Karol Assunção, Adital.- Resistencia. Ésta parece ser la palabra que mejor encaja con la llegada de africanos y africanas a Brasil. Si otrora ellos/ellas desembarcaban en el país sudamericano obligados/as a servir como esclavos/as y luchaban por la libertad, hoy atraviesan el Atlántico con la intención de conseguir mejores oportunidades de estudio y luchan para asegurar sus derechos.Es el caso de un grupo de estudiantes de Guinea-Bissau (país de la costa Occidental de África) que está en Ceará, estado del nordeste brasilero. Gracias a la movilización de los/las estudiantes, los/las guineanos/as consiguieron llamar la atención sobre la realidad que enfrentan en el estado y ahora celebran las primeras conquistas de un impasse que involucra a Facultades privadas cearenses.
Después de casi un año de denuncia contra tres instituciones de enseñanza, los/las estudiantes consiguieron la primera victoria. El último 13 de julio, el Ministerio Público Federal en Ceará (MPF/CE) y las Facultades Evolución, de Tecnología del Nordeste (Fatene sede Damas) y Tierra Nordeste (Fatene sede Caucaia) firmaron un Término de Ajuste de Conducta (TAC) para renegociar las deudas de estudiantes guineanos/as.
Con el acuerdo, los/las alumnos/as llegados/as del país africano podrán pagar en cuotas las deudas con la facultad en hasta seis veces, siendo mantenido el descuento. Además, las mensualidades permanecerán sin reajuste y con el valor inicialmente acordado, y las instituciones no podrán negar el pedido de transferencia de los/las alumnos/as hacia otra facultad ni declaración de situación académica y/o financiera e historial escolar.
Un largo camino de lucha
"Podemos decir que dimos un paso muy importante en esta lucha”. La afirmación es de Gino Pereira, uno de los integrantes del Movimiento Pastoral de los Estudiantes Africanos, organización creada por los/las jóvenes de Guinea-Bissau para discutir las problemáticas que viven los "hermanos” y "hermanas” guineanos/as que están en Ceará.
Para él, el acuerdo firmado va a ayudar a muchos/as estudiantes que no tenían cómo pagar la Facultad a causa de la diferencia de situación presentada por las instituciones. Este primer paso, sin embargo, fue conseguido a través de mucha lucha. Gino recuerda que el TAC firmado por las Facultades fue gracias a una "lucha de mucho tiempo” y a la unión de los/las estudiantes.
La visión delguineano es compartida por Francisco Vladimir, agente de la Pastoral del Migrante/Núcleo de Estudiantes Internacionales, del sector de Movilidad Humana de la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil (CNBB). "Evaluamos el acuerdo como positivo, fruto de un proceso de lucha realizado por los mismos estudiantes. Pero la lucha continúa. La Pastoral [del Migrante] seguirá con el apoyo para continuar mirando hacia adelante”, afirma.
Artur Sá, también integrante del movimiento de guineanos, explica que el grupo surgió inicialmente para unir a los/las "hermanos/as” en la fe y ayudar en las misas. Inmediatamente pasó a pautar los problemas enfrentados por los/las estudiantes de Guinea-Bissau en las Facultades privadas y a buscar soluciones.
Para ayudarlos en ese proceso, buscaron a la Pastoral del Migrante en Ceará/Núcleo de Estudiantes Internacionales, que los/las acogió y encaminó la cuestión hacia la Oficina de Derechos Humanos y Asesoría Jurídica Popular Frei Tito de Alencar, responsable de hacer una presentación en el MPF/CE y enviar oficios a otras instituciones públicas.
Para los/las guineanos/as, la movilización de los/las estudiantes y la ayuda de otras organizaciones sociales fueron puntos importantes en este proceso. Además de la presentación jurídica, el estudiante guineano Alberto Imbunde recuerda la preocupación de la Pastoral por acompañarlos y apoyarlos en el proceso de denuncia. "Fue gracias a ellos que llegamos hasta aquí”, comenta, destacando el incentivo y la ayuda de la Pastoral para que el grupo pudiera denunciar el caso en la Cumbre de los Pueblos, evento paralelo a la Río+20, realizado en junio pasado en Río de Janeiro (RJ).
El guineano enfatiza que el objetivo de los/las estudiantes en Brasil es estudiar y volver con el diploma. "Nuestra expectativa era hacer el curso rápido y volver, pero con los valores a nuestro alcance”, afirma.
