OPINI脫N de Ileana Alamilla
Cual telenovela a la mexicana, la oposici贸n a la reforma educativa continu贸 el lunes con manifestaciones de estudiantes en la capital, que concluyeron pac铆ficamente. Y aunque no es la 煤nica oposici贸n que existe -¡todos contra la reformas constitucionales, no a la ley de Desarrollo Rural Integral, y no a todo lo dem谩s!-, estos cambios que son estrat茅gicos para el pa铆s est谩n provocando da帽os irreversibles a los estudiantes en este ciclo y ponen en riesgo la posibilidad de ir elevando la calidad de la educaci贸n, la formaci贸n de los docentes y, por lo tanto, la preparaci贸n de la juventud.
La educaci贸n es el pilar del desarrollo, ya se ha dicho hasta el cansancio. Los m谩s capacitados, con mejores destrezas y herramientas, por lo general son los que tienen mejores oportunidades para colocarse en posiciones importantes y con buenos sueldos, aunque no siempre esto es lo que garantiza, pues la cuna cuenta mucho.
Las discusiones y acuerdos alcanzados en 80 reuniones de trabajo de la mesa t茅cnica (2009) que se sostuvieron, en las que participaron la Universidad de San Carlos, el Consejo Nacional de la Reforma Educativa, el Consejo Nacional de Educaci贸n Maya, la Comunidad de Normalistas, que incluye a padres, alumnos y docentes, a organizaciones que trabajan en formaci贸n docente, a representantes del Mineduc, la Asamblea Nacional del Magisterio y el sindicato de la Educaci贸n, han sido impugnadas por los inconformes.
En el 2011 se estableci贸 que este a帽o era el 煤ltimo para inscribir alumnos de magisterio. Los representantes estudiantiles han desconocido a sus delegados, han rechazado con consignas las modificaciones, no han sustentado sus propuestas, se han circunscrito a protestar sin buscar alternativas viables.
Su principal asesor, el pedagogo y director de docencia de la Usac, ha incidido en estos jovencitos(as) y est谩 trabajando en la propuesta que presentar谩n esta semana al Ministerio, despu茅s de que los convoc贸 y reuni贸 en Huehuetenango, en donde tomaron decisiones que esperemos sean acordes al tama帽o del problema.
Esto es un viraje a la situaci贸n creada con las acciones violentas provocadas por los estudiantes, supuestamente manipulados por intereses politicopartidarios ajenos a la necesidad de debatir sobre la calidad de la educaci贸n en un pa铆s en donde solo la mitad de los ni帽os de primaria alcanzan el rendimiento escolar esperado. En secundaria la situaci贸n es similar. Es l贸gico que los maestros no puedan ense帽ar lo que no saben.
Aclar茅monos: ¿Es necesario definir est谩ndares para la formaci贸n docente? y ¿puede postergase este debate sobre la agenda de calidad?
Despu茅s de los des贸rdenes del lunes fue un alivio que el “mediador” entre la Usac y las autoridades del Mineduc reconociera que fue un error de los estudiantes haber tomado el instituto Rafael Aqueche.
Alguna racionalidad tiene que haber para poder avanzar en la negociaci贸n de los contenidos de la propuesta. Se trata de un asunto de inter茅s nacional, nos incumbe, hay que analizar qu茅 es lo aceptable y leg铆timo de la propuesta, pero tambi茅n transparentar la verdadera raz贸n de la oposici贸n.
Cual telenovela a la mexicana, la oposici贸n a la reforma educativa continu贸 el lunes con manifestaciones de estudiantes en la capital, que concluyeron pac铆ficamente. Y aunque no es la 煤nica oposici贸n que existe -¡todos contra la reformas constitucionales, no a la ley de Desarrollo Rural Integral, y no a todo lo dem谩s!-, estos cambios que son estrat茅gicos para el pa铆s est谩n provocando da帽os irreversibles a los estudiantes en este ciclo y ponen en riesgo la posibilidad de ir elevando la calidad de la educaci贸n, la formaci贸n de los docentes y, por lo tanto, la preparaci贸n de la juventud.
La educaci贸n es el pilar del desarrollo, ya se ha dicho hasta el cansancio. Los m谩s capacitados, con mejores destrezas y herramientas, por lo general son los que tienen mejores oportunidades para colocarse en posiciones importantes y con buenos sueldos, aunque no siempre esto es lo que garantiza, pues la cuna cuenta mucho.
Las discusiones y acuerdos alcanzados en 80 reuniones de trabajo de la mesa t茅cnica (2009) que se sostuvieron, en las que participaron la Universidad de San Carlos, el Consejo Nacional de la Reforma Educativa, el Consejo Nacional de Educaci贸n Maya, la Comunidad de Normalistas, que incluye a padres, alumnos y docentes, a organizaciones que trabajan en formaci贸n docente, a representantes del Mineduc, la Asamblea Nacional del Magisterio y el sindicato de la Educaci贸n, han sido impugnadas por los inconformes.
En el 2011 se estableci贸 que este a帽o era el 煤ltimo para inscribir alumnos de magisterio. Los representantes estudiantiles han desconocido a sus delegados, han rechazado con consignas las modificaciones, no han sustentado sus propuestas, se han circunscrito a protestar sin buscar alternativas viables.
Su principal asesor, el pedagogo y director de docencia de la Usac, ha incidido en estos jovencitos(as) y est谩 trabajando en la propuesta que presentar谩n esta semana al Ministerio, despu茅s de que los convoc贸 y reuni贸 en Huehuetenango, en donde tomaron decisiones que esperemos sean acordes al tama帽o del problema.
Esto es un viraje a la situaci贸n creada con las acciones violentas provocadas por los estudiantes, supuestamente manipulados por intereses politicopartidarios ajenos a la necesidad de debatir sobre la calidad de la educaci贸n en un pa铆s en donde solo la mitad de los ni帽os de primaria alcanzan el rendimiento escolar esperado. En secundaria la situaci贸n es similar. Es l贸gico que los maestros no puedan ense帽ar lo que no saben.
Aclar茅monos: ¿Es necesario definir est谩ndares para la formaci贸n docente? y ¿puede postergase este debate sobre la agenda de calidad?
Despu茅s de los des贸rdenes del lunes fue un alivio que el “mediador” entre la Usac y las autoridades del Mineduc reconociera que fue un error de los estudiantes haber tomado el instituto Rafael Aqueche.
Alguna racionalidad tiene que haber para poder avanzar en la negociaci贸n de los contenidos de la propuesta. Se trata de un asunto de inter茅s nacional, nos incumbe, hay que analizar qu茅 es lo aceptable y leg铆timo de la propuesta, pero tambi茅n transparentar la verdadera raz贸n de la oposici贸n.
