Otra información es posible

Evo Morales se juega la vida el domingo y la región también

OPINIÓN de Emilio Marín.- El domingo 21 votan los bolivianos en un referéndum que resolverá si Evo Morales puede presentarse o no a unas segunda reelección en 2019. El oficialismo y sus bases sociales votarán SÍ y la oposición y la embajada de EE UU por el NO.

Las encuestas no siempre pronostican con sensibilidad y acierto. En el caso de la consulta al pueblo boliviano sobre posible reforma del artículo 168 de la Constitución Política del Estado para habilitar o no una segunda reelección del presidente y vice, los sondeos son contradictorios. Equipos Mori arroja un empate actual de 40 puntos con un 18 por ciento de indecisos. Sin embargo la empresa Ipsos mide una valoración positiva de Evo Morales del 58 por ciento.

En el oficialista MAS (Movimiento al Socialismo) se toman las encuestas con mucha calma: Aseguran que en 2014 a su líder le daban una cosecha del 40 por ciento y al final fue del 62. Están convencidos de que ganarán con cierta amplitud. En enero de este año, cuando comenzaba de a poco la campaña política, el presidente recordó que habían ganado las últimas ocho elecciones, entre presidenciales y cambios de Constitución. Expresó sus deseos de que esta vez la mayoría pudiera ascender hasta el 70 por ciento, una marca inédita. Es posible que se contente con menos, pero ganar.

Evo ganó su primer turno a fines de 2005 con el 54 por ciento de los sufragios, su segundo en el 2009 con el 64 y el tercero en 2014 con el 62. Este es el tramo que está transitando hasta fines de 2019 pero como en 2009 se aprobó una Constitución que creo el Estado Plurinacional, se lo considera legalmente como la primera reelección.

La votación del domingo será clave para saber si entre los años 2020 y 2025 podría haber una segunda etapa para la fórmula con Alvaro García Linera, instalada en el Palacio Quemado de La Paz en enero de 2006 con tanto suceso que acaba de cumplir un decenio exitoso. El primer presidente indígena de América Latina se juega su futuro político. En un reportaje concedido a Página/12 el 3 de enero pasado, declaraba: “yo también quiero saber si me quiere o no me quiere el pueblo boliviano”.

Es obvio que una gran parte sí lo quiere, tan evidente como que en buena medida lo odia otra parte, adinerada, empresarial y xenófoba -asentada sobre todo en Santa Cruz de la Sierra- y vinculada por mil lazos a la embajada norteamericana de Peter Brennan. Hasta ahora la mayoría ha estado de su lado y por eso pudo ganar ocho veces y conjurar incluso un intento de golpe de Estado en 2008. Habrá que ver si el domingo se mantiene esa correlación de fuerzas o si el altiplano también ha sido barrido por la ola neoliberal que últimamente dio batacazos en las presidenciales de Argentina y las legislativas de Venezuela.

Buenas cartas

Para ganar se necesitan buenas cartas y el aymara las tiene, considerando el balance positivo de diez años. El 1 de mayo de 2006 comienza realmente su gestión, con la nacionalización hidrocarburífera en el día internacional de los trabajadores. Lo que al gobierno de los Kirchner en Argentina les insumió 9 años, a Morales le llevó tres meses. La lógica de las multinacionales en Bolivia era “cuando el petróleo está bajo tierra es de ustedes, pero cuando lo sacamos a la superficie es nuestro”. Se llevaban 82 por ciento de la renta petrolera y dejaban al Estado el 18 por ciento.

El giro dado por el MAS fue copernicano: YPFB se quedaba con el 82 por ciento y les dejaba a las privadas el resto. Bajo intensas protestas y amenazas de juicio, la mayoría de éstas terminó aceptando lo que corroboraba que, así y todo, seguía siendo negocio. Esas multis, Total, Petrobras, Repsol y otras añoraron todo el decenio que Evo tuviera un traspié. Y si ellos pudieran votar el domingo 21 lo harían con la papeleta del NO.

Con ese formidable recurso económico en la mano, el Estado redujo la pobreza, sobre todo la extrema, invirtió en educación y salud, desarrolló tecnologías, creó caminos y obras de infraestructura, hizo escuelas y viviendas populares, etc.