Para entender el caso
La negociación fue la primera victoria de los/las estudiantes guineanos/as desde que llegaron a Ceará. El caso se refiere a cientos de estudiantes que están en el estado nordestino para estudiar. Atraídos/as por los valores de la mensualidad y del costo de vida presentados por las instituciones y con el sueño de estudiar en otro país, jóvenes guineanos/as rindieron el preuniversitario y atravesaron el Atlántico en busca de estudios.
La realidad que encontraron, sin embargo, fue muy diferente de la esperada. Inmediatamente que llegaron –entre los años 2009 y 2010–, muchos/as se dieron cuenta de que, con la cantidad divulgada por las Facultades en Guinea-Bissau, no lograban mantenerse en Brasil. El gasto fuera de lo previsto en el presupuesto inicial generó una serie de problemas.
La mensualidad presentada por las Facultades no se correspondía con el valor integral, pero sí con el valor con descuento para quienes pagaran hasta la fecha de vencimiento. Un curso de enfermería de la Fatene, por ejemplo, fue divulgado como de R$ 470. Sin embargo, el valor del documento era de R$ 587, siendo la cantidad divulgada en Guinea-Bissau un "descuento” para quien pagara antes de la fecha de vencimiento.
La diferencia a causa del cambio y la demora en la llegada del dinero venido desde Guinea-Bissau también contribuyeron a generar el problema, ya que muchos/as se atrasaron con la mensualidad y, con ello, pasaron a perder el descuento y a pagar con intereses, aumentando aún más la deuda.
El problema inicial desencadenó otros. Con dificultades para costear la alimentación, vivienda, estudio y transporte, muchos/as se sometieron al subempleo para lograr pagar las deudas. Los/las que estaban en deuda con las Facultades tampoco recibían la declaración de matrícula de las instituciones. Sin el documento, no podían ir a la Policía Federal a renovar la visa de estudiante, quedando en situación irregular en el país.
Con el TAC, los/las que estuvieren endeudados podrán negociar con las facultades. De acuerdo con la procuradora regional de los derechos del ciudadano en Ceará, Nilce Cunha Rodrigues, juntas, las tres facultades tienen 286 estudiantes guineanos. "De ese total, 198 están en débito. Sólo 88 están al día”, revela.
Ella explica que los/las guineanos endeudados/as podrán ir al MPF/CE para firmar un término de adhesión al TAC y, así, pagar las deudas y dar continuidad al curso. "Ahora, ellos tendrán condición de poder continuar sus estudios”, afirma.
La procuradora observa que las Facultades nunca reajustaron el valor integral de las mensualidades en moneda brasilera. Para ella, varios factores contribuyeron a generar el problema financiero de los/las guineanos/as en Ceará, tales como diferencias en el cambio y la inestabilidad política en Guinea-Bissau [el país sufrió un golpe de Estado en abril pasado, lo que agravó aún más la situación de algunos/as jóvenes].
Sin embargo, se considera que "[las Facultades] dejaron de tomar algunos cuidados en aquella época” de divulgación de los cursos en Guinea-Bissau. La estimación del costo de vida, por ejemplo, fue "subestimada” por las instituciones. Según Nilce Cunha, la información que se tiene es que los valores de costo de vida presentados por las Facultades fueron informados por un estudiante africano que ya vivía en Fortaleza.
Las Facultades estimaron, por ejemplo, el gasto de 35.000 CFA (moneda guineana) mensuales con alimentación para cuatro personas, lo que daría cerca de R$ 136,45 para el grupo, o sea, menos de R$ 2 por día por persona. En 2008, de acuerdo con ella, la canasta básica en Fortaleza costaba cerca de R$ 186.
La procuradora considera que el TAC beneficiará a los/las jóvenes que quieren continuar sus estudios. "El precio subestimado fue un error, pero no lo considero un delito. Las Facultades están asumiendo su parte de responsabilidad firmando el TAC”, cree.
La lucha continúa
Si el acuerdo con las Facultades fue sólo el primer paso de la lucha de los/las estudiantes de Guinea-Bissau en Ceará, ahora es el momento del segundo paso: regularizar la situación de sus visas en el país. Como muchos/as no habían cumplido con las Facultades, no lograron la declaración de matrícula para renovar su visa, quedando en situación irregular.
