OPINI脫N de Martin Khor.-
El v铆nculo entre los derechos humanos, el desarrollo y la globalizaci贸n fue el tema de una interesante discusi贸n de tres d铆as en el Foro Social anual del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas celebrado del 1 al 3 de octubre en Ginebra.
Fue una oportunidad para que movimientos sociales, ONG, especialistas en derechos humanos y gobiernos expresaran sus opiniones sobre c贸mo la gente com煤n y las organizaciones sociales pueden ejercer su derecho al desarrollo en el contexto de la globalizaci贸n y las numerosas crisis mundiales.
El derecho al desarrollo fue adoptado hace veintis茅is a帽os por la Asamblea General de las Naciones Unidas, reconociendo la necesidad de superar los obst谩culos internacionales y nacionales para alcanzar el desarrollo.
Los pa铆ses del Sur invocaron el derecho al desarrollo en numerosas negociaciones internacionales, en especial en torno al cambio clim谩tico, el desarrollo sustentable y las cuestiones comerciales y financieras, en un intento por asegurar que los pa铆ses desarrollados no les impongan obligaciones injustamente desmedidas.
Las organizaciones populares tambi茅n est谩n haciendo uso del principio del derecho al desarrollo para exigir que sus frutos sean compartidos equitativamente con las comunidades rurales, los obreros y consumidores, y que no sean solo o principalmente los due帽os de las empresas quienes se beneficien.
Particip茅 en el panel de apertura del foro sobre “desarrollo y globalizaci贸n centrado en la gente”.
El presidente del foro, el embajador de Qatar, Alya Al-Thani, marc贸 el tema principal, en cuanto a que adoptar un criterio de desarrollo centrado en la gente, en un mundo globalizado, ayudar谩 a que se respeten los derechos humanos en todo el mundo.
Johan Galtung, Rector de la Universidad de la Paz Transcend, expuso un argumento muy interesante: que en un mundo multipolar y en evoluci贸n es importante reconocer que hay una diversidad de modelos de desarrollo. Mencion贸 y describi贸 brevemente las caracter铆sticas de seis: el occidental liberal, el occidental marxista, el budista, el isl谩mico, el japon茅s y el chino. El derecho al desarrollo no deber铆a basarse exclusivamente en un modelo sino reconocer los modelos diferentes. Tambi茅n defendi贸 que para lograr un desarrollo centrado en la gente, el impulso debe provenir de abajo, utilizando el principio ascendente.
La conclusi贸n impl铆cita del discurso de Galtung es que no ser铆a saludable basar discusiones o negociaciones internacionales en la noci贸n de que hay solo una v铆a de desarrollo, es decir, el modelo liberal occidental predominante. Por el contrario, deber铆an respetarse otras v铆as y modelos que tienen sus propios valores y nociones, y para evitar conflictos deber铆a haber un reconocimiento internacional de su existencia y legitimidad.
Delphine Djiraibe, abogada del Centro Jur铆dico de Inter茅s P煤blico en Chad, reclam贸 una gobernanza democr谩tica que permita que los beneficios de los recursos naturales se distribuyan equitativamente entre la gente. Poniendo a su pa铆s como ejemplo, dijo que los ingresos petroleros no beneficiaron a la mayor铆a de la poblaci贸n, que se empobreci贸, y en cambio el sector petrolero exacerb贸 los conflictos, por lo que es necesario redise帽ar el uso y los beneficios de los recursos naturales.
La presidenta del Foro Permanente de las Naciones Unidas sobre Cuestiones Ind铆genas, Myrna Cunningham, subray贸 la necesidad de que el modelo de desarrollo respete los derechos de los pueblos ind铆genas. Y argument贸 que debe reconocerse no solo los derechos de los individuos, que es la pr谩ctica usual de los derechos humanos, sino tambi茅n los derechos colectivos, tal como se reconocen en la Declaraci贸n de las Naciones Unidas.
En mi intervenci贸n se帽al茅 que la globalizaci贸n ha estado conduciendo la agenda del desarrollo y que ahora, a la luz de la crisis de la globalizaci贸n econ贸mica, es tiempo de que sea el desarrollo el que conduzca a la globalizaci贸n, y que, a su vez, est茅 regido por el principio de un desarrollo centrado en la gente.
