24/9/13

Salva la Selva pide a los gobiernos de la Unión Europea que detengan las importaciones ilegales de madera tropical

Hasta un 90 por ciento de la madera tropical podría ser ilegal

24.09.13. elmercuriodigital.es - Entre un 15 y un 30 por ciento de la madera que se comercia en el mundo procede de talas ilegales, estiman Interpol, ONU y el Banco Mundial. La proporción de madera tropical ilegal en muchos países que albergan selvas tropicales asciende hasta un 90 por ciento del total de madera talada.

Si la madera ha sido talada legalmente o no, es a menudo muy difícil de comprobar en la práctica. Interpol recoge en su Informe sobre la Tala Ilegal, Blanqueo y Fraude Fiscal en los Bosques Tropicales del Mundo hasta 30 métodos comunes que utilizan las bandas criminales para obtener permisos falsificados, realizar sobornos y defraudar al fisco.

En diversas operaciones policiales internacionales, Interpol de Latinoamérica confiscó 350.000 toneladas de maderas tropicales ilegales por valor de muchos millones de Euros, y detuvo a 240 personas en diversos países entre estos Brasil y Costa Rica.

El caso de la República Democrática del Congo

En las selvas tropicales del Congo reina el caos y la corrupción. La industria maderera, de la que también forman parte empresas europeas, contraviene constantemente las leyes y continua saqueando los bosques.

En junio, ecologistas visitaron el área de selva donde tala la empresa Bakri Bois Corporation (BBC) que fue denunciada por los pobladores locales.
Inspectores pagados por la Unión Europea ya habían advertido a las autoridades del Congo a fines de 2012 que quitara las concesiones madereras a BBC en la provincia Ecuatorial.

Con anterioridad ya en marzo, Greenpeace había avisado a las autoridades belgas que iba a llegar un cargamento ilegal de madera de afrormosia al puerto de Amberes. La industria maderera ha llevado esta especie al filo de la extinción, por lo que el comercio con la misma sólo es posible con permisos especiales de la convención de Washington para la protección de especies CITES.

Las autoridades CITES en Bélgica detuvieron entonces el cargamento en un primer momento. Los importadores de este cargamento eran las empresas madereras belga Vandecasteele y Denderwood. Después de recibir de sus colegas del Congo en las siguientes semanas tres certificados sobre el origen de la madera, se dio vía libre al cargamento, aunque los documentos africanos y los datos que contenían eran obviamente falsos.

La madera de wenge

Los árboles de wenge (Millettia laurentii) cuya madera talada ilegalmente en el país de origen se introdujo en la UE en junio, crecen en los bosques de la cuenca del Congo. Esta madera tropical de tono oscuro se utiliza especialmente para la producción de chapas decorativas y muebles. Esta madera está en la Lista Roja de especies amenazadas. Pero ¿cómo puede ser posible su introducción ilegal sin penalizaciones en la Unión Europea?

Reglamento Europeo de la Madera (EUTR, del inglés European Timber Regulation)

El Reglamento Europeo de la Madera se hizo efectivo oficialmente el 3 de marzo de 2013 en todos los países miembros. Desde el principio hubo dudas sobre la efectividad de esta normativa y la voluntad de los países miembros de poner fin a las importaciones ilegales de madera y la deforestación de las selvas tropicales.

Una debilidad del reglamento es que únicamente contempla la responsabilidad del importador y no la de sucesivos distribuidores y comerciantes. Los importadores deben presentar un sistema de diligencia debida y utilizarlo para cada cargamento. Para sus clientes esto ya no aplica. Los últimos tan sólo necesitan especificar cuáles sus proveedores y compradores para asegurar la trazabilidad desde el origen.

En el caso mencionado más arriba de la madera de wenge del Congo, el importador y comprador de la madera tropical es la empresa suiza Bois d'Afrique Mondiale S.A.iv (BAM) con sede en Lucerna. Pero las autoridades suizas que recibieron la denuncia de Greenpeace no hacen nada, porque les falta un marco legal. Y las autoridades competentes en Bélgica no sólo no hacen nada para evitar el comercio ilegal, sino que ni siquiera responden a la organización ecologista. Y así se puede comprar la madera en Amberes y transportarse por toda Europa hasta diferentes empresas madereras.

En Alemania: Ley de Seguridad en el Comercio de la Madera (Holzhandels-Sicherungs-Gesetz)

Por ejemplo el gobierno alemán ha aplicado el Reglamento Europeo de la Madera elaborando una ley nacional. Se han establecido una instancia responsable del control de las operaciones con madera, que es la oficina de Agricultura y Alimentación (BLE por sus siglas en alemán). Alrededor del 15 por ciento de los involucrados serían controlados por una docena de inspectores entrenados. Cuántas y cuáles empresas comercian con madera tropical -se estima que unas 1200- no está del todo claro para la administración. La obligación de registrarse se extiende hasta noviembre de 2013.

Los controles no son sin embargo muy exhaustivos, ya no se ha confiscado en Alemania ni una sola partida de madera ilegal desde que entró en vigor el Reglamento Europeo. Recién después de las denuncias de Greenpeace ante la BLE realizó la administración las primeras investigaciones y dio los primeros pasos tomando parte de la madera de wenge en “custodia”.

Quienes saquearon la madera ni siquiera tienen que temer un castigo. En el último minuto el gobierno alemán ablandó la ley por la presión del lobby de la madera tropical. “Contravenciones pueden castigarse con una multa de hasta 50.000 Euros”, escribe el Ministerio de Medio Ambiente en su página web.

El vaciamiento y tala de las selvas tropicales es para los políticos un daño menor. Es muy probable que los cárteles criminales que según el Banco Mundial obtienen beneficios anuales de hasta 75 mil millones de euros con las maderas robadas no se desanimen ni un pelo con estas leyes tan flojas.


A fines de abril en el puerto de Amberes: cientos de metros cúbicos de madera tropical importada de África se descargan del buque MV Chopin. Proceden de los bosques de la RD Congo. Y por lo menos parte de las maderas nobles, 200 m3 de madera de wenge (o wengué), son de origen aparentemente ilegal.
Lo confirman investigaciones de Greenpeace. La empresa maderera Bakri Bois Corporation (BBC) ha talado la selva. Y el envío de esta madera a Europa contraviene el Reglamento Europeo de la Madera EUTR que prohíbe las importaciones de madera ilegal a Europa.
En vigor desde marzo 2013, EUTR sido minimizado por el lobby europeo de madera tropical y existe sólo en el papel. Ni un solo tablón de madera se ha confiscado desde entonces en la UE. Es asombroso, ya que la UE abarca más de un tercio del comercio mundial de madera, y la madera tropical procede en un 90 por ciento de fuentes ilegales, según datos de Interpol.
Las autoridades competentes no llevan a cabo controles exhaustivos, los inspectores ignoraron incluso las pruebas concretas sobre el envío de madera ilegal desde Congo. Greenpeace siguió el camino que recorrió ese cargamento hasta Alemania, a través de Suiza y la República Checa.
En agosto de este año, una parte de la madera aterrizó en un aserradero en Alemania. Ese país ha regulado la legislación europea mediante la ley de Seguridad de Comercio de la Madera. Sin embargo, los posibles castigos se reducen a una simple 'falta' en lugar estar considerados como lo que son: un crimen. Otros países de la UE -como por ejemplo España- están mucho más retrasados en la adopción de la ley europea y su aplicación.

Reglamento (UE) No995/2010 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 20 de octubre de 2010 por el que se establecen las obligaciones de los agentes comerciantes de madera y productos de la madera, Publicado en el Diario Oficial de la Unión Europea

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