En un programa de televisión, el 7 de febrero pasado, García Linera puntualizó algunos de los logros, como la nacionalización de los hidrocarburos, la Asamblea Constituyente, la construcción del teleférico y el crecimiento económico que no se limita a un mayor desarrollo sino también a industrializar el país. El país fue el que más creció en Latinoamérica en 2015, 5 por ciento del PBI, en un contexto de decaimiento en el área. Sus reservas internacionales ascienden a 13.000 millones de dólares a pesar que el menor precio del petróleo afectó en un 32 por ciento los ingresos del Estado.

Sintetizando el decenio, la agencia Prensa Latina (8/2), recordaba: “el país suramericano logró sacar de la pobreza a más de dos millones y medio de personas, eliminó el analfabetismo, hoy cuenta con un satélite y produce computadoras y equipos de última generación”.

Muchas de esas obras no habrían podido encararse sin la nacionalización hidrocarburífera. En números redondos, la renta petrolera del Estado era de 300 millones de dólares antes de 2006 y pasó a ser de 3.900 millones. Evo tuvo apoyo de los trabajadores, campesinos, originarios, intelectuales, cooperativas y una parte de pequeñas empresas nacionales, así como de la COB, los pueblos originarios y una buena parte de las Fuerzas Armadas.

Las organizaciones sociales agrupadas en la Coordinadora Nacional de Movimientos Sociales para el Cambio (Conalcam) impulsaron el referéndum. Su argumento fue que aún falta mucho por hacer y se necesita a Evo y García Linera para impulsar el Plan Patriótico 2025 para llegar al bicentenario de la revolución patriótica de 1825. Ese plan tiene trece postulados fundamentales: 1) erradicar totalmente la pobreza extrema; 2) socialización y universalización de los servicios básicos; 3) acceso a la salud, educación y deporte para formar seres humanos integrales; 4) soberanía científica y tecnológica con identidad propia; 5) soberanía comunitaria financiera; 6) soberanía productiva con diversificación y desarrollo integral; 7) soberanía sobre nuestros recursos naturales con nacionalización, industrialización y comercialización en armonía y equilibrio con la Madre Tierra; 8) soberanía alimentaria a través del saber alimentarse para vivir bien; 9) soberanía ambiental con desarrollo integral respetando los derechos de la Madre Tierra; 10) integración complementaria de los pueblos con soberanía; 11) soberanía y transparencia en la gestión pública bajo los principios de no robar, no mentir y no ser flojo; 12) disfrute y felicidad plena de nuestras fiestas, música, ríos, selva, montañas, nevados, aire limpio y nuestros sueños; y 13) reencuentro soberano con nuestra alegría, felicidad, prosperidad y nuestro Mar.

EEUU mueve los hilos

Como la extrema pobreza se redujo de un 38,2 por ciento en el 2005 al 17,3 de en 2014, y continuó a la baja; y si el salario mínimo subió de 440 pesos bolivianos hasta los 1.656 en el lapso, es obvio que Morales cuenta con chances de ganar su re-reelección.

Tan cierto como que, por eso mismo, la derecha desbocada y la embajada gringa están lanzados desde setiembre del año pasado, cuando el congreso boliviano decidió el referéndum, a un esfuerzo descomunal para frustrar el SÍ.

Esa oposición tiene datos alentadores de la elección a gobernadores, en marzo del año pasado, cuando ganó en Santa Cruz, La Paz, Tarija y Beni. En La Paz el ganador fue un candidato proveniente del MAS, que venció a Felipa Huanca, oficialista salpicada con denuncias de corrupción en el manejo del Fondo de Apoyo a Indígenas.

La aclaración obvia es que Morales no competía en forma directa porque eran comicios regionales. El 21 sí se juega la vida.

Está en juego muchísimo más allá que el porvenir del ex cocalero de Cochabamba y el intelectual marxista que lo acompaña, García Linera. Es un proyecto político el que se somete a las urnas, en una pulseada política latinoamericana.

Muerto Hugo Chávez y debilitado Nicolás Maduro por la derrota del 6 de diciembre, y cortado el ciclo kirchnerista en Argentina luego del balotaje del 22 de noviembre, más el desestimiento de Rafael Correa de postularse en 2017, Evo queda como no la única pero sí la mejor alternativa antiimperialista en la región.

