Otra información es posible

Sobre borrachos, putas y calvinistas gilipollas

OPINIÓN de Ana Cuevas Pascual.- Resulta que el tipo se llama Jeroen Dijsselbloem. Un rubicundo holandés presidente del Eurogrupo que, al parecer, representa la alternativa progresista al avance de la ultraderecha holandesa. (Aunque viendo como se las gasta el menda, se me ponen los pelos como alcayatas al pensar como serán sus oponentes). Porque para el bueno de Dijsselbloem, lo del progresismo, es como un cuadro de Piet Mondrian. Un concepto abstracto que cada cuál entiende a su manera. Como esa visión que tiene sobre los países del sur que parece inspirada por una popular canción de Manolo Escobar: ¡Viva el vino y las mujeres...!

Las mujeres del infierno

OPINIÓN de Ana Cuevas Pascual.- La última mujer que fue quemada viva en una hoguera inquisitorial en España se llamaba María de los Dolores López. Corría el año 1781 cuando esta muchacha ciega, a la que delató un amante clérigo, fue condenada por los siguientes motivos: Mantener relaciones sexuales con el diablo, beber extraños brebajes propios de hechiceras y sobre todo, por poner huevos. Si las dos primeras acusaciones no eran lo suficientemente bizarras, la tercera, que la mostraba como una suerte de Caponata satánica, no podía ser menos pinturera. Durante más de dos años la joven fue torturada con las técnicas más crueles y refinadas para persuadirle de que confesara sus aberrantes desviaciones. Pero la obstinada ciega no rebló en defender su inocencia y acabó siendo "purificada" en la hoguera.

Con faldas y a lo homófobo

OPINIÓN de Ana Cuevas Pascual.- El presidente de la Conferencia Episcopal ha puesto el grito en el cielo porque, durante el Carnaval de Gran Canaria, una majestuosa drag queen utilizó la estética mariana (la de Rajoy no, la de la virgen) para mostrar un espectáculo de luz y fantasía.
Inmediatamente pidió respeto a sus creencias por lo que consideraba una burla y una falta de respeto. Servidora, desde su sensibilidad atea mil veces ofendida, comprende en parte su disgusto. He sentido algo similar cuando las monjas me hablaban de trinidades imposibles y palomas preñaderas o de arcángeles(de dudosa filiación sexual) que defendían a espadazos el orden celestial. Yo también estaba segura de que se me cachondeaban y el mosqueo me dura todavía.

Sobe todo cuando unos señores con faldas, alguno como monseñor Cañizares hasta con bata de cola, arremeten como miuras contra el colectivo LGTB y consideran contra natura disfrazarse de drag queens. ¿Acaso temen que les roben protagonismo?

De cualquier forma, cabría esperar de quién reclama respeto que se aplicara a sí mismo la misma vara que con el prójimo. Pero los Obispos carpetovetónicos no se distinguen por un enfoque cristiano a la hora de juzgar las diferencias. No pierden oportunidad para definir la homosexualidad o la transexualidad como un error de la naturaleza propio de enfermos y pervertidos. Claro que, si de lo que habláramos es de los miles de niños que han sido violados por religiosos en todo el planeta, el discurso cambia radicalmente. Son los críos los que van provocando , como pequeños satanes, para tentar a los pobres sacerdotes. Aquí se impone el perdón de la oveja pederasta y de vuelta al redil. ¡Dios es generoso! Eso si no eres mujer, transexual, gay o lesbiana. Porque en todos estos casos el creador se pone tiquismiquis y te manda de cabecica al infierno por un quítame esas pajas.

Bueno, eso es lo que nos cuentan sus representantes terrenales al menos. Porque aunque a los Obispos se les supone célibes se refieren a la sexualidad ajena pontificando como auténticos eruditos. A veces con ejemplos gastronómicos, como el Obispo Munilla, que asegura que el sexo heterosexual es como el jamón de jabugo y que el homosexual una paleta cocida y baja en grasa. Desconozco en qué tipo de experimento erótico-culinario basa esta afirmación. Pero casi prefiero no saberlo.

En esa línea de respeto que reclamaba el jefe de la Conferencia, nos encontramos con otro de sus chicos, Casimiro López, que asevera en su hoja parroquial que el matrimonio homosexual fomenta la destrucción de la célula familiar y gangrena”el desarrollo de la persona humana. De las inhumanas no dijo ni pío.

