OPINI脫N de Julio C. Gambina
Culmin贸 el primer semestre y Buenos Aires, la Provincia m谩s grande de la Argentina, puso de manifiesto la cr铆tica situaci贸n fiscal, ya que el gobierno provincial decidi贸 abonar el medio aguinaldo en cuatro cuotas consecutivas, sin diferenciar niveles de ingresos, y cancelar deuda a acreedores diversos con bonos de la deuda p煤blica provincial.
Una de las caracter铆sticas de pol铆tica econ贸mica en la d茅cada ha sido el super谩vit fiscal del Estado nacional y las provincias. El caso bonaerense hace visible un problema que ya ven铆an expresando otros estados provinciales y que afecta al fisco nacional. En esta ocasi贸n, la Naci贸n tuvo que asistir financieramente a la Provincia, a煤n cuando la cifra no alcanz贸 para resolver el pago completo del medio aguinaldo, y motiv贸 el pago en cuotas a los trabajadores estatales.
La respuesta de los estatales, profesionales y trabajadores de la salud, de la justicia, y otras dependencias p煤blicas se movilizaron en todo el territorio provincial reclamando el pago unificado y denunciando una pol铆tica de ajuste sobre los ingresos de los trabajadores estatales.
Vale consignar la importancia de la cuesti贸n salarial en Buenos Aires, el distrito de la Argentina con la mayor cantidad de empleo p煤blico provincial, lo que representa casi un 1/3 del total de los estatales provinciales. Siendo la Provincia con mayor cantidad absoluta de trabajadores estatales es uno de los Estados provinciales con menor densidad de trabajadores por habitantes, situaci贸n que comparte con Santa Fe y C贸rdoba, siendo las tres provincias las que concentran la mayor cantidad de poblaci贸n en la Argentina.
Son datos para pensar, sea el papel del Estado y la cantidad necesaria de trabajadores para un efectivo y satisfactorio cumplimiento del derecho a la educaci贸n, a la salud, a la seguridad, al entretenimiento o la cultura; tanto como el papel del empleo estatal en las provincias de menor densidad poblacional para disminuir el desempleo o subempleo y contener el conflicto social. Esto 煤ltimo es v谩lido, especialmente cuando constatamos la diferencia salarial en los distintos niveles del Estado, reduci茅ndose en la medida que se desciende desde el 谩mbito nacional al provincial, y de 茅ste al municipal. El promedio del salario de los estatales nacionales duplica al de los trabajadores de los Estados provinciales, los que al mismo tiempo duplican el ingreso de los trabajadores municipales, evidenciando un desequilibrio inequitativo, asociado a una des-jerarquizaci贸n de ingresos de los trabajadores en el 谩mbito de las Provincias y de las localidades del interior del pa铆s.
El gobierno nacional intenta despegarse de la gesti贸n del Estado Bonaerense y responsabiliza al gobernador Scioli, quedando claro que se asiste a un nuevo cap铆tulo de la crisis pol铆tica en el n煤cleo hegem贸nico del gobierno ampliado (Naci贸n + Provincias). Parte de la crisis se procesa en la justicia, con un fallo contra el gobierno en primera instancia, que exige el pago completo del medio aguinaldo. Habr谩 que ver como sigue el tema en segunda instancia y m谩s all谩.
El cap铆tulo anterior de la crisis en el n煤cleo hegem贸nico se proces贸 con Moyano y la actual conducci贸n de la CGT, esper谩ndose una nueva fragmentaci贸n de la Central mayoritaria.
Ahora, el conflicto es entre el gobierno nacional y el provincial, como sucesi贸n de una historia que discute hegemon铆a pol铆tica sobre la administraci贸n del orden econ贸mico, pol铆tico y social.
Reaparecen los condicionantes institucionales del 90´
Detr谩s de la crisis fiscal se encuentran los fen贸menos estructurales que condicionan el funcionamiento del capitalismo en la Argentina.
