Otra información es posible

Micropolítica y Activismo Social

OPINIÓN de Mauricio Castaño H., Colombia.- Se nos ha enseñado desde chicos que los pobres y los ricos han existido desde siempre, que es natural que los haya y que tales diferencias sean así per saecula saeculorum. Desde los más antiguos pensadores hasta los de hoy justifican esa horrorosa división injusta entre los pocos que todo lo tienen y los muchos que nada tienen. En la Política de Aristóteles se lee: “Si los Atenienses fueran una democracia de hombres libres, los pobres se juntarían y quitarían la propiedad a los ricos.” Esta dogmática aún se mantiene y es tejida con alta filigrana, su entramado es complejo y difícil de desenmarañar. Dos autores en particular han tratado de develar la estrategia macabra. Chomsky por ejemplo, en una magistral exposiciónRequiem por el Sueño Americano, analiza cómo el mundo del capitalismo ha desmontado paulatinamente la Democracia, el Estado Social de Derecho. En el mundo fabril hemos presenciado el desmonte de garantías y derechos sindicales o laborales conquistados desde principios del siglo XX. Su desmonte fue dado mediante la fuerza, aplastando luchas sindicales y reivindicaciones sociales, las fechas de las masacres las conmemoran: el 8 de marzo, el 1 de mayo día del trabajador…

Abrir la Participación

OPINIÓN de Mauricio Castaño H., Colombia- Los tiempos pasan y tras ellos los cambios se hacen necesarios. Lo que ayer era apropiado, hoy se ha vuelto caduco. ‬La democracia Participativa en Medellín, el conocido Presupuesto Participativo o el PP ya tiene edad avanzada. Han pasado cuatro gobiernos desde el 2004, sin contar la década atrás con los llamados Poia o planes operativos anuales de inversión que tan sólo consultaban a las comunidades. Aquel más perfeccionado en tanto democracia directa, las decisiones son tomadas por los delegados comunales, por la ciudadanía organizada, mientras que aquel, el poia, tan sólo llegó a hacer un procedimiento consultivo, todo lo demás lo decidía el gobernante.

Caminar la Ciudad

OPINIÓN de Mauricio Castaño H., Colombia.-Los ojos sí ven pero el corazón no siente. Sucede con la peligrosa rutina, de tanto ver ya no ves, todo se vuelve parte del paisaje. El bosque no deja ver los árboles! Caminar las calles de Medellín como las de Bogotá o Cali reflejan el paisaje colombiano de la inequidad, de las grandes desigualdades entre los pocos que tienen mucho y los muchos que poco tienen. Comprensible que la capital antioqueña sea la ciudad más inequitativa de Colombia entera. Además durante varios cuatrienios ocupa los peores lugares en las pruebas que dan cuenta de la calidad educativa, esto pese a que los mandatarios la declarasen como su prioridad.

La Gran Estafa

OPINIÓN de Mauricio Castaño H., Colombia.- De pagaré en pagaré los pillos de cuello blanco llenaron sus bolsillos. Alistados, sus cabezas, en una de las mejores claustros del país la Universidad de los Andes, ver revista Semana 2017/01/29, César Fernando Mondragón, Juan Carlos Bastidas, socio fundador; Rosalba Fonseca, representante legal; Ángela Marina Daza, gerente comercial; José Iván Castiblanco Fúquene, alto directivo; Pedro Harold Carvajal, director y representante legal de Tecfinsa, filial de Estraval; y Fernando Joya Rodríguez, gerente operativo, echaron vuelo en la empresa criminal. Es crimen, es conducta delictiva el engaño. Montaron la empresa Estraval y fundaron cooperativas fachadas que ayudaron a simular negocio grande y sólido. El gran atractivo eran las llamadas libranzas de supuestas personas jubiladas o empleadas. 

La Escuela es una Microsociedad

OPINIÓN de Mauricio Castaño H., Colombia.- Ir el primer día, ir por primera vez a la escuela significaba sentimientos de alegría para los primerizos niños. Era toda una fiesta que el día previo apenas sí se conciliaba el sueño. Era una sensación de frescura radiante de pies a cabeza. Bien dispuestos para abrirnos al aprendizaje. Un respeto reverencial hacia el maestro con el cual se daba una relación vertical, pues es la fuente de conocimiento de la cual hay que atender. Pero estaban también una gran cantidad de chicos que son los pares, con ellos la relación era y sigue siendo horizontal. Pues hemos de recordar que es la escuela el primer espacio por excelencia en el cual se socializa y se vive el ejercicio democrático entre pares, pues en la casa sólo se reciben órdenes de los adultos, de los padres.

LoCombia

OPINIÓN de Mauricio Castaño H., Colombia.- Risible aún la llamada democracia colombiana. En este LoCombia la manera en que se elige es todo un show como son también sus gobernantes preocupados en posar la mejor sonrisa ante las cámaras, en cómo agradar más a la masa idiotizada por los más media. Existir es estar en los medios de comunicación, quien no aparece allí no existe.

Cuerda Floja

OPINIÓN de Mauricio Castaño H., Colombia.- El equilibrista se balancea por la cuerda, su atención se vuelve tensa en la medida en que cualquier paso en falso va directo al precipicio. Las miradas atentas del público encarnan el miedo, la amenaza de muerte que se cierne sobre su espectáculo. La tensión que se vive es una sola, los espectadores encarnan la preocupación de caer al vacío, Similar es la preocupación de algunos analistas sociales sobre el acontecer político en Colombia que se ha balanceado durante décadas entre doctrinas Derechistas y Ultraderechistas.

