OPINI脫N de Lorenzo Gonzalo
Buenos oradores dem贸cratas, m谩s los errores de los nuevos republicanos, m谩s el deterioro de las relaciones sociales del pa铆s, pudieran dar un buen resultado para el Presidente Barack Obama.
Las contiendas electorales en Los Estados Unidos de Norteam茅rica y en el resto del mundo donde se aplica el m茅todo de votaci贸n basado en partidos, son como un desfile de gladiadores en un circo romano.
Desde que se consolidaron las ideas republicanas y el liberalismo logr贸 entronizarse sustituyendo las viejas pr谩cticas feudales de administraci贸n p煤blica, aparecieron las facciones que se apoderaron del poder.
En Los Estados Unidos de Norteam茅rica, donde mejor se organiz贸 esa modalidad de Estado, las cosas no resultaron diferentes. Desde su comienzo, una vez superado el per铆odo de provisionalidad donde quedaron sentadas las bases de la organizaci贸n estatal y sus fundamentos legales, el proceso electoral se convirti贸 en una lucha por la alternancia y se apart贸 cada vez m谩s de su esencia administrativa.
Los Estados Unidos de hoy no son diferentes en ese sentido, por el contrario, como ocurre con los dem谩s aspectos del estilo de vida estadounidense, la ferocidad de los candidatos, adornados por el glamour de exuberantes escenarios, es m谩s exagerada que en otras naciones y muestra con claridad la farsa de esta democracia que, en esencia, es uno de las mejores creaciones aportadas por el ser humano.
Las realidades actuales no son las mismas. Las relaciones sociales de hoy, por momentos indican que han alcanzado una nueva etapa y ciertos sectores parecen darse cuenta de ello y reaccionan en consecuencia. Pero al mismo tiempo est谩n reaccionando las fuerzas del pasado con agresividad poco usual.
Pensar que en Los Estados Unidos existe una sociedad ap谩tica ante la manera c贸mo se enfrentan sus problemas sociales, es no conocerla.
Dentro de las realidades de hoy se destacan dos fuerzas ideol贸gicas innegables, cada una de ellas compuesta por una mezcla de diferentes visiones de la realidad, pero predominando en cada una un hilo conductor.
El Partido Republicano que hizo su aparici贸n en la Convenci贸n de Tampa, en el estado de Florida, est谩 liderado indiscutiblemente por el sector que se aferra a las viejas pr谩cticas de gobierno. Tal parece el resultado de una formaci贸n reactiva frente a problemas que cada d铆a parecen ser m谩s dif铆ciles de resolver, si contin煤an utiliz谩ndose los mismos procedimientos aplicados desde la 茅poca del Presidente Franklyn D. Roosevelt.
En la mencionada Convenci贸n, los republicanos de nuevo tipo, dieron la impresi贸n de gente que reacciona irracionalmente ante circunstancias que son incapaces de solucionar sin renunciar a viejos patrones. Aunque en la pr谩ctica pudi茅ramos pensar que se trata simplemente de un forcejeo por aseguran el crecimiento de su riquezas personales y el poder de los grupos que componen esa agrupaci贸n, por experiencia sabemos y para ello no se requiere de mucha academia, que aceptar los cambios del entorno, necesariamente no significan la perdida de ambos. Por consiguiente, dichos enfrentamientos responden a los estereotipos creados por las ideolog铆as. Son aferramientos, que m谩s bien son la consecuencia de reacciones inmaduras, las mismas que, en un instante, llevan un d铆a a una persona noble a cometer un asesinato o una masacre. De igual manera, pero en una fracci贸n de tiempo que habr铆a que medirla con una escala diferente, reaccionan los grupos de poder que han enfermado en su ejercicio. Tambi茅n es un instante del tiempo social, pero mucho m谩s peligroso por el inmenso poder que los estados administran.
