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Mostrando las entradas etiquetadas como ILKA OLIVA

En el fútbol, como en la vida misma

OPINIÓN de Ilka Oliva Corado.- El balompié es la pasión de pasiones y es algo que no está a discusión. Lo sabemos todos. Como pasión tiene la irreverencia de hacernos vibrar al unísono, estemos donde estemos, hablemos el idioma que hablemos; por su carácter universal. El gol es lo más cercano a tocar el firmamento con la yema de los dedos; quien anota un gol ha logrado la inmortalidad, así el juego sea en una calle de arrabal y con pelota de trapo.

Los parias en la soledad del olvido

OPINIÓN de Ilka Oliva Corado.- No llegan a ser ni los últimos de la fila, son los del subsuelo, los de la alcantarilla, los de las zanjas a piocha y a chuzo, los que cargan en sus hombros el agravio y la insolencia de una sociedad indolente y de doble moral que los deshonra.

¿Está preparada Guatemala para una segunda revolución?

OPINIÓN de Ilka Oliva Corado.- Todos lo sabemos, Guatemala necesita urgente una revolución. Pero en lo que se averigua nos vamos a silbar a la loma. Que entre pancartas, gritos, batucadas y chinchiletes, entre lloraderas escuchando el himno nacional, y en trance de fervor patrio, la consigna parece ser ponerle curitas al sistema podrido que tiene colapsado al país. Curitas como si aquello se tratara de un raspón de rodilla en tarde de chamusca o técnicas al paredón. El sistema no cambiará con la renuncia de Jimmy Morales ni con la de los diputados, eso posiblemente ya se está trabajando bajo de agua, y si ni nos mosqueamos nos van a majear de nuevo con otro gabinete de corruptos.

Poesía pura

OPINIÓN de Ilka Oliva Corado.- Las imágenes de guatemaltecos manifestando frente al Congreso de la República el viernes por la noche y exigiendo la renuncia de los diputados traidores, se deslizaban por los aires como versos de un poema de amor en velada de luna. Aquello fue un abstracto de una Guatemala de ensueño, lejana, irreal, inalcanzable que entre la podredumbre lucha por reverdecer. Tan hermosos los versos de aquel poema que fue como ver la tapisca del maicillo en cerro árido a finales de octubre.

La patria es ahora

OPINIÓN de Ilka Oliva Corado, EEUU/Guatemala.- Cuando ganó las elecciones Otto Pérez Molina, pensé que Guatemala había tocado fondo, una sociedad que fue incapaz de enjuiciarlo por los crímenes de lesa humanidad lo estaba llevando a la presidencia, aquello fue una puñalada por la espalda a los familiares de las víctimas y una falta a la Memoria Histórica y a la dignidad, de por sí.

¿Ahora sí, vamos por la Reforma Migratoria?

OPINIÓN de Ilka Oliva Corado- Lamento decir que no me conmueve en lo más mínimo que acabe el programa DACA que beneficiaba a los “Soñadores”. Aunque de aquí en adelante puede transformarse en una ley que les permita la residencia permanente a estas personas, si en el Congreso se legista a su favor. O bien, también sean deportables como lo somos los parias.

Inquebrantable

OPINIÓN de Ilka Oliva Corado.- Siempre, si decidimos seguir nuestros sueños, lo que nos hace felices, vamos a encontrar oposición, en la familia, los amigos, en la sociedad y el sistema. Por patrones de crianza, por estereotipos, por ignorancia o por simple imposición. Nuestra única herramienta para defendernos es la resistencia: resistir, resistir, resistir hasta el último día.

Jimmy, no grato

OPINIÓN de Ilka Oliva Corado.- Jimmy “el ungido” (con vaselina) demostró para quién trabaja y qué intereses representa. Era algo que estaba muy claro y que era imposible no percibirlo. ¿Qué fue lo que movió el voto hacia el Moralejo? Recapitulemos: la doble moral y el pensamiento de ultraderecha que habita en los racistas, clasistas y cachurecos que se vieron representados en el oportunista. “El majeador” Morales vio el río revuelto y con estaca en mano dijo: aquí me los clavo, ¡y se los clavó! ¡En nombre de Dios! No solo a ellos, a todo el país. Llegó al poder cuando el pueblo andaba bateando y le contó una de vaqueros.

Niños, niñas y adolescentes migrantes: carne de cañón

OPINIÓN de Ilka Oliva Corado.- En el 2014, salió Obama con sus once ovejas a dar una conferencia de prensa con carácter de urgente, fue por allá de principios de verano; habló de una crisis de niños migrantes que viajaban solos hacia Estados Unidos en busca de sus padres o huyendo de la violencia en sus países de origen. Por supuesto, no se habló de la violencia institucionalizada, se refirió a las maras, como clicas criminales. La “crisis” como él le llamó, tiene más de 20 años, y ha tenido carácter de urgente desde entonces.

El día que supe que no era pobre

OPINIÓN de Ilka Oliva Corado.- Eran los primeros días de la década del noventa y Ciudad Peronia comenzaba a llenarse de champas, de gente que llegaba de otros arrabales y del occidente del país a invadir el sector al que ahora se le conoce como El Mirador. Aquellos eran montarrales, calles de talpetate y un mercado al aire libre, un tierrero donde los vendedores tiraban costales y cajas de cartón para que sirviera de mesa para poner sus ventas.

Cuando el abusador es un familiar

OPINIÓN de Ilka Oliva Corado.- La migración forzada es una tragedia que parte en dos a las familias que la viven. Es una pérdida total, una pérdida irreparable, porque no hay remesa que logre llenar el vacío de la ausencia, y no hay para quien migra, sosiego alguno; la añoranza es una herida abierta que sangra constantemente en el infortunio de ser extranjero y explotado, estar lejos de lo que más se ama. No hay reparo para el alma de quienes son golpeados por esta vejación, producto de sistemas fallidos, corrompidos y opresores.