País

OPINIÓN de Mauricio Castaño H., Colombia- Mi país, tú país, mi nación, la mía y la de todos. El planeta es parcelado es países. La patria y sus sentimientos y sus enigmas, reviste lo afectivo, apego a la madre patria, todos nos sentimos calurosos y próximos, muy evidente cuando en las lejanías nos reconocemos. Pero nada tan abstracto como todas estas cosas. La nación viene de natus que quiere decir el lugar en donde hemos nacido, y en especial nos recuerda que hacemos parte de una comunidad ampliada. ¿Qué es ser colombiano? Un acto de fe, como ser noruego… sentencia Borges. Sus fronteras y su lengua nos dan una unidad común que encierran una cultura que se diversifica en sus territorios llamados departamentos, ciudades o municipios. Y Estado hace referencia o asegura una organización y funcionamiento administrativo.

La Horrible Noche

OPINIÓN de Mauricio Castaño H., Colombia.- Todos los astros políticos parecían estar alineados para dar el triunfo de la paz, así lo dejaba entrever cierta solvencia del Gobierno y su Equipo Negociador. Los encuestadores anticipaban triunfo (Sólo a los dioses les está permitido hacer promesas). Desde el Distrito Capital se irradiaba la estrategia de pedagogía de la paz, una puerta abierta a la esperanza. Pero el fracaso hizo estremecer a los futuristas del marketing político. Los astros jugaron mal. El Gobierno falló en su triunfalismo y con él las pobres víctimas y un puñado de ciudadanos solidarios vieron venir de nuevo la desgracia de la guerra.

Rara y esquiva paz

OPINIÓN de Mauricio Castaño H., Colombia.- Cosa rara y esquiva es la paz. El mundo imaginario nos define más que la propia realidad. La violencia mediática repetida una y otra vez enrutan el ethos humano. El odio y la venganza esclavizan a nuestros seres virtuales reflejados en la metralla. Manifestó el presidente Santos que los mayores opositores al proceso de Paz, a la Reconciliación entre los colombianos no son quienes sufrieron en carne propia el dolor bélico, no son las bondadosas víctimas quienes quieran prolongar la insistente guerra, son por el contrario hombres de edén al margen del plomo que azuzan muerte.

Hábitat Humano

OPINIÓN de Mauricio Castaño H., Colombia.-  A donde fueres haz lo que vieres, y mejor aún, la tecno economía o si se quiere las obras de infra estructura dictan pautas de comportamiento y no al revés. Es equivocado afirmar que la cultura, los ciudadanos conscientes son los que motivan determinadas prácticas. En estos tiempos de la moderna industria ha generado pautas de comportamiento, las vías rápidas y las largas distancias obligan a viajar en automotores y no sólo eso, en los mismos conglomerados citadinos en donde los ritmos son rápidos todos quieren ir veloces en cualquier dispositivo que no sean sus propios pies. Digamos que la Revolución Industrial ha generado todo un desarrollo económico que ha construido su propio espacio acorde a sus necesidades y las personas no hacen más que acomodarse a sus dinámicas, por ello decimos que la cultura, los comportamientos humanos son subsidiarios de aquella, la voluntad interior de la persona no es responsable del caos.

Arboricidios

OPINIÓN de Mauricio Castaño H., Colombia.- La ciudad se mueve al ritmo de la tal civilización. Ruidos de motosierra, tala de árboles, avisos de próximas construcciones, sirenas de los bomberos veloces que intentarán apagar incendios avanzados y provocados, los ambientalistas impotentes y agraviados porque las fuerzas del universo parecieran conspirar en su contra y a favor de los festivos constructores, urbanistas y dirigentes que se regocijan con sus batallas ganadas, ganar suelo que venden a metro cuadrado como oro en polvo, son como dioses de la bolsa que saben cómo subir los precios para incrementar sus ganancias. El verbo conjugado es construir, construir y construir, el cemento es buen negocio, da buenos dividendos. Es un mundo incompleto quien sólo gire hacia el sólo dinero, éste tan sólo es medio y no fin.

Colombia. Espacios del Crimen

OPINIÓN de Mauricio Castaño H.- Las bandas criminales amenazan al alcalde de Medellín. La razón: ejercicio de autoridad para contralar sus actividades de micro tráfico y extorsión que hacen alrededor de 240 bandas o combos. En las ciudades de Colombia así como en el campo, la epidemia es igual, los pillos despliegan sus rentas ilegales a punta de fuego y terror. ¿Estamos en sus manos?




En esta ciudad de la tacita de plata, los parqués públicos son escenarios tomados por los pillos para mercadear sus drogas ilícitas y para el cobro de vacunas, como llaman a la extorsión, de todo negocio que encuentren. Barrios enteros han sido tomados, ejemplo es el barrio Prado, otrora morada de los ricos, hoy antro del crimen y la prostitución, sus moradores tuvieron que desplazarse y vender por cualquier precio sus devaluadas propiedades.

Donde haya mucho flujo de gente y lugares discretos, llámese parques o espacios públicos, son las moradas perfectas para la apropiación y el despliegue del mundo criminal. Medellín como en muchas ciudades de Colombia, los parques públicos se han convertido en terror para los vecinos. ¿Cuál es la razón de su temor?