No es casual que los grupos fan谩ticos, compuestos por nacionalistas rabiosamente excluyentes, racistas, gente de mentalidad solitaria y una masa de ignorantes que aceptan la primera historia que escuchan, hayan crecido en los 煤ltimos dos a帽os en m谩s del 700%. Tampoco es casual que alrededor de la direcci贸n de este nuevo Partido Republicano, la mayor铆a de ellos hayan decidido agruparse.
A fines del pasado Agosto de este a帽o 2012, cuatro militares fueron detenidos y enfrentan cargos por conspirar para asesinar el Presidente Obama.
Tres de ellos posiblemente sean condenados a la pena de muerte. El cuarto hizo arreglos con la fiscal铆a para cooperar en la investigaci贸n. Se trata de personas confesas, pertenecientes a las llamadas milicias, fan谩ticas y decididas a emplear la violencia para alcanzar sus fines. Poco se ha hablado del caso, pero esto es sin dudas parte del engranaje de las ocurrencias que est谩n cobrando cuerpo aceleradamente en el pa铆s. Existe una violencia que aflora por d铆as y que solamente se explica como reacci贸n ante la impotencia que proviene de una inmensa falta de madurez.
Estos soldados estaban destacados en Fort Stewart y est谩n siendo procesados por las autoridades de Long County. El plan consist铆a en tomar el cuartel de Fort Stewart, matar a una serie de oficiales y destruir un sin n煤mero de centros econ贸micos de esa 谩rea. Al momento de la detenci贸n hab铆an acumulado 87000 d贸lares en armamento. Todo esto dentro del plan para realizar un golpe de estado y asesinar al Presidente.
No recordamos sucesos de esta naturaleza, donde gente proveniente del sector militar hayan conspirado con la confesa intenci贸n de provocar un golpe de estado. No se trata de un loco, sino de cuatro personas, de cuatro militares, en un mismo cuartel con un mismo pensamiento.
El reciente ataque a una iglesia de confesi贸n ind煤 por alguien que se declar贸 perteneciente a esos grupos se a帽ade a estos sucesos. Otro de ellos es el atentado a una escuela, cuyo autor, previamente hab铆a llenado su apartamento de trampas explosivas antes de cometer la horrorosa masacre.
Estas noticias, no tienen mucha cobertura de la prensa, quiz谩s para evitar exacerbar el 谩nimo demencial que en Los Estados Unidos abunda m谩s que las hamburguesas. Pero si hacemos una b煤squeda detallada, descubrir铆amos m煤ltiples ocurrencias similares en el a帽o 2012 que, por razones estereotipadas, muchos piensan que solamente son patrimonio de los “pa铆ses subdesarrollados de 脕frica, Asia o Suram茅rica”
Ninguna de los individuos involucrados en estos casos, son los locos t铆picos paridos por una sociedad incapaz de estimular la vida en com煤n, el amor al pr贸jimo y el trabajo creador que es capaz de ofrecernos felicidad ante lo producido.
Se trata de una nueva faceta que viene desarroll谩ndose desde hace d茅cadas y que va llegando a su punto de madurez para ambos contrincantes sociales: tanto para ciertas fuerzas que cada d铆a se hacen m谩s palpables tanto en boca del actual Presidente como de l铆deres locales y otras instituciones, como para estos grupos que han quedado empantanados en el fango del devenir.
Por eso, cuando alert谩bamos en art铆culo anterior que hay un enemigo social oculto tras las nuevas corrientes que se agrupan principalmente alrededor del Partido Republicano (lo cual no excluye la existencia de gente semejante en otras agrupaciones), no lo hac铆amos por el af谩n de exagerar, sino para llamar la atenci贸n sobre la importancia de cobrar conciencia sobre hechos significativos, que eventualmente nos envolver谩n a todos.