Tanto en el presente como hacia el futuro, los pa铆ses en desarrollo contin煤an haciendo grandes esfuerzos por cambiar su econom铆a dom茅stica y ajustarla a sus necesidades de desarrollo, as铆 como por reformar el orden econ贸mico mundial de manera que resulte favorable a sus intereses.
Las luchas por el derecho al desarrollo deben abarcar varios frentes, e incluir:
* La reforma de las finanzas mundiales y del sector financiero nacional y la recuperaci贸n del papel de las finanzas de manera que est茅n al servicio de la econom铆a real.
* La reglamentaci贸n de las corrientes de capital de libre circulaci贸n transfronteriza y de peligrosos instrumentos financieros que han permitido la realizaci贸n de acuerdos comerciales y de inversi贸n que provocaron bruscas fluctuaciones en las corrientes de capital.
* El reconocimiento de las renovadas crisis econ贸micas mundiales y sus efectos en los pa铆ses en desarrollo, incluso prevenir una nueva crisis de la deuda y ofrecer financiamiento para compensar las conmociones en la balanza de pagos.
* El enfrentamiento de las crisis tanto del ambiente como del desarrollo sustentable, el seguimiento de la cumbre de R铆o+20, y el logro de una soluci贸n global a la crisis del cambio clim谩tico con igual 茅nfasis en la acci贸n ambiental, la equidad y el apoyo financiero.
* La formulaci贸n de la agenda de las Naciones Unidas para el desarrollo, posterior a 2015, con acciones internacionales que favorezcan acciones nacionales para el desarrollo.
* La aplicaci贸n nacional de los derechos de las comunidades y la gente y la realizaci贸n de las necesidades b谩sicas y de los derechos al trabajo, la alimentaci贸n, la salud y la vivienda.
*Director ejecutivo de South Centre, una organizaci贸n de pa铆ses en desarrollo con sede en Ginebra, y fundador de la Red del Tercer Mundo.
El v铆nculo entre los derechos humanos, el desarrollo y la globalizaci贸n fue el tema de una interesante discusi贸n de tres d铆as en el Foro Social anual del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas celebrado del 1 al 3 de octubre en Ginebra.
Fue una oportunidad para que movimientos sociales, ONG, especialistas en derechos humanos y gobiernos expresaran sus opiniones sobre c贸mo la gente com煤n y las organizaciones sociales pueden ejercer su derecho al desarrollo en el contexto de la globalizaci贸n y las numerosas crisis mundiales.
El derecho al desarrollo fue adoptado hace veintis茅is a帽os por la Asamblea General de las Naciones Unidas, reconociendo la necesidad de superar los obst谩culos internacionales y nacionales para alcanzar el desarrollo.
Los pa铆ses del Sur invocaron el derecho al desarrollo en numerosas negociaciones internacionales, en especial en torno al cambio clim谩tico, el desarrollo sustentable y las cuestiones comerciales y financieras, en un intento por asegurar que los pa铆ses desarrollados no les impongan obligaciones injustamente desmedidas.
Las organizaciones populares tambi茅n est谩n haciendo uso del principio del derecho al desarrollo para exigir que sus frutos sean compartidos equitativamente con las comunidades rurales, los obreros y consumidores, y que no sean solo o principalmente los due帽os de las empresas quienes se beneficien.
Particip茅 en el panel de apertura del foro sobre “desarrollo y globalizaci贸n centrado en la gente”.
El presidente del foro, el embajador de Qatar, Alya Al-Thani, marc贸 el tema principal, en cuanto a que adoptar un criterio de desarrollo centrado en la gente, en un mundo globalizado, ayudar谩 a que se respeten los derechos humanos en todo el mundo.
Johan Galtung, Rector de la Universidad de la Paz Transcend, expuso un argumento muy interesante: que en un mundo multipolar y en evoluci贸n es importante reconocer que hay una diversidad de modelos de desarrollo. Mencion贸 y describi贸 brevemente las caracter铆sticas de seis: el occidental liberal, el occidental marxista, el budista, el isl谩mico, el japon茅s y el chino. El derecho al desarrollo no deber铆a basarse exclusivamente en un modelo sino reconocer los modelos diferentes. Tambi茅n defendi贸 que para lograr un desarrollo centrado en la gente, el impulso debe provenir de abajo, utilizando el principio ascendente.