Y por la misma linde anda uno de mis faldilocos favoritos, monseñor Reig-Pla, quién guiado por esa piedad supina que le caracteriza afirmó sin miramientos hablando de los homosexuales: “Os aseguro que se encuentran en el infierno”. Pues mire, si el cielo está plagado de cretinos como usted, yo ya me voy pidiendo plaza en el Averno.

Los ejemplos del "respeto" que la sección ultracatólica nacional demuestra hacia el colectivo LGTB son tan profusos como disparatados, pero no quiero aburrirles. El odio irracional hacia la diferencia se ha vuelto a sacar a pasear con un autobús naranja que invita a la transfobia. Le llaman libertad de expresión pero no pueden ignorar que están cometiendo un delito tipificado en el código penal de incitación al odio. La iniciativa surge el colectivo "Hazte Oír"´, una asociación integrada por los sectores más ultras de la religión. Digamos que actúan como sus portavoces y exhiben sin pudor su intolerancia.

Son muchos las criaturas que optan por suicidarse en un ambiente hostil que les impide desarrollar en libertad su sexualidad. Muchas más las que sufren acoso o marginación .Y miles que deben ganarse la vida vendiéndose a machitos honorables padres de familia. Algunos de misa semanal y comunión. Total, siempre pueden confesarse y ese dios machista al que veneran les palmeará la espalda. Dos padre nuestros y un ave maría y asunto liquidado.

A los Obispos les ofendió ese drag queen que lucía tan hermosa que podía eclipsar a la mismísima virgen del Rocío. Pero curiosamente no les ofende el hambre, la injusticia, los escándalos sobre abusos que les salpican cada día, el desamparo de los refugiados que llaman pidiendo ayuda a nuestras puertas. "Hay que separar el grano de la paja" - fue la respuesta del mezquino Cañizares. Evidentemente, él es la paja. Una paja huera y sin vísceras humanas como un corazón. Una paja que también ardería de mido en el infierno.

Desde mi punto de vista ateo, tienen suerte estos mendas. Porque, si Jesucristo levantara la cabeza, lo de los latigazos en el templo iba a ser una moñada. Pero está claro que estos tipos tampoco creen en nada. Nos insultan, se nos ríen en la cara con esas batas de cola de finas sedas, con sus zapatos de Guzzi , extendiendo sus anillos para ser idolatrados en medio de una parafernalia carnavalesca. Y claro, acaban sintiéndose reinonas, igual que la queen canaria pero con bastante menos gracia. Ahí radica la verdad de tanto odio. ¡Qué mala es la envidia!

Mensaje desde el planeta azul

OPINIÓN de Ana Cuevas Pascual.- Los científicos han descubierto un sistema solar muy similar al nuestro en el que existen muchas posibilidades de que haya surgido alguna clase de vida. Afortunadamente para esos potenciales seres su galaxia está todavía fuera de nuestro alcance. Pero que no se descuiden, ya les hemos echado el ojo encima y la velocidad de la luz no será siempre un obstáculo insalvable. No conocen lo ingeniosos y creativos que se pueden poner los humanos para dar salida a su naturaleza depredadora. 

Churrasco a la gallega

OPINIÓN de Ana Cuevas Pascual.- A Mariano Rajoy ya le llaman por ahí "el manco de Pontevedra". Y no. No es porque el presidente dedique sus ratos locos a cantar por soleares en un tablao flamenco junto al "quisquilla de Huelva" y el "boquerón logroñés". El mote tiene retranca. Ya saben, mensaje implícito. Que va con segundas vaya. La cosa viene por esa afición que tiene Mariano de poner la mano en el fuego por todos los crápulas de su cuchipandi que se han visto salpicados por casos de corrupción. A estas alturas la mano de Rajoy es como un lanzallamas. Ahí donde la posa, la credibilidad del individuo avalado por el gesto acaba reducida a cenizas. Más que una extremidad, la mano mariana es una alegoría de una zarza ardiente donde crepitan las reputaciones más trending-basura de los más celebres forajidos populares.