Fue el caso de una joven guineana abordada por la Policía Federal (PF) el último 10 de julio en el Shopping Benfica, en Fortaleza. A pesar de pertenecer a una Facultad privada, la estudiante estaba trabajando de manera irregular –ya que la visa de estudiante no permite al estudiante trabajar, sólo permanecer como becario/a. La joven tenía su visa vencida desde agosto de 2010. A causa de ello, recibió una multa por el valor de R$ 827,75 y fue notificada para que dejara el país en ocho días o sería deportada.
El 18 de julio, la decisión de la jueza de la 3ª Jurisdicción Federal de Ceará, Germana de Oliveira Moraes, benefició a la estudiante, permitiendo que permaneciera en el país. La jueza acató la acción cautelar solicitada por el Ministerio Público Federal de Ceará determinando que la Policía Federal se abstenga de adoptar medidas de deportación de estudiantes guineanos/as en situación irregular matriculados en las Facultades Evolución y Fatene, decisión que también se extendió a la joven.
Según la procuradora Nilce Cunha, el MPF/CE está intentando negociar con el Ministerio de Relaciones Exteriores la posibilidad de amnistía de la deuda de las visas atrasadas y la renovación del documento. La intención es intentar una negociación en la esfera administrativa, pero, si no fuera posible, recurrirá a la esfera judicial. "La negociación será a nivel de Diplomacia o en la Justicia”, afirma, destacando la posibilidad de presentar una acción civil pública para pedir la regularización de la visa.
Otros desafíos
La situación de los/las estudiantes guineanos/as también fue un punto destacado en el seminario Movilidad Humana: Acogida, Desafíos y Garantía de Derechos – Política de atención humanizada a inmigrantes realizado por la Pastoral del Migrante los días 20 y 21 de julio en Fortaleza (CE).
En la ocasión, la hermana Rosita Milesi, del Instituto Migraciones y Derechos Humanos (IMDH), destacó la importancia de la atención humanizada al migrante, con foco en el ser humano, además de indicar propuestas y sugerencias para mejorar la causa migratoria en Brasil. Patricia Oliveira, abogada de la Oficina Frei Tito, discutió sobre la situación de los estudiantes guineanos/as en Fortaleza, destacando la importancia de la articulación y de la presión de los/las estudiantes para encaminar el proceso.
"Están sólo comenzando nuestras conquistas reales y concretas. Es muy importante la movilización y la presión. El papel más importante en este proceso fue el de los estudiantes que tuvieron el coraje de movilizarse y presionar. Nadie puede impedir a las voces que hablen”, enfatizó.
Los/las guineanos/as presentes en el encuentro aprovecharon la ocasión para resaltar la importancia de la unión de los/las jóvenes de Guinea-Bissau y también destacaron otros problemas que enfrentan, como el racismo y la discriminación, la dificultad para conseguir becas remuneradas en el área de su estudio, problemas financieros, entre otros. La idea es seguir la marcha de lucha para buscar estrategias para superar estas cuestiones.
¿Redención?
El estado de Ceará se vanagloria de haber sido la primera provincia brasilera en abolir la esclavitud en Brasil, a punto de ser conocido como ‘Tierra de Luz’. El hecho ocurrió en la ciudad de Redenção el 25 de marzo de 1884 – cuatro años antes, entonces, del 13 de mayo, en que se firmó la Ley Áurea, en 1888. La abolición, sin embargo, se dio en un contexto en el que la presencia del pueblo negro no era, bajo el punto de vista comercial, interesante para los hacendados y demás castas ricas cearenses, ya que no había un intenso cultivo de caña de azúcar o de café, común en otros estados como Bahía y Río de Janeiro, por ejemplo.
"Negros en Ceará – ¿Redención?” es una serie de noticias elaboradas por ADITAL que busca retratar y cuestionar la historia actual del pueblo negro en Ceará. Cuáles son sus luchas, cómo se identifican en este proceso todavía muy marcado por matices blancos, qué tienen que decir sobre el orgullo de ser negro, qué opinan de las políticas afirmativas, qué piensan del prejuicio. Éstas son algunas de las directrices que procuran evidenciar esta cultura rica que, aunque invisibilizada, pulsa fuerte como un golpeteo de maracatú y que cada vez más conquista su espacio a través de mucha lucha, que reverbera en sus tambores el ritmo de la justicia y el anhelo de poner el pecho a una deuda histórica social.
Traducción: Daniel Barrantes – barrantes.daniel@gmail.com