Por un lado, la reforma del Estado, heredada de la d茅cada del 90, donde la descentralizaci贸n, uno de los ejes del dec谩logo del Consenso de Washington, agranda la responsabilidad fiscal de los Estados provinciales por el gasto transferido desde la Naci贸n. Al mismo tiempo se generaron condiciones para la dependencia financiera de las provincias a la naci贸n, algo visible en la coyuntura.
Por otro lado se destaca el papel de la deuda p煤blica en el privilegio del gasto p煤blico nacional, condenando a los trabajadores estatales y al gasto social a ser variables de ajuste estructural. En efecto, al mismo tiempo que se comunicaba la imposibilidad de la Naci贸n y la Provincia de Buenos Aires para cumplir con el pago a los empleados p煤blicos y a los proveedores, el Directorio del Banco Central de la Rep煤blica Argentina aprob贸 la afectaci贸n de 4.165 millones de d贸lares de las reservas internacionales para cancelar deuda p煤blica en el tercer trimestre del 2012 (Julio a Septiembre).
A los trabajadores bonaerenses se les cancela el medio aguinaldo en cuatro cuotas (dos en el mes de julio del 15% cada una, otra en agosto por un 30%, y el resto en septiembre), mientras que a otros acreedores (de la deuda p煤blica) se les cancela al contado, dando fe de un “Estado buen pagador”.
Curiosamente, con los trabajadores movilizados en protesta por el “ajuste”, el mismo d铆a, el BCRA resolv铆a destinar 1.597 millones de d贸lares para atender vencimientos con organismos internacionales, y 2.568 millones de d贸lares para cancelar deuda con acreedores privados, incluido el Boden 2012, con vencimiento en agosto pr贸ximo.
La crisis del 2001 sigue pag谩ndose en detrimento del ingreso de los trabajadores y afectando la calidad de vida de los sectores de menores recursos.
La medida adoptada por el BCRA supone satisfacer mayoritariamente a acreedores externos de la deuda p煤blica, sean los organismos internacionales, o los tenedores extranjeros de los t铆tulos en cuesti贸n.
Esos fondos salen del BCRA contra documentos de pagos a futuro por la tesorer铆a nacional, y se suman a otros t铆tulos emitidos oportunamente. Las reservas internacionales rondan los 46.500 millones de d贸lares, compuestos crecientemente por deuda del Estado Nacional, cuyos vencimientos se escalonan en los pr贸ximos periodos de gobierno despu茅s del 2015.
Como vemos, la cuesti贸n se desencadena por las reformas estructurales, con la base de los a帽os 90´, descentralizaci贸n estatal y endeudamiento externo.
Con la descentralizaci贸n de personal sin transferir fuentes de ingresos suficientes, el resultado fue el deterioro de los ingresos de los estatales provinciales, que son la mayor铆a del empleo p煤blico en la Argentina. Un Estado con salarios deteriorados contribuye seriamente en boicotear la calidad, eficiencia y compromiso del trabajador en un proyecto p煤blico, es decir, asumido por el conjunto de la poblaci贸n.
El peso de la deuda y los pagos de intereses y servicios de la misma es clara demostraci贸n que el proyecto p煤blico presente de “desendeudamiento” favorece a los acreedores externos, parte del n煤cleo del poder en la Argentina. A 茅stos se suman las transnacionales de la mega miner铆a, la soja y el agro negocio, y las transnacionales de la producci贸n y los servicios, a quienes se invita regularmente a invertir en el pa铆s, claro que a cambio de satisfacer sus objetivos de importantes ganancias, retaceadas en estos tiempos de crisis del capitalismo mundial.
El camino del ajuste desemboca en crisis
En s铆ntesis, la crisis fiscal, a la que se suman los problemas comerciales y que ponen de manifiesto las dificultades para sostener el super谩vit del comercio exterior y las restricciones a la compra de d贸lares, hablan del l铆mite a dos aspectos centrales de la bonanza econ贸mica de estos a帽os: el super谩vit fiscal y comercial en paralelo. Una vez m谩s, el problema pretende resolverse con ajuste en el ingreso de los trabajadores. La respuesta se manifiesta en protestas diversas y a煤n desarticuladas pol铆ticamente.