Acción mutante

OPINIÓN de Ana Cuevas Pascual.- Parece que no ha llovido lo suficiente y nuestro solícito gobierno ha tenido una ocurrencia genial para plantarle cara a las compañías energéticas: reabrir la central nuclear de Garoña. ¡Chúpate esa ENDESA!. Bueno, la verdad es que Endesa e Iberdrola forman parte de Nuclenor (la operadora que se encarga del control de la central). Ósea que el órdago a estas corporaciones vampíricas es más bien un farol que pretende hacerle luz de gas a la ciudadanía. Pero bueno, oye, el caso es tomar medidas ¿no? Pues cuál mejor que la de reabrir una central obsoleta y doblar su esperanza de vida en casi cuarenta años más, En realidad Garoña supondría un escaso aporte eléctrico a la red. Pero podría ser el mascarón de proa de la deriva de la política energética que quiere llevar este gobierno.

El canager justiciero

OPINIÓN de Ana Cuevas Pascual.- Algunos hechos, algunas situaciones, nos golpean en el diafragma de la sensibilidad dejándonos sin aire. Actos de crueldad gratuita, inexplicable, odios gestados en mentes frenopáticas que embisten en la dirección que les marca un trapo rojo imaginario.
Un padre abrazado a su bebé salta por una ventana. La ira contra su pareja le conduce a destruir la inocente vida de su propia criatura. Te voy a dar en dónde más te duele- le espetó a la madre antes de emprender el vuelo hacia el más abyecto absurdo.

Manitú se descojona de Maria

OPINIÓN de Ana Cuevas Pascual.- Es evidente que don Mariano Rajoy no pasará a la historia por su fluido verbo o por sus dotes comunicativas. Lo veo más en una recopilación de los mejores momentos del humor absurdo carpetovetónico. Junto a las archipopulares frases del gran Chiquito,aparecerán los mayores hits de Marianico. Incluso puede que acaben combinándose y en la próxima rueda de prensa Rajoy, ante una pregunta incómoda, amén de agradecer al periodista por su no insistencia (aquí ya entran las risas) acabaría llamándole fistro pecador o cobarde de la pradera. El derecho a la información seguirá siendo una mierda pero seguro que doblaba votos en las próximas elecciones. Ahí dejo la idea. Aunque lo cierto es que don Mariano no necesita emular a Chiquito para posicionar sus ocurrencias en lo más alto del cachondeo surrealista patrio. Se basta y se sobra él solito, ¡Tiene un salero el jodío!

La paz es el único camino

OPINIÓN de Ana Cuevas Pascual.- A lo largo de mi vida he tenido la enorme suerte de cruzarme con mujeres y hombres que han luchado por una sociedad más justa y libre para todos. Lo poco que he podido aportar en mis años de activismo a esta causa ha sido fruto de la inspiración que estos valientes hicieron germinar en mi corazón. Pero sobre todo entendí que los fines no justifican siempre los medios. Que si queremos un mundo nuevo no podemos edificarlo sobre unos cimientos de odio y de violencia. Que no se necesitan puños ni navajas cuando se tiene coraje y tu mejor arma es tu voz y tu palabra.

Muertos de risa

OPINIÓN de Ana Cuevas Pascual.- Ser un bocachancla no parece a priori algo constitutivo de delito. Sin embargo, en Españistàn , puedes pisar antes la cárcel por ser un patán sin puñetera gracia que por saquear las arcas del dinero público. No seria de extrañar que, de aquí a poco, se creara una brigada especial contra el humor descarriado. Imagínense la escena, por ejemplo en el convite de una boda, cuando el cuñado de turno cocido hasta las cejas despliega su repertorio de chistes infumables. Una denuncia anónima y el cuerpo anti-gañanes irrumpiría en el acto llevándose, convenientemente amordazado, al interfecto.

Por Navidad: apadrina una autopista

OPINIÓN de Ana Cuevas Pascual.- Fíjense qué lecturas más contradictorias . Cuando se habla de nacionalizar una empresa, pongamos Telefónica, que podría aportar pingües beneficios al estado los ultraliberales se echan las manos a la peineta y claman que eso es cosa de comunistas radicales. De bolcheviques por parte de padre y madre bolivariana, por lo menos. Pero, ¡ay amigo! cuando lo que se trata es de nacionalizar un fiasco como el sombrero de un picador, pongamos unas autopistas de peaje que son un agujero negro inundado de números rojos, entonces es cosa de buenos gestores. ¡Ole sus apéndices nasales!