*Lorenzo Gonzalo, periodista cubano residente en los EE.UU. y Subdirector de Radio Miami. Martianos-Hermes-Cubainformaci贸n-Cubasolidaridad
Buenos oradores dem贸cratas, m谩s los errores de los nuevos republicanos, m谩s el deterioro de las relaciones sociales del pa铆s, pudieran dar un buen resultado para el Presidente Barack Obama.
Las contiendas electorales en Los Estados Unidos de Norteam茅rica y en el resto del mundo donde se aplica el m茅todo de votaci贸n basado en partidos, son como un desfile de gladiadores en un circo romano.
Desde que se consolidaron las ideas republicanas y el liberalismo logr贸 entronizarse sustituyendo las viejas pr谩cticas feudales de administraci贸n p煤blica, aparecieron las facciones que se apoderaron del poder.
En Los Estados Unidos de Norteam茅rica, donde mejor se organiz贸 esa modalidad de Estado, las cosas no resultaron diferentes. Desde su comienzo, una vez superado el per铆odo de provisionalidad donde quedaron sentadas las bases de la organizaci贸n estatal y sus fundamentos legales, el proceso electoral se convirti贸 en una lucha por la alternancia y se apart贸 cada vez m谩s de su esencia administrativa.
Los Estados Unidos de hoy no son diferentes en ese sentido, por el contrario, como ocurre con los dem谩s aspectos del estilo de vida estadounidense, la ferocidad de los candidatos, adornados por el glamour de exuberantes escenarios, es m谩s exagerada que en otras naciones y muestra con claridad la farsa de esta democracia que, en esencia, es uno de las mejores creaciones aportadas por el ser humano.
Las realidades actuales no son las mismas. Las relaciones sociales de hoy, por momentos indican que han alcanzado una nueva etapa y ciertos sectores parecen darse cuenta de ello y reaccionan en consecuencia. Pero al mismo tiempo est谩n reaccionando las fuerzas del pasado con agresividad poco usual.
Pensar que en Los Estados Unidos existe una sociedad ap谩tica ante la manera c贸mo se enfrentan sus problemas sociales, es no conocerla.
Dentro de las realidades de hoy se destacan dos fuerzas ideol贸gicas innegables, cada una de ellas compuesta por una mezcla de diferentes visiones de la realidad, pero predominando en cada una un hilo conductor.
El Partido Republicano que hizo su aparici贸n en la Convenci贸n de Tampa, en el estado de Florida, est谩 liderado indiscutiblemente por el sector que se aferra a las viejas pr谩cticas de gobierno. Tal parece el resultado de una formaci贸n reactiva frente a problemas que cada d铆a parecen ser m谩s dif铆ciles de resolver, si contin煤an utiliz谩ndose los mismos procedimientos aplicados desde la 茅poca del Presidente Franklyn D. Roosevelt.
En la mencionada Convenci贸n, los republicanos de nuevo tipo, dieron la impresi贸n de gente que reacciona irracionalmente ante circunstancias que son incapaces de solucionar sin renunciar a viejos patrones. Aunque en la pr谩ctica pudi茅ramos pensar que se trata simplemente de un forcejeo por aseguran el crecimiento de su riquezas personales y el poder de los grupos que componen esa agrupaci贸n, por experiencia sabemos y para ello no se requiere de mucha academia, que aceptar los cambios del entorno, necesariamente no significan la perdida de ambos. Por consiguiente, dichos enfrentamientos responden a los estereotipos creados por las ideolog铆as. Son aferramientos, que m谩s bien son la consecuencia de reacciones inmaduras, las mismas que, en un instante, llevan un d铆a a una persona noble a cometer un asesinato o una masacre. De igual manera, pero en una fracci贸n de tiempo que habr铆a que medirla con una escala diferente, reaccionan los grupos de poder que han enfermado en su ejercicio. Tambi茅n es un instante del tiempo social, pero mucho m谩s peligroso por el inmenso poder que los estados administran.
