OPINI脫N de Pascual Serrano
Algunos detalles pueden ayudar a conocer mejor a una sociedad, sus valores, su ideario, su nivel de racionalidad, su grado de educaci贸n y cultura. En el caso de Estados Unidos recientes inquietudes de los ciudadanos, reacciones ante determinados acontecimientos y noticias, aclaraciones de su gobierno y resultados de encuestas pueden resultar elocuentes... y preocupantes.
Por ejemplo, que un programa de ficci贸n en televisi贸n sobre criaturas m铆ticas, Mermaids: The Body Found, del canal Discovery Channel's Animal Planet network, provoc贸 que muchos espectadores estadounidenses estuvieran convencidos de la existencia de las sirenas. Hasta tal punto que las autoridades norteamericanas, concretamente el National Ocean Services (NOS), tuvieran que salir al paso con un comunicado oficial afirmando que no hay evidencias de la existencia de sirenas.1 "Nunca se han hallado evidencias de humanoides acu谩ticos" comunic贸 el organismo en su web. El art铆culo fue escrito a partir de fuentes accesibles al p煤blico porque "no tenemos un programa de ciencia sobre sirenas", anunci贸 la portavoz del NOS Carol Kavanagh a la BBC2.
No es esta la primera paranoia ciudadana estadounidense a la que atienden diligentemente sus gobernantes. En noviembre de 2011, la Casa Blanca tuvo que negar oficialmente la existencia de vida extraterrestre, a trav茅s de la Oficina de Ciencia y Tecnolog铆a de Washington, cuyo director dijo en una nota "El gobierno de EE.UU. no tiene evidencia de que exista ning煤n tipo de vida fuera de nuestro planeta o que una presencia extraterrestre haya contactado con ning煤n miembro de la raza humana. Adem谩s, no existe informaci贸n cre铆ble que sugiera que tengamos pruebas que se oculten a la opini贸n p煤blica".
La Casa Blanca parece que est谩 muy ocupada preparando desmentidos. En enero de este a帽o, tuvo que negar oficialmente a trav茅s de Tommy Vietor, el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, que la CIA hubiera teletransportado a Obama al planeta Marte cuando ten铆a 19 a帽os junto con otros nueve j贸venes, lo que explicar铆a toda la pol茅mica existente en torno a su partida de nacimiento. Entre 1981 y 1983, Obama se supone que visit贸 Marte dos veces, por medio de una c谩mara de teletransporte llamada “la habitaci贸n del salto”, una especie de salita por donde entrabas por una puerta terr谩quea y sal铆as por una en Marte, algo parecido a la puerta del armario de Narnia, pero adaptada al futurismo ochentero de la 茅poca.3 Las encuestas han revelado que casi 80 millones de estadounidenses, un tercio de la poblaci贸n adulta, creen que el planeta Tierra est谩 amenazado por la existencia de una vida inteligente en el espacio que podr铆a estar pensado en invadirnos. De hecho, el 79% de los ciudadanos de Estados Unidos considera que sy Gobierno ha guardado en secreto la informaci贸n sobre los OVNI's.
Y sigue la racha. Un mes antes del asunto de las sirenas, los Centros Federales para el Control y la Prevenci贸n de enfermedades (CDC) declararon que no hab铆a pruebas tangibles de que existan zombies: “Los CDC no est谩n al tanto de la existencia de un virus o una enfermedad susceptible de revivir a los muertos”, escribi贸 el portavoz David Daigle. El desmentido se origin贸 a partir de varios incidentes en Estados Unidos en los que personas supuestamente com铆an carne humana y que hab铆an repercutido tanto en internet que el t茅rmino "apocalipsis zombie" lleg贸 a ser el t茅rmino de b煤squeda m谩s popular en Google en aquellas fechas.4 Claro que el propio CEC hab铆a colaborado en la psicosis lanzando un programa para preparar a la poblaci贸n del pa铆s para un posible, aunque poco probable, ataque de no muertos deseosos de cerebros. En su web ofrecieron numerosas recomendaciones sobre qu茅 hacer en el caso de desatarse una ‘epidemia zombi’. Entre sus principales consejos, llevar siempre encima comida, agua y un kit de emergencias con medicamentos. Adem谩s, propon铆an otras recomendaciones b谩sicas como organizarse, buscar un refugio y preparar un plan de salida por si dejara de ser seguro. “Si est谩s preparado para un apocalipsis zombi, est谩s preparado para cualquier tipo de desastre”, aseguraba Dave Daigle, portavoz del CDC. Seg煤n las estimaciones de la organizaci贸n, los lugares m谩s seguros del pa铆s para sobrevivir a los ataques de las hordas de no muertos son los estados de Kentucky, Utah y Montana. En Nueva York, en cambio, no sobrevivir铆a casi nadie.5
Para conocer c贸mo estas tontunas pueden obsesionar a una sociedad como la estadounidense e incluso ocupar tiempo a su gobierno e instituciones cient铆ficas, algunos datos revelados por las encuestas en ese pa铆s pueden sernos de ayuda. Una reciente encuesta de Gallup comentada por el corresponsal del diario mexicano La Jornada David Brooks6, se帽alaba que el 46 por ciento de estadounidenses es creacionista, es decir, piensa que Dios cre贸 a los seres humanos en los 煤ltimos diez mil a帽os, tal como establece la Biblia. Otro 32 por ciento considera una evoluci贸n de m谩s tiempo -millones de a帽os-, pero que Dios gui贸 el proceso. En cambio, s贸lo 15 por ciento piensa que los humanos son parte de una evoluci贸n natural, sin intervenci贸n divina. Pero a煤n m谩s sorprendente es que, entre los titulados universitarios, el porcentaje de creacionistas siga siendo del 46 por ciento. Que la mitad de los ciudadanos de ese pa铆s, tanto si tienen estudios como si no, se crean la historia de Ad谩n y Eva y rechacen a Darwin es francamente preocupante.