El rey de las bestias

OPINIÓN de Ana Cuevas Pascual.- La única vez que me llevaron al circo, siendo aún muy chica, mi padre y yo pudimos visitar las jaulas donde se recogían los animales que usaban para el espectáculo. Es curioso como se gestionan los recuerdos. Una gran parte de mi infancia se ha esfumado de mi memoria definitivamente. Sin embargo, puedo evocar como si fuera ayer mismo esa sensación de intensa tristeza que compartimos los dos aquella tarde. Ver a esas nobles criaturas encarceladas, en condiciones lamentables y con la mirada perdida fue una experiencia traumática. Mi viejo solo susurró: ¡Qué crimen!. Y es que, pese a que casi nunca coincidimos en nada, mi padre y yo compartíamos una misma fascinación. Félix Rodríguez de la Fuente tuvo que ver mucho en ello. Varias generaciones de españoles empezamos a entender que los animales eran algo más que meros objetos a nuestra disposición. Gracias a sus documentales los pudimos ver en su entorno, interactuando entre ellos, organizándose en comunidades o manadas con normas, jerarquías.. pero también expresado emociones y comportamientos que creíamos exclusivos del ser humano. Leonardo Da Vinci, que no era precisamente unpiernas, decía que nuestra especie solo evolucionaría de verdad cuando mirara al resto de animales como a iguales. Pero también añadió: "verdaderamente, el hombre es el rey de las bestias pues su brutalidad supera a la de éstas". ¿Qué pensaría ahora Leonardo sobre la bestialidad humana viendo como se masacra al pueblo sirio ante la indiferencia del mundo civilizado? ¿Viendo como cerramos las puertas a los que están huyendo del hambre, de las bombas, de las violaciones, torturas y asesinatos?

Un discurso radical

OPINIÓN de Ana Cuevas Pascual.- En este nuevo orden mundial que nos están imponiendo (donde tanto tienes, tanto vales), millones de personas están abocadas a una miseria absoluta. Como los doscientos activistas de distintos movimientos populares que se reunieron en Italia recientemente. Ellos representan a los genuinos parias de la tierra. Son cartoneros, recicladores de basura, vendedores ambulantes, campesinos sin tierra, indígenas, desempleados, chaboleros, vecinos de asentamientos populares... Para el sistema son menos que nada. Una purga terapéutica, un daño colateral cuyo derecho a una vida digna se ningunea por un puñado de royalties.

Yo soy Raquel

OPINIÓN de Ana Cuevas Pascual.- El próximo viernes 25 de noviembre tendrá lugar el juicio contra Raquel Tenías, miembro de la Presidencia de IU Aragón y Responsable de Relaciones con los Movimientos Sociales. Los hechos se remontan al 22 de marzo del 2014 cuando participaba en una manifestación que culminaba con la confluencia de las Marchas de la Dignidad en la capital madrileña. La fiscalía solicita para ella una pena de cuatro años de prisión por resistencia a la autoridad y desordenes públicos pese a que los cargos no se sostienen con ningún tipo de pruebas,
Al finalizar la manifestación , cuyo lema era "Pan, trabajo, techo y dignidad", Raquel se dirigía junto a otro grupo de personas hacia el autobús que les traería de vuelta a Zaragoza. De pronto se vieron envueltos en una carga policial y de forma absolutamente aleatoria ,según aseguran múltiples testigos, fue arrojada al suelo y detenida con uso de una extrema violencia por los antidisturbios.

El mono agorero

OPINIÓN de Ana Cuevas Pascual.- Pudimos verlo en los informativos unos días antes de las elecciones estadounidenses. En China, un mono feucho, que debe ser la versión asiática de Sandro Rey, escogía besar apasionadamente el retrato de Donald Trump antes que el de Hillary. La suerte, en este caso la peor de las suertes, estaba echada. Trump se desvelaba como el próximo líder del país más poderoso del mundo. En otros tiempos hubiéramos removido las entrañas de algún animal para vaticinar el futuro. Pero en la época de la tecnología punta, un primate es mucho más certero. A los hechos me remito.

Al otro lado del espejo negro

OPINIÓN de Ana Cuevas Pascual.- Mis hijos me aconsejaron que no me perdiera la serie "Black Mirror". Cada capítulo cuenta una historia diferente y bucea en el retrato esperpéntico de una sociedad manipulada y gravemente enferma. El penúltimo episodio "Hombres contra el fuego" es uno de los que más invita a la reflexión. Unos soldados son enviados a exterminar una plaga de cucarachas mutantes gigantescas que exhiben afilados y puntiagudos dientes. La tropa disfruta con la matanza llegando incluso al éxtasis sexual. Pero resulta que las cucarachas son seres humanos. Se descubre que a los soldados se les ha implantado algo para que visualicen a un grupo de inocentes civiles como si fueran monstruos sedientos de sangre.

