SINC.- Al nacer, la cabeza del beb茅 humano se adapta para pasar a trav茅s del canal del parto gracias a que sus huesos craneales no han terminado de formarse. Un equipo internacional de investigadores, que ha escaneado el cr谩neo f贸sil del ni帽o de Taung, un Australopithecus africanus, revela que esto ya ocurr铆a hace unos tres millones de a帽os, cuando los hom铆nidos empezaron a andar erguidos.
Investigadores estadounidenses y suizos han analizado, a trav茅s de las im谩genes obtenidas por esc谩ner, los restos incompletos del cr谩neo (mand铆bula, dientes, y cara), pero en los que se aprecia las estructuras del endocr谩neo del ni帽o de Taung, un Australopithecus africanus descubierto en Sud谩frica en 1924, que vivi贸 hace 2,5 millones de a帽os y que muri贸 a los tres o cuatro a帽os de edad.
Las fontanelas pudieron presentar una ventaja adaptativa y facilitar el parto
Los resultados, publicados en Proceedings of the National Academy of Science (PNAS), demuestran que los huesos del cr谩neo solo se fusionaron de forma parcial, lo que sugiere que ya en ese momento las limitaciones de la pelvis, m谩s estrecha a consecuencia del bipedismo, influyeron en la evoluci贸n y desarrollo del cerebro.
Dean Falk, autor principal e investigador en la Universidad del Estado de Florida (EE UU), y su equipo indican que la ausencia o retraso en la fusi贸n de las suturas craneales (tejidos fibrosos y el谩sticos que mantienen los huesos unidos) y las fontanelas pudieron presentar una ventaja adaptativa, as铆 como facilitar el parto a trav茅s de un canal que se hab铆a vuelto m谩s estrecho.
Adem谩s, el estudio apunta que los nuevos retos obst茅tricos provocados al pasar al bipedismo pudieron permitir la expansi贸n de la corteza prefrontal, crucial para las capacidades cognitivas y para el desarrollo posterior del cerebro de los humanos.
Simios y humanos no comparten este rasgo
Los investigadores compararon el cr谩neo y las suturas craneales del ni帽o de Taung con el de centenares de chimpanc茅s y bonobos, miles de humanos modernos y 62 hom铆nidos, incluyendo a Neandertales y Homo erectus.
En los grandes simios las suturas craneales se cierran poco despu茅s del nacimiento, mientras que en los humanos modernos, lo hacen entre los 9 y 18 meses de edad. En los hom铆nidos, esto se produc铆a despu茅s de la erupci贸n de los primeros molares, es decir a los dos a帽os de edad, o incluso m谩s tarde.
Investigadores estadounidenses y suizos han analizado, a trav茅s de las im谩genes obtenidas por esc谩ner, los restos incompletos del cr谩neo (mand铆bula, dientes, y cara), pero en los que se aprecia las estructuras del endocr谩neo del ni帽o de Taung, un Australopithecus africanus descubierto en Sud谩frica en 1924, que vivi贸 hace 2,5 millones de a帽os y que muri贸 a los tres o cuatro a帽os de edad.
Las fontanelas pudieron presentar una ventaja adaptativa y facilitar el parto
Los resultados, publicados en Proceedings of the National Academy of Science (PNAS), demuestran que los huesos del cr谩neo solo se fusionaron de forma parcial, lo que sugiere que ya en ese momento las limitaciones de la pelvis, m谩s estrecha a consecuencia del bipedismo, influyeron en la evoluci贸n y desarrollo del cerebro.
Dean Falk, autor principal e investigador en la Universidad del Estado de Florida (EE UU), y su equipo indican que la ausencia o retraso en la fusi贸n de las suturas craneales (tejidos fibrosos y el谩sticos que mantienen los huesos unidos) y las fontanelas pudieron presentar una ventaja adaptativa, as铆 como facilitar el parto a trav茅s de un canal que se hab铆a vuelto m谩s estrecho.
Adem谩s, el estudio apunta que los nuevos retos obst茅tricos provocados al pasar al bipedismo pudieron permitir la expansi贸n de la corteza prefrontal, crucial para las capacidades cognitivas y para el desarrollo posterior del cerebro de los humanos.
Simios y humanos no comparten este rasgo
Los investigadores compararon el cr谩neo y las suturas craneales del ni帽o de Taung con el de centenares de chimpanc茅s y bonobos, miles de humanos modernos y 62 hom铆nidos, incluyendo a Neandertales y Homo erectus.
En los grandes simios las suturas craneales se cierran poco despu茅s del nacimiento, mientras que en los humanos modernos, lo hacen entre los 9 y 18 meses de edad. En los hom铆nidos, esto se produc铆a despu茅s de la erupci贸n de los primeros molares, es decir a los dos a帽os de edad, o incluso m谩s tarde.