A partir de ah铆 podemos entender que el debate pol铆tico ante la inminente campa帽a electoral lo haya marcado una pregunta del programa 'Buscando OVNI’s' , de National Geographic sobre cu谩l de los dos candidatos presidenciales lidiar铆a mejor con un ataque de criaturas del espacio exterior. A los estadounidenses les pareci贸 una pregunta l贸gica y dos tercios de los encuestados estimaron que Barack Obama ser铆a m谩s eficiente que su rival, el republicano Mitt Romney, a la hora de enfrentar una “invasi贸n extraterrestre”.
Los estadounidenses no s贸lo creen en los extraterrestres sino tambi茅n en los superh茅roes, aunque siete de cada diez ciudadanos consideran que es m谩s factible que encontremos vida en otros planetas que vivamos rodeados de personas con poderes sobrehumanos. En cualquier caso, ante un ataque al planeta el 21% llamar铆a al gigante verde Hulk en busca de rescate, mientras que el 12% acudir铆a a Batman y s贸lo el 8% a Spiderman.7
Pues bien, estos ejemplos nos pueden hacer una idea de c贸mo es la sociedad que se propone liderar el planeta y servir de referente de democracia, libertad y racionalidad a la comunidad internacional.
Algunos detalles pueden ayudar a conocer mejor a una sociedad, sus valores, su ideario, su nivel de racionalidad, su grado de educaci贸n y cultura. En el caso de Estados Unidos recientes inquietudes de los ciudadanos, reacciones ante determinados acontecimientos y noticias, aclaraciones de su gobierno y resultados de encuestas pueden resultar elocuentes... y preocupantes.
Por ejemplo, que un programa de ficci贸n en televisi贸n sobre criaturas m铆ticas, Mermaids: The Body Found, del canal Discovery Channel's Animal Planet network, provoc贸 que muchos espectadores estadounidenses estuvieran convencidos de la existencia de las sirenas. Hasta tal punto que las autoridades norteamericanas, concretamente el National Ocean Services (NOS), tuvieran que salir al paso con un comunicado oficial afirmando que no hay evidencias de la existencia de sirenas.1 "Nunca se han hallado evidencias de humanoides acu谩ticos" comunic贸 el organismo en su web. El art铆culo fue escrito a partir de fuentes accesibles al p煤blico porque "no tenemos un programa de ciencia sobre sirenas", anunci贸 la portavoz del NOS Carol Kavanagh a la BBC2.
No es esta la primera paranoia ciudadana estadounidense a la que atienden diligentemente sus gobernantes. En noviembre de 2011, la Casa Blanca tuvo que negar oficialmente la existencia de vida extraterrestre, a trav茅s de la Oficina de Ciencia y Tecnolog铆a de Washington, cuyo director dijo en una nota "El gobierno de EE.UU. no tiene evidencia de que exista ning煤n tipo de vida fuera de nuestro planeta o que una presencia extraterrestre haya contactado con ning煤n miembro de la raza humana. Adem谩s, no existe informaci贸n cre铆ble que sugiera que tengamos pruebas que se oculten a la opini贸n p煤blica".
La Casa Blanca parece que est谩 muy ocupada preparando desmentidos. En enero de este a帽o, tuvo que negar oficialmente a trav茅s de Tommy Vietor, el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, que la CIA hubiera teletransportado a Obama al planeta Marte cuando ten铆a 19 a帽os junto con otros nueve j贸venes, lo que explicar铆a toda la pol茅mica existente en torno a su partida de nacimiento. Entre 1981 y 1983, Obama se supone que visit贸 Marte dos veces, por medio de una c谩mara de teletransporte llamada “la habitaci贸n del salto”, una especie de salita por donde entrabas por una puerta terr谩quea y sal铆as por una en Marte, algo parecido a la puerta del armario de Narnia, pero adaptada al futurismo ochentero de la 茅poca.3 Las encuestas han revelado que casi 80 millones de estadounidenses, un tercio de la poblaci贸n adulta, creen que el planeta Tierra est谩 amenazado por la existencia de una vida inteligente en el espacio que podr铆a estar pensado en invadirnos. De hecho, el 79% de los ciudadanos de Estados Unidos considera que sy Gobierno ha guardado en secreto la informaci贸n sobre los OVNI's.