Tabú

OPINIÓN de Ana Cuevas Pascual.- Bajo el título "Tabú ( Y al final, la muerte) ", el periodista Jon Sistiaga y la productora cinematográfica "La Caña Brothers," han rodado una serie documental de cinco capítulos que se está emitiendo los jueves de este mes en el Canal Plus. Al día siguiente de su emisión ya están disponibles en YouTube para que cualquiera que lo desee tenga acceso a ellos. Hasta ahora se han visto las cuatro primeros episodios. Falta el quinto que se emitirá el próximo jueves día 27. El trabajo del equipo ha sido reconocido recientemente con un premio Ondas.


El propio Sistiaga me aseguraba que, entre el mundo de la prensa, han recibido un cálido acogimiento y, de momento, ninguna crítica. Y es que la cuestión que aborda la serie documental encarna uno de los más grandes tabús de nuestra existencia: Enfrentarnos con nuestra propia e inevitable muerte. Desde que tenemos constancia de la existencia de vida humana en el planeta, nuestra especie se ha empeñado en trascender a ese irreversible trance que es la muerte. En nombre de esa necesidad se han inventado dioses y religiones que dictan rígidas normas para aquellos que quieren disfrutar de esa supuesta vida eterna. Religiones que, a su vez, tienen una gran influencia sobre la política de algunos países, como el nuestro, limitando derechos fundamentales de todos los ciudadanos, ya sean creyentes o laicos.

Uno de esos derechos inalienables que se criminaliza, debido a ese caldo hipócrita de doble moral judeo-cristiana en el que todavía nos cocemos, es el de decidir libre y voluntariamente cuando interrumpir nuestra vida. No estoy hablando, por supuesto, de un estado depresivo o de desesperación coyuntural de un individuo que no encuentra otra salida. Hablo de un opción madura y meditada. Consciente y libre. Como la que tomó el profesor Antonio Aramayona el día 5 de julio a las cuatro de la tarde.

Morir es una cita ineludible, seas ateo o religioso. El problema es poder elegir la manera de afrontar el trance. No es lo mismo irse deteriorando entre terribles sufrimientos que escoger hacerlo en el momento justo y evitar una agonía inexplicable.

No se me ocurre por qué ningún dios pueda necesitar nutrirse del dolor y de la angustia de sus fieles. De ser esto así, ¿de qué clase de dios estamos hablando? ¿Qué compasión ni paraíso se puede esperar de quien nos condena a una muerte lenta y dolorosa para engordar su prepotente omnipotencia? Si la cosa fue como la cuentan, desoyó los ruegos de clemencia de su propio hijo crucificado y torturado. Le obligó a beber un cáliz bien amargo. Ya perdonarán que no empatice mucho con el personaje. Decididamente, la compasión no es su fuerte.

Aunque sería injusto culpabilizar a ningún presunto dios de las estupideces de los hombres. Ni del fariseísmo con el que las jerarquías religiosas interpretan los designios celestiales. Eso sí, cuando al que le toca morir es a uno de ellos, piden a gritos paliativos. Como dicen que le pasó a la santa Teresa de Calcuta. Firme defensora de que el camino hacia el cielo pasa por un rosario de calvarios, suplicó sedación en sus últimos momentos. Y es que una cosa es ser santa y otra coherente. Y Cuando las fauces del dolor se clavaron en sus propias carnes, Teresa vio la luz. La luz verde para salir corriendo de su propio sacrificio.

El día 27 será un día muy especial para mí y para toda mi familia. Se emitirá el capítulo quinto de la serie Tabú que tiene como protagonista a Antonio Aramayona. Durante más de un mes el equipo de rodaje convivió con él casi a diario. Filmando sus dificultades cotidianas para desenvolverse pese a la determinación que movía su testarudo corazón. Argumentando su irrevocable decisión frente a su médico, a sus alumnos, a sus amigos... Buscando la forma más delicada para minimizar el dolor de su familia, de sus seres queridos. Pero enfrentándose con absoluta coherencia y valentía a quienes no querían respetar su último acto de libertad.