Sin lugar a dudas es por quienes frecuentan estos espacios, son los consumidores de todo tipo de vicio, de sustancias ilícitas, además del licor, una combinación perfecta que una persona pierda el control de sí misma y genere comportamientos que incomodan la tranquilidad de los vecinos. Todos los negocios grandes y chicos a lo largo y ancho de esta geografía están gravados por los pillos, la prensa ha documentado al detalle esta epidemia salida del control de las autoridades.

Pero el problema de los parques tiene es que son espacios tomados para montar plazas se vicio como llaman a esa actividad criminal de distribución y consumo de drogas. Recuérdese que en Medellín es normal que alguien mientras camina lleve un marihuano encendido, pero cuando requieren más y variadas drogas, buscan lugares solos, fuera de la vista de las multitudes.

Es allí donde se alista el crimen organizado para tomarse los espacios públicos, los parques le resultan perfectos para sus actividades de rentas criminales. Allí se distribuye y se consumen drogas ilícitas para todos los gustos. Y cuando la cosa va subiendo de tono meten y meten drogas cada vez más fuertes, a veces acompañan con licores, entonces viene la fiesta improvisada con música a todo dar salida de potentes parlantes desde sus automóviles. Gritos van y vienen, la cosa sube de temperatura, algunos son tocados por la llama erótica y cualquier banca o árbol se convierte en un motel. Recuerdo la derivación del nombre eco motel refiriéndose al Parque Bosques de la Frontera en el exclusivo sector del Poblado, que hasta los pillos en sus largas noches y adentrándose en el bosque acampaban para seguir en sus bacanales.

Otros lugares dicientes por el cambio de nombre que los observadores denotaban las practicas que allí se hacen: El Cerro el Volador, llamado el Violador, por los abusos a mujeres que visitaban el lugar. Otro es el Pueblito Paisa, llamado El Dedito Paisa, denotando las prácticas de las parejas que allí hacían. Además, valga recordar, en estos lugares dejan sus orines, excretas, sus basuras...
Lo común de estos espacios públicos es que se convierten en santuarios del crimen y la hediondez humana, la de esos seres que solo consumen y consumen pero no producen nada, imaginad un drogadicto tirado en la acera por su traba, solo despierta para seguir consumiendo. Pero si no están insertos en el mundo laboral, de dónde sacan el dinero para proveerse? Ahí es donde entra la estructura criminal, si quieres esto, debes hacer aquello, ve y roba a aquel ciudadano de reloj, celular y cartera, ve y tráelos que acá lo canjeamos. O vende estos marihuanos y te damos éstos. Y así todo crece en espiral, gracias, no hay que olvidar, a la inequidad de la ciudad, del país.

Viene a bien recordar la norma que preserva los espacios públicos de tal deterioro, en Antioquia es el Código de Policía o Manual de Convivencia y contemplado por la Ordenanza No. 18 de 2002 "Por La Cual Se Expide el Código de Convivencia Ciudadana Para El Departamento De Antioquia” Artículo 67. Queda totalmente prohibido el uso o consumo de sustancias alucinógenas que produzcan dependencia física o síquica en sitios públicos o establecimientos abiertos al público. Artículo 68. Quien contravenga lo ordenado en el artículo anterior, será retirado por las autoridades de Policía del sitio o espacio público y se le impondrá por las mismas autoridades sanción de uno (1) a cinco (5) salarios mínimos legales mensuales sin perjuicio a la acción penal a que haya lugar.

En la calle se refleja la sociedad que somos y los parques nos están mostrando el auge del mundo criminal, reducen al ciudadano común al encierro de sus torres de apartamentos cercados pero expuestos cuando tienen que salir a sus labores, calles y parques son un verdadero peligro. Viene a bien la pregunta por la inequidad de la ciudad y del país, que el hampa aprovecha para desplegar sus lógicas de rentas criminales.

Colombia. La Fiebre del Cemento

OPINIÓN de Mauricio Castaño H.- No damos tregua al planeta verde, Bogotá y Medellín muestran sus dientes para arrasar con lo poco verde que queda, los mandatarios obedecen a sus padrinos de la industria del cemento. Los pocos árboles que dan respiro y fresca a la urbe a diario resisten amenazas de los que viven de la fiebre del cemento. Los dirigentes y funcionarios públicos no disimulan esfuerzos para rebuscarse palabrejas que suavicen la inescrupulosa intervención en las ciudades, templo de los industriales e inversionistas, dicen que toda infraestructura debe ser sostenible en lo económico y así embuten cemento. Parecen gánsteres que hacen quite a las alertas de organizaciones sobre cuidar el oikos, nuestra casa planetaria, de nada parece que sirve hacer consciencia por las ciudades verdes, es puro discurso para ir a convenciones y cocteles.



En Medellín a diario se echan miles de toneladas de cemento sobre lo poco verde que aún existe, los urbanizadores no paran la guerra que tienen contra la naturaleza, cada vez los árboles son reemplazados por carriles que dan paso vehicular, en vez de apretar el cinturón de la malla vial, lo sueltan, hacen lo del glotón, en vez de acortar sus bocados, lo que hace es abrirle más huecos a su correa para que sostenga a su barriga creciente. Los clamores planetarios no son escuchados, las alternativas de transporte como las bicicletas o de sostener el verdor para el equilibrio climático valen poca cosa. ¡ Vuestra Majestad es el dinero!