Washington está moviendo todos los hilos de la conspiración para que gane el NO, dando cursos a los cuadros políticos y mediáticos de la oposición, financiando la campaña con fondos del Capitolio a los opositores Samuel Doria Medina, Jorge Tuto Quiroga, Rubén Costas, Reyes Villa, etc. Hubo citas del embajador Brennan con el periodista Carlos Valverde, autor de denuncias falsas contra el presidente, la última de “tráfico de influencias”. La titular de Diputados, Gabriela Montaño, demostró que era un mero montaje. A su ex escolta de seguridad, Mayra Medinaceli, la hacían aparecer como Gabriela Zapata, relacionada con Evo años atrás, y a ésta, como traficando influencias para la empresa china donde trabaja, CAMC. Además de la personalidad trucada, el gobierno mostró las multas que sufrió la firma china por incumplimiento de obras.

Brennan, USAID, CIA y demás colaterales saben muy bien el concepto goebbeliano de “miente, miente que algo queda”. El domingo a la noche, con el resultado del referéndum, se sabrá si algo quedó y cuánto, como un perjuicio a los bolivianos y la Patria Grande Latinoamericana.

--

Sergio Ortiz
facebook.com/sergio.ortiz.906
twitter: @Sergioortizpl

Las aguas de la política bajan más turbias que el río Luján

OPINIÓN de Emilio Marín, Argentina.- Otra vez inundaciones en la provincia de Buenos Aires. Junto el drama social, otra vez se desbordó la política, más en tiempo de elecciones. Ahora bajan las aguas. La turbiedad política, en cambio, puede acentuarse.

En el momento crítico, del martes 11, los desbordados ríos Luján, Salto y Areco habían dejado 20.000 afectados; la mitad evacuados o auto evacuados. Se habló de cuatro muertos. Los daños económicos serán cuantiosos, aunque siempre lo más valioso es el sufrimiento de las personas y la pérdida de vidas. “La plata va y viene”, aunque para la mayoría de los damnificados, de los estamentos menos pudientes de la sociedad, más va que viene.

Es que en la cercanía de los ríos, en los terrenos más bajos, y sobre todo en zonas inundables, por lo general no viven los argentinos más adinerados. Estas tragedias tienen casi siempre un evidente contenido de clase.

A partir del viernes 14 las aguas comenzaron a bajar y ya ese día los afectados empezaron a volver a sus hogares. Lo bueno de ese retorno es que esas familias -se estiman en 100.000 en cuarenta distritos anegados- estarán otra vez en su lugar en el mundo. Lo malo es que esa felicidad estará empañada, o mejor dicho empapada, como sus pertenencias y muebles. El trabajo duro para dejar las cosas lo mejor posible, como antes, recién habrá comenzado.

Lo positivo de esta emergencia fue la sensibilidad y solidaridad social, con personas y entidades trabajando pese al agua y el barro para ayudar a los que sufrían, para recoger ropa, alimentos y elementos de limpieza. Ese trabajo muestra que no todo está perdido en la Argentina. Hay reservas y conciencia. Se puede salir a flote.

Y también es bueno que el gobierno provincial, luego de un tropezón tremendo con el inoportuno viaje de Daniel Scioli a Italia, anunciara un primer paquete de ayuda. Amén de las exenciones impositivas y de las facturas de luz y agua (¡hubiera sido el colmo que cobraran ambas!), desde La Plata informaron que habrá créditos blandos y otras formas de ayuda. Desde la Nación, con anterioridad, dijeron que se pagarán más ayudas sociales que las acostumbradas, para paliar los mayores gastos de los inundados.

De todas maneras la política no sale con una buena nota de este examen acuífero.

Pifia y aprovechamiento

Scioli fue el claro vencedor de las elecciones en las PASO del domingo 9, en el primer lugar y su 38,4 por ciento de los votos. Nadie debería poner en duda ese resultado.

Del mismo modo, ni los sciolistas más convencidos deberían seguir justificando el inoportuno viaje a Roma que emprendió su jefe con su esposa, el martes 11, cuando la inundación ya era un hecho muy grave.

La mejor demostración de que fue un serio error político estuvo dado por su apresurado regreso al país, adonde llegó el jueves a la noche. La justificación del periplo peninsular fue dada antes por el círculo de voceros del gobernador y parcialmente refrendada por él ya de regreso. Fue entre inconsistente y falsa. Eso último porque habían argumentado que tenía previsto reuniones con el primer ministro italiano Matteo Renzi, algo inventado pues éste permanecía de vacaciones. De reuniones con empresarios, nada de nada. ¿Tratamiento de la prótesis del brazo? Tampoco lo hubo, el médico atiende en Milán y el matrimonio sólo estuvo en Roma.