El desaf铆o se concentra en la construcci贸n de una alternativa pol铆tica que pueda expresar la diversidad de protestas y de formas organizativas que surgen en la coyuntura, sean los estatales bonaerenses en la calle por el medio aguinaldo, los judiciales por la porcentualidad en sus ingresos, los trabajadores de la construcci贸n que el sur demandan ser equiparados a los petroleros; o las protestas de los pueblos fumigados, las poblaciones contra la mega miner铆a a cielo abierto, y m煤ltiples otras formas y demandas de cr铆tica y confrontaci贸n de una sociedad no escuchada y en creciente proceso de organizaci贸n y manifestaci贸n de sus demandas, intereses y sue帽os.
Todo ello constituye la base de un proyecto a discutir para organizar la sociedad sobre la base de la satisfacci贸n de las necesidades de la mayor铆a. Una l贸gica diferenciada de la de la ganancia que hoy preside el desarrollo econ贸mico en el pa铆s y en el mundo.
La crisis global del capitalismo en la contemporaneidad convoca a cambios, los que se procesan nacional y regionalmente en funci贸n de la historia de los pueblos. Es evidente que en la crisis actual se manifiesta la agresividad del poder de las clases dominantes, evidenciado en estos d铆as en Paraguay y en las amenazas crecientes sobre el proceso boliviano.
En la Argentina tambi茅n se sienten las presiones y acciones de las clases dominantes. As铆 como la movilizaci贸n popular en la rebeli贸n del 2001 cre贸 las condiciones para el cambio y en la Argentina ya no se pudo ganar institucionalmente con el discurso neoliberal, en la actualidad, ser谩 tambi茅n la movilizaci贸n social la que genere las condiciones de emergencia de un proyecto pol铆tico alternativo.
*Julio C. Gambina es Doctor en Ciencias Sociales, UBA. Profesor de Econom铆a Pol铆tica, U. N. de Rosario. Profesor de posgrado en diversas Universidades en Nuestram茅rica. Presidente de la Fisyp. Integrante del Comit茅 Directivo de Clacso.
Culmin贸 el primer semestre y Buenos Aires, la Provincia m谩s grande de la Argentina, puso de manifiesto la cr铆tica situaci贸n fiscal, ya que el gobierno provincial decidi贸 abonar el medio aguinaldo en cuatro cuotas consecutivas, sin diferenciar niveles de ingresos, y cancelar deuda a acreedores diversos con bonos de la deuda p煤blica provincial.
Una de las caracter铆sticas de pol铆tica econ贸mica en la d茅cada ha sido el super谩vit fiscal del Estado nacional y las provincias. El caso bonaerense hace visible un problema que ya ven铆an expresando otros estados provinciales y que afecta al fisco nacional. En esta ocasi贸n, la Naci贸n tuvo que asistir financieramente a la Provincia, a煤n cuando la cifra no alcanz贸 para resolver el pago completo del medio aguinaldo, y motiv贸 el pago en cuotas a los trabajadores estatales.
La respuesta de los estatales, profesionales y trabajadores de la salud, de la justicia, y otras dependencias p煤blicas se movilizaron en todo el territorio provincial reclamando el pago unificado y denunciando una pol铆tica de ajuste sobre los ingresos de los trabajadores estatales.
Vale consignar la importancia de la cuesti贸n salarial en Buenos Aires, el distrito de la Argentina con la mayor cantidad de empleo p煤blico provincial, lo que representa casi un 1/3 del total de los estatales provinciales. Siendo la Provincia con mayor cantidad absoluta de trabajadores estatales es uno de los Estados provinciales con menor densidad de trabajadores por habitantes, situaci贸n que comparte con Santa Fe y C贸rdoba, siendo las tres provincias las que concentran la mayor cantidad de poblaci贸n en la Argentina.