Escucho voces de vecinos perplejos frente a la decisión que tiene la administración municipal de estimular el negocio echando loza de cemento y construir moles para bares en el único bosque que existe en el sector residencial de la Frontera de El Poblado. No les importa que los espacios públicos de ventas de licores estimulan las malas prácticas de borrachos y asentamientos de plazas de vicio, y detrás de ello, se vienen en cascada el micro tráfico de drogas ilícitas, atracos, crimen organizado. Es la lógica expansionista de los constructores y dirigentes que no pueden ver un lote verde porque inmediatamente se les despierta el apetito depredador, y entonces, al diablo con lo de pulmones verdes.

La voz ciudadana es silenciada, aplastada cuando alertan sobre estos exabruptos, pasa a diario en la ciudad, cuando los inversionistas echan el ojo a un terreno, se amangualan con sus servidores públicos para materializar su empresa, pasó en esta ciudad medellinense con el llamado sector del Naranjal, un barrio de clase media, fue desalojo con disposiciones legales, los obligaron a vender barato a los inversionistas y luego vendieron seis veces más caro. Y así ha pasado en toda esta ciudad, pasó con el barrio Prado de imponentes casas, con el Sector de Boston y ahora quieren arrasar al cien por cien con el barrio de El Poblado, que poco a poco han desplazado a familias tradicionales para abrir paso al sector industrial, justificada con la zona mixta en donde se obliga a convivir lo residencial con la zona comercial, y así poco a poco este último coloniza a aquel hasta que sus moradores terminan siendo desplazados por las consecuencias que trae la vida comercial, como está sucediendo: el crimen organizado se toma los lugares, la prostitución vive en permanente fiesta, hasta que acorralan al ciudadano de a pié, sin otra alternativa que la de huir, desplazarse.

Una voz de esperanza se ha encontrado en los movimientos cívicos que frenan esa irracionalidad del vulgar comercio que desatiende los llamados de encontrar soluciones al cambio climático y a la irracionalidad de los constructores y dirigentes. Esperemos que estas voces logren frenar los desafueros de los desalmados constructores que se van con todas sus aplanadores con la fiebre del cemento en las ciudades de Medellín y Bogotá, por no decir en todas las del país.

Epidemia Criminal

OPINIÓN de Mauricio Castaño H., Colombia.- El crimen organizado, las rentas criminales es la mayor preocupación de alcaldes y gobernadores de esta Colombia. Su confesión hecha al presidente de la república es ya una manifestación de impotencia ante esta epidemia de violencia y muerte a la que nos someten a diario los pillos, los matones de barrio. Recuerdo el irónico chiste del hijo que varias veces tenía que ser despertado por su señora madre para que fuera al colegio. Se resistía a levantarse alegando cualquier excusa como cinco minutos más de modorra, otra perecita más... Hasta que se sincera: Mamá yo no quiero ir allá porque todo el mundo se burla de mí, los profesores y estudiantes. Mijo, responde su madre, tiene que ir porque usted es el rector del colegio.

El chiste evidencia la falta de legitimidad de las figuras de gobierno, igual a como sucede con los mandatarios, no saben qué remedio hallar frente a la epidemia criminal que invade cada esquina, cada metro cuadrado de la ciudad en donde se toman a los niños desde los ocho años para iniciarlos en el consumo de marihuana y demás alucinógenos, igual proceden con los adolescentes, interceptados en las esquinas de los colegios para ofrecerles drogas, en fin, para apropiarse de todo aquello que dé rentabilidad. Copan los espacios públicos y privados que resultan estratégicos para sus llamadas plazas de vicio, desencadenando en cascada toda una negación de la vida, tras las ventas de las drogas se viene la oferta de prostitución, atracos, violaciones sexuales, calles deterioradas por la mendicidad, excrementos, orina de taxistas, etc.

Y como siempre, el miedo es el principal recurso para someter a quien se resistan, leves escarmientos hasta finalmente pagar con la propia vida, ellos tienen el poder de dejar vivir o hacer morir. Las metodologías del dolor, del miedo, de la tortura siempre están a la orden del día en la historia de la humanidad, para ser aplicados a todos por igual. Tanto los gobernantes como los ciudadanos de a pié están sometidos a las lógicas, al entramado del crimen organizado. Si ello no aparece en los noticieros es porque mienten en estadísticas o porque hacen desaparecer los crímenes.

Si esta es la preocupación de los hombres de poder, qué diremos de los ciudadanos de a pie, los que se preguntan a diario qué hacer con la plaga del crimen que se expande a la velocidad de la luz. Cualquier recodo del espacio público es tomado por los tentáculos del mundo criminal. Además de las altas rentabilidades, al menos 236 millones de dólares anuales, tienen a su favor todo un ejército de desempleados, la oferta laboral casi única para los jóvenes, pues como sabemos el liberalismo del mundo del capital ha despojado de lo único que le quedaba a los individuos: su fuerza laboral. Hoy la fábrica robotizada ya no los necesita, entonces los pistoleros la toman a su favor.

Tenemos que lo malo de una sociedad no puede ser atribuible solo a unos cuantos, de tal palo tal astilla, tenemos lo que nos merecemos. Hasta qué punto se toleran fechorías que van subiendo de tono hasta convertirse en un monstruo de mil cabezas. Todos en esta sociedad celebran conseguir dinero a como dé lugar, los traquetos son recibidos como héroes por sus madres, vecinos... Pablo Escobar, símbolo del mal de Colombia, es venerado en la cultura popular como un santo más, a su tumba van con ofrendas. Esto en la cultura popular, en las élites significó echar el bobo por delante, pues las drogas ilícitas han sido y son consideradas otro renglón más de la economía.