La conclusi贸n impl铆cita del discurso de Galtung es que no ser铆a saludable basar discusiones o negociaciones internacionales en la noci贸n de que hay solo una v铆a de desarrollo, es decir, el modelo liberal occidental predominante. Por el contrario, deber铆an respetarse otras v铆as y modelos que tienen sus propios valores y nociones, y para evitar conflictos deber铆a haber un reconocimiento internacional de su existencia y legitimidad.
Delphine Djiraibe, abogada del Centro Jur铆dico de Inter茅s P煤blico en Chad, reclam贸 una gobernanza democr谩tica que permita que los beneficios de los recursos naturales se distribuyan equitativamente entre la gente. Poniendo a su pa铆s como ejemplo, dijo que los ingresos petroleros no beneficiaron a la mayor铆a de la poblaci贸n, que se empobreci贸, y en cambio el sector petrolero exacerb贸 los conflictos, por lo que es necesario redise帽ar el uso y los beneficios de los recursos naturales.
La presidenta del Foro Permanente de las Naciones Unidas sobre Cuestiones Ind铆genas, Myrna Cunningham, subray贸 la necesidad de que el modelo de desarrollo respete los derechos de los pueblos ind铆genas. Y argument贸 que debe reconocerse no solo los derechos de los individuos, que es la pr谩ctica usual de los derechos humanos, sino tambi茅n los derechos colectivos, tal como se reconocen en la Declaraci贸n de las Naciones Unidas.
En mi intervenci贸n se帽al茅 que la globalizaci贸n ha estado conduciendo la agenda del desarrollo y que ahora, a la luz de la crisis de la globalizaci贸n econ贸mica, es tiempo de que sea el desarrollo el que conduzca a la globalizaci贸n, y que, a su vez, est茅 regido por el principio de un desarrollo centrado en la gente.
Tanto en el presente como hacia el futuro, los pa铆ses en desarrollo contin煤an haciendo grandes esfuerzos por cambiar su econom铆a dom茅stica y ajustarla a sus necesidades de desarrollo, as铆 como por reformar el orden econ贸mico mundial de manera que resulte favorable a sus intereses.
Las luchas por el derecho al desarrollo deben abarcar varios frentes, e incluir:
* La reforma de las finanzas mundiales y del sector financiero nacional y la recuperaci贸n del papel de las finanzas de manera que est茅n al servicio de la econom铆a real.
* La reglamentaci贸n de las corrientes de capital de libre circulaci贸n transfronteriza y de peligrosos instrumentos financieros que han permitido la realizaci贸n de acuerdos comerciales y de inversi贸n que provocaron bruscas fluctuaciones en las corrientes de capital.
* El reconocimiento de las renovadas crisis econ贸micas mundiales y sus efectos en los pa铆ses en desarrollo, incluso prevenir una nueva crisis de la deuda y ofrecer financiamiento para compensar las conmociones en la balanza de pagos.
* El enfrentamiento de las crisis tanto del ambiente como del desarrollo sustentable, el seguimiento de la cumbre de R铆o+20, y el logro de una soluci贸n global a la crisis del cambio clim谩tico con igual 茅nfasis en la acci贸n ambiental, la equidad y el apoyo financiero.
* La formulaci贸n de la agenda de las Naciones Unidas para el desarrollo, posterior a 2015, con acciones internacionales que favorezcan acciones nacionales para el desarrollo.
* La aplicaci贸n nacional de los derechos de las comunidades y la gente y la realizaci贸n de las necesidades b谩sicas y de los derechos al trabajo, la alimentaci贸n, la salud y la vivienda.
*Director ejecutivo de South Centre, una organizaci贸n de pa铆ses en desarrollo con sede en Ginebra, y fundador de la Red del Tercer Mundo.
(http://agendaglobal.redtercermundo.org.uy/)
