OPINI脫N de Carlos Carnicero
Cuando era ni帽o me amenazaban con el hombre del saco: un misterioso personaje que met铆a a los que se portaban mal en su talego, para siempre. Tuve pesadillas con 茅l como ahora me ocurre con la se帽ora Merkel; incluso sus rostros, en mis sue帽os, se superponen.
El motor de la Uni贸n Europea es la desconfianza. Hubo un tiempo en que Europa funcionaba con combustibles de homologaci贸n; ahora hemos construido un monstruo con moneda 煤nica y financiaci贸n de hasta siete puntos de diferencia: resulta inevitable preguntar la utilidad de pertenecer a un club en el que la moneda te termina por aplastar por el cr茅dito desigual. Y la respuesta es demoledora: miedo a estar fuera porque todav铆a la situaci贸n sea peor.
La art铆fice de la destrucci贸n de Europa se llama Angela Merkel. Soberbia construida sobre la arrogancia. La foto de Merkel con los goles de su selecci贸n contra Grecia son un retrato psicol贸gico de la pol铆tica germana. No se cort贸 un pelo en su victoria sobre la dignidad del equipo griego. Hay que saber ganar y Merkel no fue ese d铆a a la escuela.
Alemania solo tiene mala conciencia con Israel, lo que determina su pol铆tica exterior. Grecia tambi茅n fue ocupada por la Wehrmacht y sus ciudadanos sometidos por las SS y la Gestapo. Pero la mala conciencia de Alemania solo se ocupa ahora de los jud铆os. El resto de quienes padecieron el terror nazi ya han cumplido su fecha de caducidad. Por eso Angela Merkel ha fomentado la imagen de los vagos del sur, ocultando que fueron financiados por los bancos alemanes.
No se trata de resucitar el pasado sino de impedir que se repita. Alemania fue el hombre del saco que se llev贸 los sue帽os de los ni帽os de toda Europa. Ahora no le hacen falta Panzerdivision. La se帽ora Merkel utiliza la t茅cnica de dominaci贸n financiera solo con su testarudez. Hay quien piensa que desaparecido el Euro, la Uni贸n Europea no tendr谩 sentido. Entonces, el poderoso Marco alem谩n podr谩 tomar posiciones desde el B贸sforo a Dunquerque. Sin pegar un solo tiro. Solo con 脕ngela Merkel ejerciendo de “hombre del saco”.
Cuando era ni帽o me amenazaban con el hombre del saco: un misterioso personaje que met铆a a los que se portaban mal en su talego, para siempre. Tuve pesadillas con 茅l como ahora me ocurre con la se帽ora Merkel; incluso sus rostros, en mis sue帽os, se superponen.
El motor de la Uni贸n Europea es la desconfianza. Hubo un tiempo en que Europa funcionaba con combustibles de homologaci贸n; ahora hemos construido un monstruo con moneda 煤nica y financiaci贸n de hasta siete puntos de diferencia: resulta inevitable preguntar la utilidad de pertenecer a un club en el que la moneda te termina por aplastar por el cr茅dito desigual. Y la respuesta es demoledora: miedo a estar fuera porque todav铆a la situaci贸n sea peor.
La art铆fice de la destrucci贸n de Europa se llama Angela Merkel. Soberbia construida sobre la arrogancia. La foto de Merkel con los goles de su selecci贸n contra Grecia son un retrato psicol贸gico de la pol铆tica germana. No se cort贸 un pelo en su victoria sobre la dignidad del equipo griego. Hay que saber ganar y Merkel no fue ese d铆a a la escuela.
Alemania solo tiene mala conciencia con Israel, lo que determina su pol铆tica exterior. Grecia tambi茅n fue ocupada por la Wehrmacht y sus ciudadanos sometidos por las SS y la Gestapo. Pero la mala conciencia de Alemania solo se ocupa ahora de los jud铆os. El resto de quienes padecieron el terror nazi ya han cumplido su fecha de caducidad. Por eso Angela Merkel ha fomentado la imagen de los vagos del sur, ocultando que fueron financiados por los bancos alemanes.
No se trata de resucitar el pasado sino de impedir que se repita. Alemania fue el hombre del saco que se llev贸 los sue帽os de los ni帽os de toda Europa. Ahora no le hacen falta Panzerdivision. La se帽ora Merkel utiliza la t茅cnica de dominaci贸n financiera solo con su testarudez. Hay quien piensa que desaparecido el Euro, la Uni贸n Europea no tendr谩 sentido. Entonces, el poderoso Marco alem谩n podr谩 tomar posiciones desde el B贸sforo a Dunquerque. Sin pegar un solo tiro. Solo con 脕ngela Merkel ejerciendo de “hombre del saco”.
*ccarnicero.com