Por ello esta tierra parece de nadie, solo de los que imponen la lógica del crimen organizado. Las calles, repetimos, son orinales de taxistas, letrinas para indigentes, los parques zonas de consumo de vicio y mercadeo de prostitución, en Medellín vayan al sector del Poblado, al parque lleras lugar de las prepagos o protistutas, el parque de la Presidenta aledaño al hotel Dann Carlton es zona de microtrafico y atracos.

La cultura que somos nos devela, somos lo que hacemos, la nuestra es una sociedad sin frenos morales o éticos, inspirada en liberalismo económico, da rienda suelta a conseguir dinero a como dé lugar, no importan los medios sino el fin por sí mismo. Se dice que los pueblos tienen a sus gobernantes que se merecen, de tal palo tal astilla, es duro reconocer, pero esa es nuestra sociedad. El desequilibrio de las sociedades viene por el exceso reunido, la apropiación de unos pocos cuando los otros están desprovistos, privados de lo necesario. A todas estas, ante la impotencia de los mandatarios parece ser que estamos ante una epidemia criminal.

*Historiador
http://colombiakritica.blogspot.com/



Espacio Cerrado

OPINIÓN de Mauricio Castaño H., Colombia.- Existen diferencias entre los espacios abiertos y los espacios cerrados. Tomemos como ejemplo el espacio navideño en la ciudad de Medellín. El antes corresponde a la iluminación a todo lo largo del río de esta ciudad con sus diversas figuras atractivas para el transeúnte, el trayecto iniciaba en las instalaciones del edificio de Empresas Públicas de Medellín – EPM - y terminaba en el antiguo puente de Guayaquil. Este espacio era totalmente abierto, cualquier persona en carro o a pie apreciaba sus decorados lumínicos, podía incorporarse al recorrido a pie a esos tumultos de gentes en cualquier punto del trayecto, los individuos se integraban a los recorridos sin que existiera ninguna barrera o autoridad que lo impidiesen.



A esto llamamos espacio abierto, y precisamente por tal condición cualquier persona entraba sin restricción alguna, sin que se sintiera intimidación bien fuera explícita o implícita, característica ésta que era aprovechada por ladronzuelos o por la delincuencia organizada para sacar provecho de las bonanzas económicas cosechadas por los ventorrillos de licor y comida barata pero ordinaria. Esta misma razón de inseguridad hizo que más de un ciudadano desistiera de estas caminatas. Este espacio se volvió despreciable por la inseguridad y maloliente, el desaseo, disfrutarlo ya no era posible, más bien espantaba a cualquier tipo de visitante.

En contraste, tenemos el actual espacio navideño que se caracteriza por ser semi cerrado y semi abierto, ya no es una larga línea recta ribereña, sino que está conformado por una gran cuadrícula en donde sobresalen el Edificio de EPM y el complejo de convenciones internacionales denominado Plaza Mayor. Esta gran cuadrícula está bordeada por vallas metálicas que impiden el acceso y solo lo permiten en las entradas dispuestas para su ingreso, en cada una de ellas y en general en todo el espacio, te encuentras con agentes de policía y seguridad privada, funcionarios enchalecados que controlan el espacio público, toda está composición te genera una sensación de seguridad, de tranquilidad, puedes sentarte a disfrutar de una cerveza o arriesgarte con la indigesta comida paisa.

Existe una expresión que indaga si la ciudad más segura es en donde hay más o menos policía. La respuesta suele ser en donde hay menos, incluso en la que no tiene casi nada, similar cuando uno se pregunta por la ciudad más limpia, si es en donde hay muchos barrenderos o pocos, la respuesta tiene la misma lógica, en donde todo el mundo está contento no requiere ni tantos policías ni tantos barrenderos, los ciudadanos contentos han incorporado, introyectado las normas que proporcionan una feliz convivencia. Si hay equidad, empleo, nadie tiene porque estar por ahí repartiendo su ira, arrebatando lo ajeno para proporcionarse una miga de pan.

No se puede tapar el sol con una mano, la producción automatizada genera mayor concentración de riqueza sin necesitar de los brazos humanos. Las invenciones humanas están liberando a los hombres de los trabajos mecánicos, repetitivos y aburridos, las máquinas lo hacen mejor. El paradigma está en cómo hacer que estos logros de la humanidad sean para el beneficio colectivo, de ella misma, por ello se habla de equidad, hoy muchos ingeniosos hombres de empresa han entendido de lo absurdo de la acumulación y entonces se desprenden de sus riquezas donándolas para propósitos filantrópicos.

Los ejércitos de hombres desempleados tratan de mantenerse a flote, salen a las selvas de cemento al rebusque, muchos de ellos se alistan en el crimen organizado en donde dejan de ser nadie para tratar de ganarle una partida a la vida.

Comprendemos esa necesidad vital de proveernos por lo menos una sensación de seguridad así sea en un espacio cerrado y por el momento lo que dure en recorrerlo, pero no podemos ser ingenuos y comerle cuento al demagogo gobernante de turno en tratar de convencernos en que la solución es la represión y el aislarnos los unos a los otros. Las buenas prácticas se adquieren cuando se tiene las condiciones que garantizan mantenernos en pie con vida, sin que el hambre nos amenace.

