8 de septiembre de 2012
Colombia: ¿Cuánto es necesario esperar para adoptar un hijo?
AGENCIA PANDI.- Once mil setecientos niños que se encuentran bajo la protección del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar son considerados de difícil adoptabilidad por haber alcanzado una edad superior a los siete años, presentar algún tipo de discapacidad o contar con un grupo de hermanos, que deberían permanecer juntos. Los colombianos presentan menos solicitudes de adopción que los extranjeros.
Los debates, informaciones erradas y descontextualizadas acerca de la adopción, han generado dudas acerca de la calidad del proceso para que los niños y las niñas accedan al derecho a tener una familia y no ser separado de ella. El ICBF, bajo la nueva dirección de Diego Molano, inició una revisión exhaustiva de 1.300 casos. Sobre ellos indicó que:
“Realizamos una verificación estricta de cada uno de los casos, revisando si se estaban cumpliendo todos y cada uno de los derechos de los niños y niñas en condición de adoptabilidad… De estos casos, 623 (48%) corresponden a procesos con sentencias de adopción en firme, donde se continuará con los seguimientos post-adopción. Con otros 28 casos (2%) ya se logró un reintegro familiar, mientras que 208 casos (16%) son competencia de Jueces de familia y no del ICBF, y para 445 casos la sentencia no está en firme porque hay que buscar su familia extensa hasta el sexto grado de consanguinidad”.
La Sentencia T-844 del 8 de noviembre de 2011 de la Corte Constitucional exige que antes de que el niño o la niña sea declarado en adoptabilidad, se busque hasta el sexto grado de consanguinidad para verificar si alguno de los familiares desea hacerse cargo de él.
La decisión generó controversias. Durante una rueda de prensa en el ICBF, la Directora de la Agencia PANDI, Ximena Norato, dio a conocer su opinión al respecto y dijo que parecería que la norma no está pensada para atender el interés superior del niño, “El proceso, si bien debe ser estricto, la exigencia de buscar seis grados de consanguinidad aleja a los niños del derecho de tener una familia y no ser separados de ella, en un plazo prudencial. Ya son demorados los procesos que se toman uno o dos años y ahora ¿cuántos más? Si un niño entra a los 5 años y pasan dos años institucionalizados, ya se convierte en un niño de difícil adoptabilidad. Bajo esas normas mi sobrino aún estaría en un hogar de paso y no en nuestra familia, a la que llegó hace 17 años”, afirmó.
En su calidad de director del Instituto, Diego Molano aseguró que el plazo para llevar a cabo la búsqueda de la familia será de seis meses; de lo contrario será ratificada la medida de adopción con el fin de garantizarle a los niños el derecho a tener una familia. Molano también dijo que la última opción para restablecer los derechos de los niños debe ser la adopción, y que se debe tratar de que los niños crezcan con sus familias, pero en muchos casos esto no es posible y allí, la adopción sí es el mejor camino y es un camino de amor.
De los niños que son llamados “hijos del bienestar”, 3.658 son mayores de 18 años. Aunque durante el acompañamiento que tienen en el ICBF, los niños, niñas y adolescentes reciben una formación enfocada en lograr un crecimiento personal y profesional, lo ideal es que todos tengan lazos afectivos que los ayuden a vivir y formarse en una sociedad. Para aquellas familias que quieren hacer parte del círculo amoroso de un niño que se encuentra bajo protección del ICBF, se ha creado un programa que se denomina “referentes afectivos”. Bajo éste, familias o personas pueden visitar periódicamente a un niño o niña y crear lazos con ellos. Si avanzan en el proceso y bajo un estudio del Instituto, la familia puede invitar a su compañerito a pasar fines de semana en su casa. Ello quiere decir que no hay que adoptar necesariamente a un niño para poder darle amor.
Sin embargo, el llamado del ICBF es a entender la adopción como un acto de amor. A defender el derecho de los niños y de las niñas a crecer en familia, y a ver en la figura de la adopción, una forma de garantizarle sus derechos.
Hay muchas familias que desean formar una familia con algún niño, niña o adolescente que esté bajo la protección del instituto. Ana María Granados es una madre adoptante que inició el proceso de búsqueda de un hijo con el ICBF hace ocho meses, ante la imposibilidad de tener un hijo biológico. Calificó para recibir un bebé entre los cero y los dos años, ella al igual que su esposo José Luis Gómez, anhela tener pronto al nuevo integrante de la familia entre sus brazos. Como muchas parejas colombianas ellos prefieren adoptar a un niño menor de tres años, “nosotros queremos vivir todas las etapas de su vida desde el primer momento, por eso preferimos que sea más pequeño, para aprovechar con él todo el tiempo posible”.
Santiago Bohórquez lleva un año y siete meses esperando a la niña que junto con su esposa, solicitó al bienestar familiar con la intención de brindarle un hogar; para Santiago una de las mayores ventajas de la adopción es que los padres tienen la oportunidad de prepararse sicológica, económica y afectivamente para darle lo mejor a quien llegue a colmar de amor a su familia, “esta es una experiencia que deberían vivir todas las familias para darse cuenta de lo bello que es y lo preparada que debe estar una persona antes de asumir el papel de padre o madre”.
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