Son datos para pensar, sea el papel del Estado y la cantidad necesaria de trabajadores para un efectivo y satisfactorio cumplimiento del derecho a la educaci贸n, a la salud, a la seguridad, al entretenimiento o la cultura; tanto como el papel del empleo estatal en las provincias de menor densidad poblacional para disminuir el desempleo o subempleo y contener el conflicto social. Esto 煤ltimo es v谩lido, especialmente cuando constatamos la diferencia salarial en los distintos niveles del Estado, reduci茅ndose en la medida que se desciende desde el 谩mbito nacional al provincial, y de 茅ste al municipal. El promedio del salario de los estatales nacionales duplica al de los trabajadores de los Estados provinciales, los que al mismo tiempo duplican el ingreso de los trabajadores municipales, evidenciando un desequilibrio inequitativo, asociado a una des-jerarquizaci贸n de ingresos de los trabajadores en el 谩mbito de las Provincias y de las localidades del interior del pa铆s.
El gobierno nacional intenta despegarse de la gesti贸n del Estado Bonaerense y responsabiliza al gobernador Scioli, quedando claro que se asiste a un nuevo cap铆tulo de la crisis pol铆tica en el n煤cleo hegem贸nico del gobierno ampliado (Naci贸n + Provincias). Parte de la crisis se procesa en la justicia, con un fallo contra el gobierno en primera instancia, que exige el pago completo del medio aguinaldo. Habr谩 que ver como sigue el tema en segunda instancia y m谩s all谩.
El cap铆tulo anterior de la crisis en el n煤cleo hegem贸nico se proces贸 con Moyano y la actual conducci贸n de la CGT, esper谩ndose una nueva fragmentaci贸n de la Central mayoritaria.
Ahora, el conflicto es entre el gobierno nacional y el provincial, como sucesi贸n de una historia que discute hegemon铆a pol铆tica sobre la administraci贸n del orden econ贸mico, pol铆tico y social.
Reaparecen los condicionantes institucionales del 90´
Detr谩s de la crisis fiscal se encuentran los fen贸menos estructurales que condicionan el funcionamiento del capitalismo en la Argentina.
Por un lado, la reforma del Estado, heredada de la d茅cada del 90, donde la descentralizaci贸n, uno de los ejes del dec谩logo del Consenso de Washington, agranda la responsabilidad fiscal de los Estados provinciales por el gasto transferido desde la Naci贸n. Al mismo tiempo se generaron condiciones para la dependencia financiera de las provincias a la naci贸n, algo visible en la coyuntura.
Por otro lado se destaca el papel de la deuda p煤blica en el privilegio del gasto p煤blico nacional, condenando a los trabajadores estatales y al gasto social a ser variables de ajuste estructural. En efecto, al mismo tiempo que se comunicaba la imposibilidad de la Naci贸n y la Provincia de Buenos Aires para cumplir con el pago a los empleados p煤blicos y a los proveedores, el Directorio del Banco Central de la Rep煤blica Argentina aprob贸 la afectaci贸n de 4.165 millones de d贸lares de las reservas internacionales para cancelar deuda p煤blica en el tercer trimestre del 2012 (Julio a Septiembre).
A los trabajadores bonaerenses se les cancela el medio aguinaldo en cuatro cuotas (dos en el mes de julio del 15% cada una, otra en agosto por un 30%, y el resto en septiembre), mientras que a otros acreedores (de la deuda p煤blica) se les cancela al contado, dando fe de un “Estado buen pagador”.
Curiosamente, con los trabajadores movilizados en protesta por el “ajuste”, el mismo d铆a, el BCRA resolv铆a destinar 1.597 millones de d贸lares para atender vencimientos con organismos internacionales, y 2.568 millones de d贸lares para cancelar deuda con acreedores privados, incluido el Boden 2012, con vencimiento en agosto pr贸ximo.
La crisis del 2001 sigue pag谩ndose en detrimento del ingreso de los trabajadores y afectando la calidad de vida de los sectores de menores recursos.
La medida adoptada por el BCRA supone satisfacer mayoritariamente a acreedores externos de la deuda p煤blica, sean los organismos internacionales, o los tenedores extranjeros de los t铆tulos en cuesti贸n.