Mujica y Lula

OPINIÓN de Mauricio Castaño H., Colombia.- Mujica y Lula, dos hitos en Latinoamérica, dos referentes globales de gobiernos cosechados en la política de izquierda. Esta vez estuvieron refrescando los sueños de la multitudinaria juventud que los querían escuchar en el marco de la sétima conferencia Latinoamericana de las ciencias sociales. Pero ¿cuál es el deseo aforado por escucharlos? De seguro el de ser ex presidentes no, muchos los son, muchos han cumplido el sueño de bañarse con el bálsamo del vanidoso poder, y después su gran mayoría son abandonados como muebles viejos en algún rincón de la sociedad, o en el mejor de los casos se aseguran un lugar como asesor o consejeros mundiales, aprovechando sus conexiones y con sus informaciones privilegiadas garantizan millonarias pagas en sus bolsillos de nunca llenar.



Pero de seguro aquellos dos ex presidentes no son peones del capitalismo, es lo que aseguran ser, sus votos fueron ganados con la promesa de gobiernos alternativos y para mayores señas de izquierda, aunque hoy, el discurso renovado prefiere más el concepto de Social, se argumenta que los problemas de la población no son de los extremismos, y sí el de las necesidades humanas, el de las necesidades vitales que permitan garantizar sostenerse con una vida digna, todos en el pleno disfrute de los recursos que nos provee la sociedad, todos sin distingo alguno. Esa plataforma es la diferencia con respecto a los gobiernos tradicionales que sólo se han ocupado de los intereses de unos pocos en desmedro de los de la mayoría.

Pepe es un testimonio de vida, el octogenario Mujica fue un luchador de izquierda, estuvo en la cárcel por más de diez años, sufrió los dolores de la tortura. Luego en las lides de la política gana la presidencia Uruguay, país chico de aproximadamente tres millos cuatrocientos mil habitantes. Su política es la del bienestar general en contraposición a los usuales gobiernos que favorecen al gran capital concentrado en pocas manos. Mujica es reconocido por ser consecuente con el discurso social que predica. Puede ser comparado con la figura del cínico de la época griega que desprecia las vanidades del poder, de aquel que saca ventajas para beneficio propio y en desmedro de las mayorías. Recordemos al cínico Diógenes Laercio cuando el rey con arrogancia y prepotencia se lo encuentra de frente y le pregunta por un deseo para serle concedido, entonces el filósofo le responde que se quite de su paso que le está tapando el sol.

Ese desprecio por la vanidad del poder, por el culto exagerado al dios del dinero y los cachivaches o basura que produce capitalismo es el mensaje que transmite aquel hombre uruguayo, con su sencillez, su estilo campirano, con acento de abuelo consejero revela su verdad de su paz humana. Desprecia las usuales ventajas del poder y promulga vivir con lo necesario sin caer en las trampas del consumismo moderno. Aquí recuerdo a altos funcionarios de Estado de Colombia sus revelaciones de inconformidad de sus salarios de quince millones que no le alcanzan para vivir, era el caso de del ex ministro Diego Molano, o del súper ministro Néstor Humberto Martínez, quien cotiza su hora como abogado particular en 50 millones de pesos.

Sí, el estilo sencillo, sabio y provincial es el de Mujica, el de Lula es el de un Estadista. Ambos vienen de las clases humildes, de las filas populares. Lula testimonia que nunca fue a la universidad pero que en su gobierno hizo por lo menos diecinueve universidades. Alienta a las clases populares a soñar con el poder, el mismo se pone como ejemplo, era un obrero que llegó a ser presidente de Brasil, un país con más de doscientos millones de habitantes. Es posible soñar con transformar el mundo existente por uno mejor. Para ambos ex presidentes las gentes tienen que organizarse, hacer partidos alternativos para emprender sueños colectivos, dejar esas empresas de egoísmo que hunden en la miseria.

Estos dos hombres encantan porque son testimonios de vida, son una demostración de que si se puede llegar al poder desde las clases populares, venciendo todas las dificultades porque como dice Lula, los ricos harán todo lo que encuentren a su alcance para impedir que los destronen de su empresa egoísta y su privilegios pero que tanta exclusión y sufrimiento hacen a la gran mayoría pobre, privada de los derechos fundamentales para gozar de una vida digna. Esa palabra reeditada es la que tanto gusto dio escucharla de aquellos hombres de edad ya avanzada.

Voluntad de Poder

OPINIÓN de Mauricio Castaño H., Colombia.- Libertarias llamo yo a las elecciones ocurridas el domingo pasado del 25 de octubre de 2015, en especial a las llamadas candidaturas independientes o a aquellas que prometían rompimiento de continuidad con aquellos gobiernos desgastados. Las gentes sufren agotamiento por los problemas de inseguridad, movilidad y de la corrupción siempre vigente y dadas a conocer en escándalos y en las exageradas obras de infraestructura, que a decir de los que saben, se llevan el rubro más alto del presupuesto total con por lo menos el setenta por ciento.

Dos ciudades emblemáticas mostraron que la balanza la inclinan aquellos ciudadanos libres a la hora de ir a las urnas, sus consciencias guiaron su sentir y sus votos van para aquellos candidatos que fueron capaces de transmitir frescura, deslindamiento con las denominadas maquinarias politiqueras, aquellas que tratan a sus votantes como simples engranajes de sus maquinarias, sobornables con un mercado o con promesas de puestos burocráticos.

