EL MERCURIO DIGITAL
El sindicato CCOO está demandando que en todos los expedientes de regulación y extinción de empleo se contemplen los efectos sobre la salud de las personas afectadas y de las que quedan trabajando, así como la necesidad de diseñar planes de prevención que palien los efectos más graves.
Pedro J. Linares, secretario confederal de Salud Laboral de CCOO exige que "la política a realizar para paliar los graves efectos del desempleo sobre la salud debe ser la de fortalecer los dispositivos sanitarios en las zonas más afectadas por el desempleo, incrementando las unidades de salud mental y otras".
"Los efectos sobre la salud de las personas paradas son más o menos graves en función del nivel de protección social, de la fortaleza y prestaciones del Estado de Bienestar. Si sabemos que la crisis y el desempleo agudizan los problemas de salud especialmente la salud mental, y no incrementamos los recursos sanitarios en las áreas mas afectadas, la capacidad de atender el aumento de demanda disminuye y se pierde calidad de atención" asegura Linares.
CCOO pide el desarrollo de un conjunto de políticas públicas que aminoren los efectos de la crisis y del desempleo sobre la salud de las personas, tanto de las directamente afectadas como de sus familias, fortaleciendo la protección social, el Estado de bienestar y las redes sociales de la solidaridad.
Además, el sindicato considera que una política dirigida a proteger a las personas haría necesario extender y aumentar las prestaciones y subsidios de desempleo para las personas paradas -cada vez son más los desempleados de larga duración sin cobertura-, y cubrir suficientemente las políticas de sustitución de rentas a la vez que se potencian las políticas activas de empleo. El Estado debe fortalecer los mecanismos institucionales y presupuestarios para combatir la pobreza y la exclusión social, entre ellos las llamadas rentas de inserción social.
El sindicato CCOO está demandando que en todos los expedientes de regulación y extinción de empleo se contemplen los efectos sobre la salud de las personas afectadas y de las que quedan trabajando, así como la necesidad de diseñar planes de prevención que palien los efectos más graves.
Pedro J. Linares, secretario confederal de Salud Laboral de CCOO exige que "la política a realizar para paliar los graves efectos del desempleo sobre la salud debe ser la de fortalecer los dispositivos sanitarios en las zonas más afectadas por el desempleo, incrementando las unidades de salud mental y otras".
"Los efectos sobre la salud de las personas paradas son más o menos graves en función del nivel de protección social, de la fortaleza y prestaciones del Estado de Bienestar. Si sabemos que la crisis y el desempleo agudizan los problemas de salud especialmente la salud mental, y no incrementamos los recursos sanitarios en las áreas mas afectadas, la capacidad de atender el aumento de demanda disminuye y se pierde calidad de atención" asegura Linares.
CCOO pide el desarrollo de un conjunto de políticas públicas que aminoren los efectos de la crisis y del desempleo sobre la salud de las personas, tanto de las directamente afectadas como de sus familias, fortaleciendo la protección social, el Estado de bienestar y las redes sociales de la solidaridad.
Además, el sindicato considera que una política dirigida a proteger a las personas haría necesario extender y aumentar las prestaciones y subsidios de desempleo para las personas paradas -cada vez son más los desempleados de larga duración sin cobertura-, y cubrir suficientemente las políticas de sustitución de rentas a la vez que se potencian las políticas activas de empleo. El Estado debe fortalecer los mecanismos institucionales y presupuestarios para combatir la pobreza y la exclusión social, entre ellos las llamadas rentas de inserción social.
