Sergio Ferrari*.- Numerosas organizaciones ind铆genas y campesinas del sure帽o departamento del Cauca lanzar谩n este viernes 11 de mayo una nueva propuesta para la resoluci贸n del conflicto: la Consulta Popular por la Paz. Esta iniciativa busca que se haga realidad el derecho constitucional a la paz”. Y que se mandate que la paz y la forma de construirla sean consideradas como un asunto de todas y todos los colombianos seg煤n explican algunos de los promotores.Los promotores de la Consulta Popular exigen que se reconozca el derecho a realizar “di谩logos regionales de paz” que involucren a los actores armados y a la poblaci贸n civil, como medio de ir avanzando en iniciativas humanitarias que permitan resolver ciertos problemas cotidianos que son muy graves en diferentes zonas.
La voz de los pueblos ind铆genas y campesinos
“Porque la vida es sagrada, la paz la construimos los pueblos”, es la consigna que convoca la movilizaci贸n ciudadana del 8 al 11 de mayo en el Departamento del Cauca.
Entre los convocantes se encuentran la Asociaci贸n de Cabildos Ind铆genas del Norte del Cauca (ACIN), el CRIC (Consejo Regional Ind铆gena, el Plan de Vida Integral de Caloto, la COCOCAUCA, las organizaciones campesinas CIMA (del Macizo), ACIT (de Inz谩) y del Cajib铆o, la Red de Alcaldes por la Paz, la Ruta Pac铆fica de Mujeres y la Red de Iniciativas de Paz desde la Base.
En un documento de convocatorio se帽alan que “la paz no es asunto exclusivo de los que hacen la guerra. Por lo tanto, la paz es propiedad de todas y todos. La paz nace desde la palabra de los pueblos…est谩 en el poder de la gente”.
Los firmantes hacen un an谩lisis de la dif铆cil situaci贸n econ贸mico-social que padece la mayor铆a de la poblaci贸n caucana. Reconocen que la lucha en defensa de sus territorios y sus recursos provoca contradicciones con la pr谩ctica/presencia de multinacionales que explotan dichos recursos. Y subrayan la necesidad de rediscutir el modelo actual hegem贸nico de desarrollo nacional y mundial que no ofrece opciones a los pueblos.
Y anticipan un camino para salir del conflicto: “Queremos consolidar la construcci贸n de nuestros sistemas aut贸nomos, gobiernos y planes de vida (programa de sociedad) para colocarlos como aporte para el resto de la sociedad colombiana en t茅rminos de construir una gran agenda nacional de paz”.
En cuanto al objetivo de la actual movilizaci贸n, consiste en: “visibilizar la agresi贸n sistem谩tica de la guerra en campos y ciudades. Ambientar iniciativas y hechos de paz. Sembrar en el coraz贸n de la poblaci贸n la importancia de construir la paz…
Con la visi贸n de “presentar ante la opini贸n p煤blica una propuesta de Consulta Popular que nos permita a los colombianos y colombianas decidir y mandatar el derecho y el deber de la paz.
Movilizaci贸n para lanzar la Consulta
La actividad central y culminante promovida por organizaciones ind铆genas, campesinas, afro-descendientes, de mujeres y de derechos humanos para lanzar la Consulta Popular por la Paz se realizar谩 el viernes 11 de mayo en la localidad de Villa Rica a 36 kil贸metros de Cali. Los organizadores esperan la llegada de varios miles de participantes.
El programa de movilizaci贸n incluye la Marcha por el Derecho a la Vida, el Territorio y la Paz que se inicio en la ciudad de Caloto, prosigue por Santander de Quilichao y culminar谩 en Villa Rica.
La iniciativa “se impulsa en una de las zonas m谩s afectadas por el conflicto en el departamento del Cauca”, explica Nubia Fernanda Espinosa Moreno, de MINGA, una de las asociaciones nacionales m谩s activas del pa铆s.
“La barbarie del conflicto golpea directamente a 16 de los 42 municipios”, analiza Espinosa. Y la m谩s afectada por el mismo es la poblaci贸n civil, en particular los ind铆genas, afros-descendientes y campesinos, analiza la historiadora de MINGA.
Solo en el norte del Cauca, que es la zona donde trabaja particularmente la ACIN (Asociaci贸n de Cabildos Ind铆genas del Norte), en 2011, a causa de los enfrentamientos armados, fueron asesinados 37 comuneras y comuneros (l铆deres ind铆genas); 617 familias fueron desplazadas; 30 menores de edad resultaron heridos; 825 viviendas destruidas. “Situaci贸n dram谩tica si se agrega el impacto psicol贸gico de todo esto en las comunidades de la regi贸n”, enfatiza Espinosa.
Quien insiste en el tema de fondo en torno al fin del conflicto y la construcci贸n de la paz en el pa铆s sudamericano. “El Gobierno ha expresado en diferentes ocasiones que 茅l es el 煤nico que tiene la llave para la paz. Nosotros, desde la sociedad civil, pensamos que todas y todos los colombianos tenemos esa llave para la paz”.
Subrayando tambi茅n en la importancia que varios alcaldes y otras autoridades de primer nivel del Departamento del Cauca adhieren a la propuesta de una Consulta Popular por la Paz, lo que le da mayor peso a la movilizaci贸n.
Y concluye con una visi贸n integral de la paz “que no significa solamente acallar los fusiles”. Sino que implica una apuesta estrat茅gica con la participaci贸n activa de la sociedad civil. Construy茅ndola desde abajo, cotidianamente. Cambiando las culturas pol铆ticas actuales. Resolviendo las causas estructurales que motivaron el inicio del conflicto. Dando respuestas claras a las reivindicaciones sociales y abriendo una nueva era de respeto absoluto de los derechos humanos”, concluye la joven historiadora.
El valor de una iniciativa constitucional
“Es una propuesta trascendente y su impacto depender谩 de la cobertura que logre en los medios de comunicaci贸n”, explica la psic贸loga suiza Dominique Rothen, quien trabaja en la regi贸n del Cauca desde hace casi tres a帽os.
Lo m谩s importante de la iniciativa, analiza la joven profesional, es el esfuerzo jur铆dico que conlleva. Utilizando un instrumento constitucional existente – la Consulta Popular- para lograr que se mandate “que la paz y la forma de construirla sea un asunto de todas y todos y no un monopolio del Gobierno y menos a煤n una agenda exclusiva de los actores armados”, analiza.
Rothen, quien es cooperante de E-CHANGER, organizaci贸n suiza de cooperaci贸n presente en Colombia, subraya tambi茅n la enorme oportunidad de este intento en el actual marco institucional.
A veces en Colombia, producto de la inoperancia de ciertas instancias del Estado, “algunas organizaciones ciudadanas desestiman el valor de las iniciativas constitucionales”, explica Rothen.
Sin embargo, “en mi concepci贸n de la democracia participativa, pienso que estos intentos jur铆dicos, tendientes a que la paz sea realmente considerada, en la pr谩ctica, un derecho constitucional, tienen una importancia significativa para la cultura institucional colombiana”, concluye.
*Sergio Ferrari, desde Colombia, colaboraci贸n de E-CHANGER, ONG suiza de cooperaci贸n solidaria presente en Colombia