No es casual que los grupos fan谩ticos, compuestos por nacionalistas rabiosamente excluyentes, racistas, gente de mentalidad solitaria y una masa de ignorantes que aceptan la primera historia que escuchan, hayan crecido en los 煤ltimos dos a帽os en m谩s del 700%. Tampoco es casual que alrededor de la direcci贸n de este nuevo Partido Republicano, la mayor铆a de ellos hayan decidido agruparse.
A fines del pasado Agosto de este a帽o 2012, cuatro militares fueron detenidos y enfrentan cargos por conspirar para asesinar el Presidente Obama.
Tres de ellos posiblemente sean condenados a la pena de muerte. El cuarto hizo arreglos con la fiscal铆a para cooperar en la investigaci贸n. Se trata de personas confesas, pertenecientes a las llamadas milicias, fan谩ticas y decididas a emplear la violencia para alcanzar sus fines. Poco se ha hablado del caso, pero esto es sin dudas parte del engranaje de las ocurrencias que est谩n cobrando cuerpo aceleradamente en el pa铆s. Existe una violencia que aflora por d铆as y que solamente se explica como reacci贸n ante la impotencia que proviene de una inmensa falta de madurez.
Estos soldados estaban destacados en Fort Stewart y est谩n siendo procesados por las autoridades de Long County. El plan consist铆a en tomar el cuartel de Fort Stewart, matar a una serie de oficiales y destruir un sin n煤mero de centros econ贸micos de esa 谩rea. Al momento de la detenci贸n hab铆an acumulado 87000 d贸lares en armamento. Todo esto dentro del plan para realizar un golpe de estado y asesinar al Presidente.
No recordamos sucesos de esta naturaleza, donde gente proveniente del sector militar hayan conspirado con la confesa intenci贸n de provocar un golpe de estado. No se trata de un loco, sino de cuatro personas, de cuatro militares, en un mismo cuartel con un mismo pensamiento.
El reciente ataque a una iglesia de confesi贸n ind煤 por alguien que se declar贸 perteneciente a esos grupos se a帽ade a estos sucesos. Otro de ellos es el atentado a una escuela, cuyo autor, previamente hab铆a llenado su apartamento de trampas explosivas antes de cometer la horrorosa masacre.
Estas noticias, no tienen mucha cobertura de la prensa, quiz谩s para evitar exacerbar el 谩nimo demencial que en Los Estados Unidos abunda m谩s que las hamburguesas. Pero si hacemos una b煤squeda detallada, descubrir铆amos m煤ltiples ocurrencias similares en el a帽o 2012 que, por razones estereotipadas, muchos piensan que solamente son patrimonio de los “pa铆ses subdesarrollados de 脕frica, Asia o Suram茅rica”
Ninguna de los individuos involucrados en estos casos, son los locos t铆picos paridos por una sociedad incapaz de estimular la vida en com煤n, el amor al pr贸jimo y el trabajo creador que es capaz de ofrecernos felicidad ante lo producido.
Se trata de una nueva faceta que viene desarroll谩ndose desde hace d茅cadas y que va llegando a su punto de madurez para ambos contrincantes sociales: tanto para ciertas fuerzas que cada d铆a se hacen m谩s palpables tanto en boca del actual Presidente como de l铆deres locales y otras instituciones, como para estos grupos que han quedado empantanados en el fango del devenir.
Por eso, cuando alert谩bamos en art铆culo anterior que hay un enemigo social oculto tras las nuevas corrientes que se agrupan principalmente alrededor del Partido Republicano (lo cual no excluye la existencia de gente semejante en otras agrupaciones), no lo hac铆amos por el af谩n de exagerar, sino para llamar la atenci贸n sobre la importancia de cobrar conciencia sobre hechos significativos, que eventualmente nos envolver谩n a todos.
*Lorenzo Gonzalo, periodista cubano residente en los EE.UU. y Subdirector de Radio Miami. Martianos-Hermes-Cubainformaci贸n-Cubasolidaridad
