las instituciones renuevan sus pr谩cticas con el r贸tulo de “humano”. Algunas instrumentalizan este t茅rmino tan enga帽osamente que nos permiten avalar y comparar datos de “desarrollo humano” para finalidades constructivas.
Una de estas herramientas es el Atlas de Desarrollo Humano en el Brasil, que se define por la Agencia Brasilera del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) como un “banco de datos electr贸nicos hecho con el objetivo de democratizar el acceso y aumentar la capacidad de an谩lisis sobre informaciones socioecon贸micas relevantes de los 5.507 municipios y de las 27 unidades de la Federaci贸n” (http://www.pnud.org.br/atlas/dl/O_que_e_o_atlas.pdf).
El PNUD, que existe desde 1965 en el 谩mbito de la organizaci贸n de las Naciones Unidas lanz贸 el primer Atlas de Desarrollo Humano en Brasil en 1998. Un programa disponible en su direcci贸n de correo electr贸nico ofrece el acceso al Atlas que trae diagn贸sticos in茅ditos sobre los municipios brasileros. Los mecanismos de consulta de este banco de datos permiten la divisi贸n de los municipios en microrregiones, Estados y grandes regiones. El usuario del Atlas pude crear su propio “mapa” de aprehensi贸n de los datos a trav茅s de la oferta de informaciones estad铆sticas, gr谩ficos, mapas, tablas, informes y colocaciones entre los municipios.
El Atlas se basa en los dos censos demogr谩ficos hachos por el Instituto Brasilero de Geograf铆a y Estad铆stica (IBGE) y publicados en 1991 y 2000 sobre longevidad, nivel educativo, distribuci贸n de renta, acceso a servicios, etc. El desarrollo y abastecimiento del Atlas tiene el apoyo del IBGE, del Instituto de Investigaciones Econ贸micas Aplicadas (IPEA) y de la Fundaci贸n Jo茫o Pinheiro para la compilaci贸n de los datos.
El IBGE es una “instituci贸n de administraci贸n p煤blica federal” vinculada al Ministerio de Planificaci贸n, Infraestructura y Gesti贸n. De 茅l surgen las investigaciones estad铆sticas m谩s abarcadoras e inclusivas sobre las condiciones socioecon贸micas de los brasileros. Otras instituciones se han basado en datos del IBGE para dise帽ar sus propios mapas estad铆sticos, como el Ministerio de Cultura, por ejemplo en la elaboraci贸n de sus “Cuentas Sat茅lites de Cultura”
El Atlas es considerado una herramienta multiuso, pues da una visi贸n de conjunto de las regiones del pa铆s que permite variadas interpretaciones en funci贸n de la visi贸n y la necesidad de quien lo interpreta. El Atlas atiende las necesidades de varios segmentos de la sociedad, desde gestores p煤blicos en la distribuci贸n de recursos para sectores en d茅ficit hasta investigadores que realizan estudios que requieren de datos regionales.
De esta manera, el Atlas tiene un papel esencial como soporte de los trabajos que intentar谩n cubrir las “Metas del Milenio” (MDM) que se definieran en la “Asamblea del Milenio” en la ONU en septiembre del 2000 y tuvieron la ratificaci贸n de 191 Estados. El objetivo esencial de las MDM es definir pol铆ticas m谩s claras para el desarrollo y erradicar para el 2015 la pobreza. Las MDM tienen en total ocho metas, entre las cuales est谩n la universalizaci贸n del acceso a la educaci贸n primaria, la reducci贸n de la mortalidad infantil y el establecimiento de una asociaci贸n mundial.
En ellas se enfatiza la importancia de las futuras madres y los ni帽os. El Informe de Desarrollo humano de 2010, cuyo t铆tulo es “La verdadera riqueza de las naciones”, indic贸 que poco m谩s de la mitad de los ni帽os iban a la escuela en 1960, mientras que en el a帽o del Informe el 铆ndice medio aument贸 hasta los cuatro quintos. La comparaci贸n de datos de este Informe se basa en el 脥ndice de Desarrollo humano de 135 pa铆ses, principalmente en los criterios de educaci贸n, esperanza de vida y renta. Otro medidor est谩 en los datos de IDH-M, que es el equivalente “Municipal” del 脥ndice de Desarrollo Humano, se considera que la educaci贸n tuvo una mejora de cerca del 60% entre 1991 y 2000, mientras que la esperanza de vida aument贸 un 13%, y la renta un 25%. Es un buen presagio para aplaudir, ya que la educaci贸n es la herramienta m谩s eficiente para anular las acepciones negativas de lo que entendemos hoy por “humano”.
La “humanizaci贸n” del “desarrollo” ha sido una estrategia para amenizar los contratiempos generados por el segundo proceso en todos los pa铆ses miembros de las Naciones Unidas. No es por casualidad que el adjetivo “humano” ha sido empleado como sin贸nimo de virtud, como si todo lo que es “humano” fuera el fin 煤ltimo de todo desarrollo.