Esos fondos salen del BCRA contra documentos de pagos a futuro por la tesorer铆a nacional, y se suman a otros t铆tulos emitidos oportunamente. Las reservas internacionales rondan los 46.500 millones de d贸lares, compuestos crecientemente por deuda del Estado Nacional, cuyos vencimientos se escalonan en los pr贸ximos periodos de gobierno despu茅s del 2015.
Como vemos, la cuesti贸n se desencadena por las reformas estructurales, con la base de los a帽os 90´, descentralizaci贸n estatal y endeudamiento externo.
Con la descentralizaci贸n de personal sin transferir fuentes de ingresos suficientes, el resultado fue el deterioro de los ingresos de los estatales provinciales, que son la mayor铆a del empleo p煤blico en la Argentina. Un Estado con salarios deteriorados contribuye seriamente en boicotear la calidad, eficiencia y compromiso del trabajador en un proyecto p煤blico, es decir, asumido por el conjunto de la poblaci贸n.
El peso de la deuda y los pagos de intereses y servicios de la misma es clara demostraci贸n que el proyecto p煤blico presente de “desendeudamiento” favorece a los acreedores externos, parte del n煤cleo del poder en la Argentina. A 茅stos se suman las transnacionales de la mega miner铆a, la soja y el agro negocio, y las transnacionales de la producci贸n y los servicios, a quienes se invita regularmente a invertir en el pa铆s, claro que a cambio de satisfacer sus objetivos de importantes ganancias, retaceadas en estos tiempos de crisis del capitalismo mundial.
El camino del ajuste desemboca en crisis
En s铆ntesis, la crisis fiscal, a la que se suman los problemas comerciales y que ponen de manifiesto las dificultades para sostener el super谩vit del comercio exterior y las restricciones a la compra de d贸lares, hablan del l铆mite a dos aspectos centrales de la bonanza econ贸mica de estos a帽os: el super谩vit fiscal y comercial en paralelo. Una vez m谩s, el problema pretende resolverse con ajuste en el ingreso de los trabajadores. La respuesta se manifiesta en protestas diversas y a煤n desarticuladas pol铆ticamente.
El desaf铆o se concentra en la construcci贸n de una alternativa pol铆tica que pueda expresar la diversidad de protestas y de formas organizativas que surgen en la coyuntura, sean los estatales bonaerenses en la calle por el medio aguinaldo, los judiciales por la porcentualidad en sus ingresos, los trabajadores de la construcci贸n que el sur demandan ser equiparados a los petroleros; o las protestas de los pueblos fumigados, las poblaciones contra la mega miner铆a a cielo abierto, y m煤ltiples otras formas y demandas de cr铆tica y confrontaci贸n de una sociedad no escuchada y en creciente proceso de organizaci贸n y manifestaci贸n de sus demandas, intereses y sue帽os.
Todo ello constituye la base de un proyecto a discutir para organizar la sociedad sobre la base de la satisfacci贸n de las necesidades de la mayor铆a. Una l贸gica diferenciada de la de la ganancia que hoy preside el desarrollo econ贸mico en el pa铆s y en el mundo.
La crisis global del capitalismo en la contemporaneidad convoca a cambios, los que se procesan nacional y regionalmente en funci贸n de la historia de los pueblos. Es evidente que en la crisis actual se manifiesta la agresividad del poder de las clases dominantes, evidenciado en estos d铆as en Paraguay y en las amenazas crecientes sobre el proceso boliviano.
En la Argentina tambi茅n se sienten las presiones y acciones de las clases dominantes. As铆 como la movilizaci贸n popular en la rebeli贸n del 2001 cre贸 las condiciones para el cambio y en la Argentina ya no se pudo ganar institucionalmente con el discurso neoliberal, en la actualidad, ser谩 tambi茅n la movilizaci贸n social la que genere las condiciones de emergencia de un proyecto pol铆tico alternativo.
*Julio C. Gambina es Doctor en Ciencias Sociales, UBA. Profesor de Econom铆a Pol铆tica, U. N. de Rosario. Profesor de posgrado en diversas Universidades en Nuestram茅rica. Presidente de la Fisyp. Integrante del Comit茅 Directivo de Clacso.