Venezuela amaneció Chavista y Guatemala vasalla

OPINIÓN de Ilka Oliva Corado.- En el 2015, Guatemala estuvo en el ojo público, se inventaron ir a manifestar los sábados de ir a broncearse, porque para manifestar entre semana no les daban las agallas, allá estaban pues con batucadas, bacinicas, pancartas y chinchines, decían que luchaban contra la corrupción del gobierno; unos más abusivos se auto proclamaron los nietos de Árbenz y andaban carteles con las fotos del pobre hombre. Esa misma gente sigue negando el Genocidio.

Generaciones vencidas

OPINIÓN de Ilka Oliva Corado.- América Latina, con sus multicolores, su fecundidad, sus Pueblos Originarios y sus mártires, es una tierra de contradicciones, entre éstas las generaciones vencidas; acomodadas en la sombra del descaro, el oportunismo y la indolencia. Generaciones que se niegan a una identidad propia y que pisotean todo rastro de memoria y dignidad.

Tráfico y abuso a migrantes indocumentados en tránsito

OPINIÓN de Ilka Oliva Corado.- Ya de por sí la pesadilla de migrar sin documentos es terrible como para agregarle el ser víctima de trata para explotación sexual, laboral y tráfico de órganos; de hombres, mujeres y niños, siendo las mujeres y los niños los más vulnerables. Sin dejar de mencionar a la comunidad LGBTI que aparte de ser discriminada sufre un abuso mayor debido a la homofobia y patriarcado.

Hablemos de patriarcado

OPINIÓN de Ilka Oliva Corado.- El patriarcado debería ser tema de conversación, como cuando hablamos de fútbol, de música, de literatura, de arte, de películas…

Ser periodista en tiempos de gobiernos neoliberales

OPINIÓN de Ilka Oliva Corado.- Enorme represión se vive en la Latinoamérica de gobiernos neoliberales, un sistema de mando cimentado en la post dictadura en la región. Amenazas, tortura, desapariciones forzadas y asesinatos que quedan en la impunidad. El único fin es silenciar las voces de quienes se atreven a hacer pública su opinión y con esto despertar las mentes dormidas de las masas. Ése es el temor de los estados fallidos y corruptos; el despertar de las masas y en esto el papel del periodismo con conciencia social es vital. Porque si las masas despiertan, cambia el sistema.

Carta abierta a Cristina Fernández de Kirchner

OPINIÓN de Ilka Oliva Corado.-  El día que estuviste en Arsenal, mientras hablabas a las multitudes, yo conducía por las calles de Chicago, estaba en el trabajo y mi empleadora me había enviado a hacer un mandado, le puse los audífonos al teléfono celular y escuché vía Facebook tu reivindicación política; me tuve que estacionar de emergencia cuando presentaste al joven boliviano que trabajaba en el corte de verduras; lloré como niña, sentí que con él nombrabas a todos los jornaleros de todos los tiempos. En su mirada de inmigrante se reflejaba la añoranza de miles, también la mía. Solo los inmigrantes sabemos lo que es vivir en casa ajena. Y ni te digo de los indocumentados, llevo 14 años viviendo sin documentos en Estados Unidos y trabajando en los mil oficios. Lo que me quebró fue verte a vos, junto a él, de igual a igual, nombrándolo, como ser humano, como ente de cambio, y vos ahí con un proyecto de gobierno y de sociedad que trate a todos por igual con los mismos derechos y oport…

Cristina y su terquedad de yegua

OPINIÓN de Ilka Oliva Corado.- Modestia aparte, Cristina además de mujer es yegua y morocha, (como dicen los argentinos) vaya que ya quisieran muchas ser yeguas como ella. En mi pueblo, que queda en el oriente de Guatemala y que colinda con El Salvador, árido como él solo, en aquellos cerros yermos, es común que uno al referirse a una mujer diga yegua o potranca, nadie se ofende, porque no se dice para ofender, es un halago y una afirmación. Son honores que solo la gente de pueblo agradecemos. Pero claro, uno tiene que convivir con los animalitos (que son nuestra familia) para entender el contexto, nadie de la capital lo entendería. Porque nadie que no ha convivido con ellos conoce su naturaleza. La mujeres en esencia somos muy parecidas a las yeguas.

Reestructuración del Plan Cóndor en Latinoamérica

OPINIÓN de Ilka Oliva Corado.- No importa quién sea el presidente de turno, el sistema capitalista es el mismo. Con cada cambio de administración se producen reajustes, que vienen de la mano de los egos personales de cada presidente, pero el Plan Cóndor es el mismo, no se mueve de lugar, está instalado de forma permanente. Lo que se producen son reajustes de acuerdo al tablero político del neoliberalismo y del progresismo en la región.

Mi encuentro con el Che

OPINIÓN de Ilka Oliva Corado.- Tenía 16 años cuando escuché por primera vez hablar de Ernesto “Che” Guevara, yo estudiaba magisterio de Educación Física y el R, que me doblaba la edad, egresado de la misma escuela, trabajaba en la Dirección General de Educación Física, que quedaba a un costado de la escuela, éramos amigos, éramos amigos porque yo no aceptaba ser su novia, pero él siempre estaba ahí, como pretendiente de planta, me acompañaba por las tardes a la parada de autobús en la 4ta. Avenida y 18 calle de la zona 1, en la capital guatemalteca. Nos íbamos desde la 12 avenida, por toda la 18 calle y él aprovechaba para hablarme de guerrillas, trova y revoluciones.

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