“Humano” sin embargo es una categor铆a tan polis茅mica que envuelve desde la acci贸n consoladora hasta el apetito de guerra. No todo lo que es “humano” en consecuencia es deseable. A pesar de las vicisitudes conceptuales, las instituciones renuevan sus pr谩cticas con el r贸tulo de “humano”. Algunas instrumentalizan este t茅rmino tan enga帽osamente que nos permiten avalar y comparar datos de “desarrollo humano” para finalidades constructivas.
Una de estas herramientas es el Atlas de Desarrollo Humano en el Brasil, que se define por la Agencia Brasilera del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) como un “banco de datos electr贸nicos hecho con el objetivo de democratizar el acceso y aumentar la capacidad de an谩lisis sobre informaciones socioecon贸micas relevantes de los 5.507 municipios y de las 27 unidades de la Federaci贸n” (http://www.pnud.org.br/atlas/dl/O_que_e_o_atlas.pdf).
El PNUD, que existe desde 1965 en el 谩mbito de la organizaci贸n de las Naciones Unidas lanz贸 el primer Atlas de Desarrollo Humano en Brasil en 1998. Un programa disponible en su direcci贸n de correo electr贸nico ofrece el acceso al Atlas que trae diagn贸sticos in茅ditos sobre los municipios brasileros. Los mecanismos de consulta de este banco de datos permiten la divisi贸n de los municipios en microrregiones, Estados y grandes regiones. El usuario del Atlas pude crear su propio “mapa” de aprehensi贸n de los datos a trav茅s de la oferta de informaciones estad铆sticas, gr谩ficos, mapas, tablas, informes y colocaciones entre los municipios.
El Atlas se basa en los dos censos demogr谩ficos hachos por el Instituto Brasilero de Geograf铆a y Estad铆stica (IBGE) y publicados en 1991 y 2000 sobre longevidad, nivel educativo, distribuci贸n de renta, acceso a servicios, etc. El desarrollo y abastecimiento del Atlas tiene el apoyo del IBGE, del Instituto de Investigaciones Econ贸micas Aplicadas (IPEA) y de la Fundaci贸n Jo茫o Pinheiro para la compilaci贸n de los datos.
El IBGE es una “instituci贸n de administraci贸n p煤blica federal” vinculada al Ministerio de Planificaci贸n, Infraestructura y Gesti贸n. De 茅l surgen las investigaciones estad铆sticas m谩s abarcadoras e inclusivas sobre las condiciones socioecon贸micas de los brasileros. Otras instituciones se han basado en datos del IBGE para dise帽ar sus propios mapas estad铆sticos, como el Ministerio de Cultura, por ejemplo en la elaboraci贸n de sus “Cuentas Sat茅lites de Cultura”
El Atlas es considerado una herramienta multiuso, pues da una visi贸n de conjunto de las regiones del pa铆s que permite variadas interpretaciones en funci贸n de la visi贸n y la necesidad de quien lo interpreta. El Atlas atiende las necesidades de varios segmentos de la sociedad, desde gestores p煤blicos en la distribuci贸n de recursos para sectores en d茅ficit hasta investigadores que realizan estudios que requieren de datos regionales.
De esta manera, el Atlas tiene un papel esencial como soporte de los trabajos que intentar谩n cubrir las “Metas del Milenio” (MDM) que se definieran en la “Asamblea del Milenio” en la ONU en septiembre del 2000 y tuvieron la ratificaci贸n de 191 Estados. El objetivo esencial de las MDM es definir pol铆ticas m谩s claras para el desarrollo y erradicar para el 2015 la pobreza. Las MDM tienen en total ocho metas, entre las cuales est谩n la universalizaci贸n del acceso a la educaci贸n primaria, la reducci贸n de la mortalidad infantil y el establecimiento de una asociaci贸n mundial.
En ellas se enfatiza la importancia de las futuras madres y los ni帽os. El Informe de Desarrollo humano de 2010, cuyo t铆tulo es “La verdadera riqueza de las naciones”, indic贸 que poco m谩s de la mitad de los ni帽os iban a la escuela en 1960, mientras que en el a帽o del Informe el 铆ndice medio aument贸 hasta los cuatro quintos. La comparaci贸n de datos de este Informe se basa en el 脥ndice de Desarrollo humano de 135 pa铆ses, principalmente en los criterios de educaci贸n, esperanza de vida y renta. Otro medidor est谩 en los datos de IDH-M, que es el equivalente “Municipal” del 脥ndice de Desarrollo Humano, se considera que la educaci贸n tuvo una mejora de cerca del 60% entre 1991 y 2000, mientras que la esperanza de vida aument贸 un 13%, y la renta un 25%. Es un buen presagio para aplaudir, ya que la educaci贸n es la herramienta m谩s eficiente para anular las acepciones negativas de lo que entendemos hoy por “humano”.