Sí, el candidato de Medellín, en sus últimos cinco días ganó la alcaldía. La razón la hallamos en que le transmitió a sus electores conocimiento de la ciudad a la que aspiraba gobernar, mostró solvencia en los temas de seguridad que tanto aquejan, se mostró como candidato independiente, limpio de las componendas politiqueras, aseguraba los cambios necesarios y el rompimiento del continuismo de la actual administración que tanto reclama la ciudadanía en su agotamiento por esos problemas sin resolver.

Similar sucedió con la gobernación de Antioquia frente a la frustración de un gobierno que se proclamaba diferente en las formas de hacer política y que resultó peor el remedio que la enfermedad, el goberante no resolvió ningún problema que azotaba a las comunidades y todo resultó más de los mismo pero con el disfraz de lo alternativo, atestiguan sus críticos que robusteció sus afectas empresas cementeras, en los municipios no se giraba la plata sino que llegaban las pagas en especie de bultos de cemento para las obras de infraestructura, que son hoy cuestionadas porque no son sostenibles en el tiempo, no se sabe de dónde saldrán los dineros para su mantenimiento en esos pueblos en donde las poblaciones se mueren de hambre por falta del empleo, no tienen las formas de cómo garantizarse la simple subsistencia.

A todas estas, retomando el hilo, no existen los supra poderes que acorralen la libre decisión personal, tan es así, que los favoritos ganadores que daban las cuestionadas y mercantiles encuestas, no les alcanzó para la victoria final. Por fortuna, el libre albedrío del ciudadano de a pié, logró inclinar la balanza a favor de quien su consciencia le dictó era el candidato fresco y libre de ataduras politiqueras, conocedor de su territorio y de los temas más álgidos que paralizan la ciudad.

Esa voluntad de poder en la que cada quien materializa sus acciones que su consciencia le dicta, su sentir le manda, libre de las transacciones que el demagogo ofrece como soborno. Estos actos individuales dan goce y satisfacción, no importa que luego se sepa del yerro en el cual los gobernantes sucumben en su vanidad del poder. Lo importante es nuestra voluntad de poder, que algún día llegará a ser general.

El Frágil Poder

OPINIÓN de Mauricio Castaño H., Colombia.- Tranquilidad ante todo. No desesperar, no pelearse por ningún dogma y mucho menos si es religioso o político. Palabras que recuerdo con mucho cariño de mi abuela y que servían de consuelo a los chicos que presenciábamos a los adultos discutir casi hasta despellejarse por defender al político de sus entrañas.

En estas épocas de contienda electoral, viene a la memoria aquella serie televisiva titulada Los Borgia bajo la dirección de Neil Jordan. Si algunas palabras resumen bien el papado Borgia en los años de 1492, es un cóctel de intriga, ambición y traición, no hay nada que pueda detener sus ambiciones, allí no hay límites para el deseo y mucho menos en la vanidad del poder.

Una vez se esté atrapado en las redes de poder, no hay manera de cómo detenerse o salirse de allí, no solo por lo adictivo que es, sino porque hay un temor a perderlo, pues ello significa condena de muerte una vez se esté en su orfandad, desprotegidos. En el primer capítulo de la tercera temporada se refleja bien. El papa fue víctima de un atentado por envenenamiento a manos de su guardia personal, un novicio infiltrado desde la comunidad de los franciscanos. Su asesinato sería justificado ante el juicio divino por estar salvando a la humanidad de un papa fornicador, arbitrario y ambicioso de poder.

En su recuperación agónica y cuando vuelve en sí, cuando recupera la consciencia, pide al consejo cardenalicio que lo rodea en pleno, se retire, lo dejen solo con su esposa y sus dos hijos. A ellos relata los murmullos por él escuchados de los soldados de Dios y cuyas palabras recuerdo más o menos: mientras agonizaba, los sentí rodearme, escuchaba las intrigas y sobornos para sucederme. Me rodeaban como cuervos esperando el futuro cadáver, estaban listas a entrar en acción estas fieras carroñeras. El poder es una red de telaraña, cada hilo se va tejiendo y anudándose. Cada nudo es un huevo de araña y el huevo equivale a cada uno de esos gorros rojos que representan a cada uno de los cardenales y estos a su vez representan las poderosas familias de cada territorio. O el poder también son esas largas culebras cuyas cabezas reposan allá en la casa de san Pedro, en el vaticano, es el poder ponzoñoso, que con la muerte crea pánico ante sus adversarios.

El poder está tejido de intrigas y de engaños, todo vale con tal de estar en la victoria. El crimen perfecto es donde el asesino esté libre de sospecha, y no dejar testigos, es la regla de oro. Un crimen sin victimario, es aprovechado por el poderoso para culpar a sus enemigos, meterles miedo, ponerlos a pelear entre ellos culpándose unos a otros, los divide para que intenten salvar su propio pellejo, evitando al máximo ser llevados la casa de las mentiras como llaman a las casas de tortura, donde hacían confesar a sus enemigos en contra de su voluntad hasta llevarlos al máximo castigo que era la hoguera. Por lo demás, nada de testigos, quien algo sabe debe morir, no importe quien sea. Por eso se recomienda transferir toda culpa al enemigo que más incomodidad represente, así se castigará a la vez que de saciar la sed de venganza reclamada por la muchedumbre, el chivo expiatorio viene a bien, pero también el mayor dolor, el mayor terror infringido es escarmiento para quienes se atreven a desafiar el poder. Con la culpa esparcida, cualquiera puede ser culpable, en especial los enemigos, una forma de mantenerlos en suspenso en sus ambiciones. La metodología de la tortura tiene la función de volverse viral, actuando como caparazón ante el poder, así el miedo se expande a la velocidad de un rayo.