Sistiaga me comentó que es un capítulo muy especia para ellos. Yo se por qué. Fui testigo de como se enamoraron de este hombre ejemplar que no necesitaba ni quería ningún tipo de reconocimiento institucional. De su pasión por la vida y por esa utopía activista, pacifica y bondadosa que practicaba. Porque Antonio, pese a no tener nada de santo, no se dedicaba solo a predicar. Él daba trigo con su ejemplo. Y así fue hasta el último de sus momentos en el que se despidió de la vida calzándose su camiseta verde en defensa de una enseñanza pública y laica para todas y todos. Escuchando la sexta de Beethoven como hacía todas las mañanas. Libre y en paz, como intentó vivir siempre.

Algunos descerebrados, los menos, han comentado en los foros mediáticos el suicidio de Antonio Aramayona como un acto de cobardía. La estulticia humana no tiene límites. Como la maldad que exudan algunos seres que se esconden en el anonimato que les proporcionan pseudónimos absurdos. Pero hasta al más tonto y mezquino le llega su hora. Y cuando esto suceda, y su dios no lo quiera (o a lo mejor sí, porque tengo entendido que es bastante caprichoso), puede ser que el óbito se produzca entre horribles padecimientos. 
 
Solo espero que sean valientes y aguanten a pecho. O mejor, para evitar tentaciones, que se encuentren en su leche de muerte con un médico que piense igualico, igualico que ellos. Alguien que les obligue a padecer el martirio de una intensa, larga y dolorosa agonía para asegurarles platea preferente en el cielo. Así sea.. ¡Fariseos de mierda!

Los mismos perros

OPINIÓN de Ana Cuevas Pascual.- Pocos días antes de que mi querido Antonio Aramayona decidiera apearse de este mundo, me dirigió una mirada cómplice y burlona y dijo: "Yo me piro pero a vosotros os esperan tiempos turbulentos". Mi amigo, como era habitual, tenía razón. Pero es que, además de turbulentos, los tiempos que vivimos son absolutamente esperpénticos. Mientras la sociedad se empobrece aceleradamente y se desangra en derechos, el foco mediático se sitúa sobre la necesidad de formar gobierno, a cualquier precio, por algo que llaman responsabilidad hacia el estado. Eso, la responsabilidad hacia el estado, suena bien a priori. Es una expresión que emplean indiscriminadamente políticos y periodistas aduciendo las mejores y más patrióticas intenciones. El problema es que el argumento no resiste un análisis medio reguleras. La urgencia en formar gobierno pasa, en este momento, por apoyar que el partido que siga gobernando España sea el más corrupto a esta orilla de la Unión Europea. Se podían haber explorado otras opciones pero la impericia de Unidos Podemos y la previsible traición de las élites socialistas no lo han hecho posible. Una vez más la izquierda se autofagocita para ganancia de facinerosos.

Una boda, tres juicios y un funeral

OPINIÓN de Ana Cuevas Pascual.- ¡Madre mía! En mi tierra se suele decir: "de bodas, bodicas". Es decir, que los invitados a una boda pueden encontrar allí su media naranja. Ligar en una boda es una posibilidad. Lo que ya no suele ser tan normal es que gran parte de los convidados, incluido el paganini del evento, acaben reuniéndose, años después, en un juzgado. Y no para asistir a otra boda, esta vez civil y con menos pompa. Si no para responder ante la justicia por formar parte de la trama corrupta más enmarañada de nuestra, ya de por sí, corrupta historia.

Susana Díaz, la costurera del "ere"-averno

OPINIÓN de Ana Cuevas Pascual.- Lo que acaba de suceder con el Partido socialista es la crónica de un suicidio anunciado. El PSOE llevaba décadas desprendiéndose de su esencia primigenia. Ocupando, en el diabólico sistema bipartidista, el papel del mal menor. Hace tiempo que emprendió el galope a lomos del Ibex35. Mas no nos engañemos, también Pedro Sánchez compartía esa montura. Pero por lo visto, se niega a espolear con la saña flamenca de una Susana Díaz o el cínico sadismo de un tal Felipe González. No tiene suficiente cuajo para traicionar un partido fundado hace siglo y medio con el propósito de representar la voz de las obreras y obreros españoles. La voz de la izquierda.