OPINI脫N de Ra煤l Wiener.-
"raul wiener calla terruco de mierda cu铆date que te vamos a matar hijo de puta" (octubre 22, 2012 5:33 p.m.)
En mi blog: www.rwiener.blogspot.com, ha aparecido el mensaje que se menciona m谩s arriba, incluido como un comentario al art铆culo “El golpismo fujimorista en acci贸n” del 8 de septiembre de 2012. La nota m铆a se refiere al aroma golpista que se desprende de los ataques a la Comisi贸n de la Verdad que incluye el negacionismo de derecha que asume que toda referencia a los cr铆menes muchos de ellos sin sanci贸n, de la guerra sucia desde los organismos del Estado es un s铆ntoma de que lo que se llama el “caviarismo” no es sino una var铆ate del “terruquismo”.
Se han tomado 44 d铆as para responderme en los alturados t茅rminos que estamos se帽alando para que los lectores tengan una idea de la cultura con la que se manejan. No es la primera vez que esto me sucede. Pero es curioso que hayan querido amedrentarme en v铆speras de un reencuentro con mis amigos en plena lucha por vencer una grave enfermedad que es p煤blica desde hace varios meses. Los valientes que quisieran matarme saben por lo que estoy pasando. Y conocen tambi茅n que Fujimori es un viejo tema al que le he dedicado dos libros e innumerables art铆culos de opini贸n.
La asociaci贸n entre fujimorismo y violencia es n铆tida entre art铆culo cr铆tico y mensaje conminatorio. Pero m谩s evidente es a煤n la demostraci贸n de a cuenta de qui茅nes se est谩 haciendo este intento de intimidamiento. No me cabe duda que hay operadores que creen que existe un sector militar dispuesto a abanderarse del “derecho a la impunidad”, que incluye una lectura sesgada de la historia sobre la victoria de los 90, y que para avanzar en este prop贸sito hay que enfrentar al enemigo que se encuentra en las organizaciones de derechos humanos y la prensa independiente. Que eso representa un 谩nimo gol`pista, a alg煤n plazo, es algo de lo que ya no me queda ninguna duda.
Yo no s茅 si estos an贸nimos vociferantes expresan, por ahora, solamente el avance de una campa帽a de miedo, o si sus autores quieren ir m谩s all谩. En todo caso lo que est谩 a la vista es que el militarismo revanchista que naci贸 en la guerra y recrudeci贸 con la democracia de los a帽os 2000, vista como d茅bil y contemplativa, est谩 activo, y las se帽ales contradictorias del gobierno de Humala, como su posici贸n sobre el caso Chav铆n de Hu谩ntar y luego sobre la sentencia de Villa Stein sobre el grupo Colina (claramente opuestas), no han hecho sino fortalecer los movimientos clandestinos de estos falsos pacificadores.
En realidad la cobard铆a intr铆nseca de los furtivos visitantes de mi blog se demuestra f谩cilmente en el temor que tienen a las ideas del otro. No son capaces de oponer un concepto contra el otro. Como cuando en la campa帽a electoral le enviaron una corona f煤nebre al director de LA PRIMERA para subrayar que lo que representan es a la muerte. Ya entonces L茅vano les contest贸 que se sent铆a un director coronado.
Yo que tengo mi propia lucha por vencer el c谩ncer que llevo dentro del cuerpo no me voy a callar porque me llega un mensaje plagado de insultos.
"raul wiener calla terruco de mierda cu铆date que te vamos a matar hijo de puta" (octubre 22, 2012 5:33 p.m.)
En mi blog: www.rwiener.blogspot.com, ha aparecido el mensaje que se menciona m谩s arriba, incluido como un comentario al art铆culo “El golpismo fujimorista en acci贸n” del 8 de septiembre de 2012. La nota m铆a se refiere al aroma golpista que se desprende de los ataques a la Comisi贸n de la Verdad que incluye el negacionismo de derecha que asume que toda referencia a los cr铆menes muchos de ellos sin sanci贸n, de la guerra sucia desde los organismos del Estado es un s铆ntoma de que lo que se llama el “caviarismo” no es sino una var铆ate del “terruquismo”.
Se han tomado 44 d铆as para responderme en los alturados t茅rminos que estamos se帽alando para que los lectores tengan una idea de la cultura con la que se manejan. No es la primera vez que esto me sucede. Pero es curioso que hayan querido amedrentarme en v铆speras de un reencuentro con mis amigos en plena lucha por vencer una grave enfermedad que es p煤blica desde hace varios meses. Los valientes que quisieran matarme saben por lo que estoy pasando. Y conocen tambi茅n que Fujimori es un viejo tema al que le he dedicado dos libros e innumerables art铆culos de opini贸n.
La asociaci贸n entre fujimorismo y violencia es n铆tida entre art铆culo cr铆tico y mensaje conminatorio. Pero m谩s evidente es a煤n la demostraci贸n de a cuenta de qui茅nes se est谩 haciendo este intento de intimidamiento. No me cabe duda que hay operadores que creen que existe un sector militar dispuesto a abanderarse del “derecho a la impunidad”, que incluye una lectura sesgada de la historia sobre la victoria de los 90, y que para avanzar en este prop贸sito hay que enfrentar al enemigo que se encuentra en las organizaciones de derechos humanos y la prensa independiente. Que eso representa un 谩nimo gol`pista, a alg煤n plazo, es algo de lo que ya no me queda ninguna duda.
Yo no s茅 si estos an贸nimos vociferantes expresan, por ahora, solamente el avance de una campa帽a de miedo, o si sus autores quieren ir m谩s all谩. En todo caso lo que est谩 a la vista es que el militarismo revanchista que naci贸 en la guerra y recrudeci贸 con la democracia de los a帽os 2000, vista como d茅bil y contemplativa, est谩 activo, y las se帽ales contradictorias del gobierno de Humala, como su posici贸n sobre el caso Chav铆n de Hu谩ntar y luego sobre la sentencia de Villa Stein sobre el grupo Colina (claramente opuestas), no han hecho sino fortalecer los movimientos clandestinos de estos falsos pacificadores.
En realidad la cobard铆a intr铆nseca de los furtivos visitantes de mi blog se demuestra f谩cilmente en el temor que tienen a las ideas del otro. No son capaces de oponer un concepto contra el otro. Como cuando en la campa帽a electoral le enviaron una corona f煤nebre al director de LA PRIMERA para subrayar que lo que representan es a la muerte. Ya entonces L茅vano les contest贸 que se sent铆a un director coronado.
Yo que tengo mi propia lucha por vencer el c谩ncer que llevo dentro del cuerpo no me voy a callar porque me llega un mensaje plagado de insultos.