Uno podría decir que contrario a este tipo de poder es el anonimato, el estar libre de ataduras, preso de la ambición y de la amenaza constante de miles y miles que desean tu muerte esperando sucederte. Puede decirs que lo contrario del poder es el anonimato, desaparecer, en no ser nadie distinto a uno más de la multitud que va por las calles, tal vez en una pequeña granja reunido con su familia, sin cortejos ni deudas. Es una de las conclusiones a la que llega el papa Borgia ya muy disminuido en fuerzas.

Nos viene a bien cerrar esta referencia con la fábula de La Fontaine:

El León que se volvió viejo.

El león, terror de las selvas,
Cargado de años y llorando su antigua proeza,
Fue finalmente atacado por sus propias presas
Que se habían vuelto fuertes porque él estaba débil.

El caballo se acercó dándole una patada;
El lobo una dentellada;el buey una cornada.

El desgraciado león languideciente, triste y melancólico,
Apenas si rugir puede por la edad estropeado.
Espera su destino, sin quejarse en lo más mínimo;
Cuando vio al asno mismo a su antro presentarse:
«!ah! es demasiado, le dice; quería morirme;
pero sufrir tus golpes es morir dos veces» º


*Historiador
http://colombiakritica.blogspot.com/

El Oro y las Reglas

OPINIÓN de Mauricio Castaño H., Colombia.- Quien pone el oro, pone las condiciones, el poderío económico es soberbio, pasa por encima de otros valores que no sean los suyos. En estos tiempos del neoliberalismo o de ese mercado mundializado que rompe fronteras en busca de mayores fortunas, actúa sin pudor ante los poderes políticos, la imagen de jefes de Estado o sus altos ministros que van a hacer lobby en foros económicos ante los grandes empresarios es ya muy común.

En la política doméstica a la colombiana y en una de sus ciudades, sucedió, es vox populi, que los empresarios que se hacen llamar Grupo Empresarial Antioqueño, con sus estilachos parroquianos, deciden o imponen los candidatos de sus preferencias pasando por encima de las estructuras, de las organizaciones políticas y de sus líderes que no les queda otra alternativa que agachar la cabeza como lo hizo el reconocido ex presidente y actual senador de la república Alvaro Uribe Vélez, quien a su vez causa un acto bochornoso a una de las candidatos a ser gobernadora de la provincia de Antioquia.

A la señora Liliana Rendón en un principio dieron todos los ánimos y respaldos para tales aspiraciones, y entonces sucede, que en un abrir y cerrar de ojos, quitan el apoyo antes concedido, el aval necesario del partido de aquel político, le es retirado, aducen que es una persona soberbia y ajena al estudio, pasaron muchos años para darse cuenta de ello. Pero la verdad confirmada por la señora y algunos medios fue que el poder económico motivó a la jugarreta en favor de la marioneta de su gusto y confianza, que para extrañeza de mucho es de lo que han querido vender como de política alternativa llamados Alianza Verde.

La ciudad de Medellín también es del apetito de estos señores del capital, su presupuesto cuatrienal de dieciséis billones más cuatro de la región, justificaría su rapiñaría, la pelea por apropiarse de este presupuesto. ¿Cómo lo hacen?, sencillo, una vez suben al candidato dócil a sus intereses, imponen sus funcionarios de cartera en puestos claves para que decidan a su favor los contratos a ejecutar, las últimas décadas han hecho su gran negocio con las obras del cemento, atenuadas ante la opinión pública como revoluciones de infraestructura de moles de cemento. Su demagogia se evidencia con los indicadores Gini, por ejemplo que siguen mostrando la ciudad más inequitativa de Colombia, una vergüenza nacional. Sigue siendo muy diciente la expresión al pueblo pan y circo.

Esta doméstica, estas cosas de todo día, chismes, catolicismo y mentalidad de tenderos, rompe ese espíritu democrática, esa ilusión venida desde la época de los griegos, en donde todos los ciudadanos están en igualdad de condiciones a discutir los asuntos de ciudad sin importar raza, religión o abolengo. Aquí, insistimos en ello, el patrón impone su ley del oro, no existe más dignidad que la de su propia fortuna, quienes no la tienen o viven en ruina, padecen sus imposiciones. Es una demostración de locura decidir que el poder económico es absoluto y subordina el derecho de soñar y decidir del pueblo sobre la cosa pública. Los seres humanos tenemos tanta necesidad de sueños como de realidades. La esperanza de sentido a nuestras vidas. La esperanza de lograr transformar algún día el mundo presente en un mundo posible que parezca mejor. Así nos lo recuerda François Jacob.

La esperanza humana es fuerte, ha salido avante de los monstruos de las peores guerras mundiales. Y nuestros tiempos no serán menores, recuerdo una estrofa de una canción social, palabras más, palabras menos: Ayer...me echaron del pueblo porque me negué a firmar, la sentencia que el alcalde a mi tuvo que implantar. Porque tuve con mi mano al patrón que castigar, cuando quiso a mi familia, cuando quiso a mi familia llegándola a irrespetar. Porque uno es pobre y carece de fincas como el patrón, está creyendo que por eso también nos falta el honor. Entonces hay que enseñarles que en cuestiones del amor toititos somos iguales y tenemos corazón. Una vez más referimos otro refrán popular: Hay gente tam pobre, tan pobre, que no tiene sino oro.