Y sigue la racha. Un mes antes del asunto de las sirenas, los Centros Federales para el Control y la Prevenci贸n de enfermedades (CDC) declararon que no hab铆a pruebas tangibles de que existan zombies: “Los CDC no est谩n al tanto de la existencia de un virus o una enfermedad susceptible de revivir a los muertos”, escribi贸 el portavoz David Daigle. El desmentido se origin贸 a partir de varios incidentes en Estados Unidos en los que personas supuestamente com铆an carne humana y que hab铆an repercutido tanto en internet que el t茅rmino "apocalipsis zombie" lleg贸 a ser el t茅rmino de b煤squeda m谩s popular en Google en aquellas fechas.4 Claro que el propio CEC hab铆a colaborado en la psicosis lanzando un programa para preparar a la poblaci贸n del pa铆s para un posible, aunque poco probable, ataque de no muertos deseosos de cerebros. En su web ofrecieron numerosas recomendaciones sobre qu茅 hacer en el caso de desatarse una ‘epidemia zombi’. Entre sus principales consejos, llevar siempre encima comida, agua y un kit de emergencias con medicamentos. Adem谩s, propon铆an otras recomendaciones b谩sicas como organizarse, buscar un refugio y preparar un plan de salida por si dejara de ser seguro. “Si est谩s preparado para un apocalipsis zombi, est谩s preparado para cualquier tipo de desastre”, aseguraba Dave Daigle, portavoz del CDC. Seg煤n las estimaciones de la organizaci贸n, los lugares m谩s seguros del pa铆s para sobrevivir a los ataques de las hordas de no muertos son los estados de Kentucky, Utah y Montana. En Nueva York, en cambio, no sobrevivir铆a casi nadie.5
Para conocer c贸mo estas tontunas pueden obsesionar a una sociedad como la estadounidense e incluso ocupar tiempo a su gobierno e instituciones cient铆ficas, algunos datos revelados por las encuestas en ese pa铆s pueden sernos de ayuda. Una reciente encuesta de Gallup comentada por el corresponsal del diario mexicano La Jornada David Brooks6, se帽alaba que el 46 por ciento de estadounidenses es creacionista, es decir, piensa que Dios cre贸 a los seres humanos en los 煤ltimos diez mil a帽os, tal como establece la Biblia. Otro 32 por ciento considera una evoluci贸n de m谩s tiempo -millones de a帽os-, pero que Dios gui贸 el proceso. En cambio, s贸lo 15 por ciento piensa que los humanos son parte de una evoluci贸n natural, sin intervenci贸n divina. Pero a煤n m谩s sorprendente es que, entre los titulados universitarios, el porcentaje de creacionistas siga siendo del 46 por ciento. Que la mitad de los ciudadanos de ese pa铆s, tanto si tienen estudios como si no, se crean la historia de Ad谩n y Eva y rechacen a Darwin es francamente preocupante.
A partir de ah铆 podemos entender que el debate pol铆tico ante la inminente campa帽a electoral lo haya marcado una pregunta del programa 'Buscando OVNI’s' , de National Geographic sobre cu谩l de los dos candidatos presidenciales lidiar铆a mejor con un ataque de criaturas del espacio exterior. A los estadounidenses les pareci贸 una pregunta l贸gica y dos tercios de los encuestados estimaron que Barack Obama ser铆a m谩s eficiente que su rival, el republicano Mitt Romney, a la hora de enfrentar una “invasi贸n extraterrestre”.
Los estadounidenses no s贸lo creen en los extraterrestres sino tambi茅n en los superh茅roes, aunque siete de cada diez ciudadanos consideran que es m谩s factible que encontremos vida en otros planetas que vivamos rodeados de personas con poderes sobrehumanos. En cualquier caso, ante un ataque al planeta el 21% llamar铆a al gigante verde Hulk en busca de rescate, mientras que el 12% acudir铆a a Batman y s贸lo el 8% a Spiderman.7
Pues bien, estos ejemplos nos pueden hacer una idea de c贸mo es la sociedad que se propone liderar el planeta y servir de referente de democracia, libertad y racionalidad a la comunidad internacional.
*Pascual Serrano es periodista. Su 煤ltimo libro es "Contra la neutralidad. Tras los pasos de John Reed, Ryzard Kapu艣ci艅sky, Edgar Snow, Rodolfo Walsh y Robert Capa". Editorial Pen铆nsula. Barcelona
www.pascualserrano.net
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