Scioli aludió al estrés provocado por la campaña de las PASO y su necesidad de tomarse un respiro. Esta sí puede ser una buena razón, siempre y cuando la población del distrito que gobierna no estuviera bajo el agua. En este caso lo prioritario era atender a esa emergencia de miles de bonaerenses.

Al final lo entendió, o sus colaboradores se lo hicieron entender, y el gobernador pegó la vuelta, apurado. El daño a su figura y a otros dirigentes del FPV en el distrito, candidatos desde gobernador a intendentes, en parte quedó hecho. El kirchnerista Durañona en San Antonio de Areco perdió por eso en las PASO. El 25 de octubre se podrá medir mejor la erosión que pudo dejar la inundación en esa fuerza.

Mauricio Macri y Sergio Massa salieron a hacer política electoral con ese drama, cuestionando aquella ausencia y otras carencias de obras del gobierno con asiento en La Plata. El oficialismo quiso negar esas críticas expresando que era innoble hacer política con ese drama.

Las dos cosas son ciertas. La oposición no tiene principios éticos y Scioli valoró la gravedad de la crisis hídrica cuando se fue a Roma por cuestiones personales.

¿Por casa cómo andamos?

El candidato del PRO no dejó pasar su oportunidad de cuestionar la ausencia de su adversario político y la falta o insuficiencia de obras para morigerar estas inundaciones.

Más alevosa y directa fue “Marieu”, María Eugenia Vidal, su candidata a gobernadora. Es que tras los anuncios de Macri de poner a disposición de los intendentes alguna ayuda de la Ciudad Autónoma -si eran de su propio palo, como Luciani, en Luján, mucho más-, Vidal pidió el voto de los vecinos. “Para poder hacer mucho más necesitamos que nos voten en octubre” fue casi textualmente lo que demandó en su recorrida por puntos del conurbano.

Está bien que los votantes del PRO sean algo desmemoriados. Como el cronista no es del amarillo ni cree ser desmemoriado, trae del recuerdo unos datos que pueden ser de interés en esta discusión.

En noviembre de 2012 la ciudad de Buenos Aires estuvo un día convertida en un caos porque un prolongado apagón eléctrico, con caos del tránsito, falta de agua potable, no funcionamiento de 1.500 semáforos, sin recolección de la basura, etc. La urbe era un infierno. ¿Macri dónde estaba? En el estadio de Ríver, en un recital de la banda Kiss a la que iba a darle una distinción gubernamental, borrado totalmente de esa coyuntura. Cómo habrá sido de crítica esa jornada que al día siguiente lo increpó duramente la periodista amiga, de Radio Continental, Magdalena Ruiz Guiñazú. El jefe de Gobierno presentó como excusa que “a las 11 de la noche tenía que estar con mi hijita Antonia”. Magdalena quedó indignada por esa explicación.

Que se sepa en las inundaciones que hubo en Capital Federal la conducta de Macri no fue la de salir de apuro y rápido como un sensible bombero...

Si la posición del ingeniero frente a la inundación reciente en Buenos Aires pudo reportarle algún puntito electoral, frente al paso en falso del viajero Scioli, también es cierto que pudo perderlo al abrir su boca frente al mundillo empresario. ¿Qué dijo allí? Que la cotización del dólar “debe depender del mercado”, léase que él levantará el cepo cambiario desde el primer día, si es presidente. Esa devaluación monstruosa implicará aumentos de precios, pérdida de valor adquisitivo de los salarios y más pobreza, como bien le replicaron desde la vecindad de Scioli.

El modelo

Las inundaciones han sido un flagelo, pero como toda cosa mala, pésima, puede dejar alguna consecuencia positiva. Y fue poner sobre el tapete por qué le pasan a los argentinos estas cosas, que también se reiteran en muchas partes del mundo.

Scioli se aferró a una idea: echarle la culpa al clima, más propiamente al cambio climático. Y como siempre, su respaldo ideológico fue el Papa y su encíclica “Laudato Si” que enfoca estos asuntos. Se condena allí el modo consumista con que la sociedad despilfarra recursos y contamina el medio ambiente.

El cronista acuerdo en que allí está “la madre del borrego”, aunque en vez de tomar de fuente a Francisco-junio de 2015 le parece mejor referirse a Fidel Castro-junio de 1992, con las sabias advertencias que hizo al mundo para poner coto a los zafarranchos del capitalismo global.

Sin embargo allí no se agota la causa del drama. El modelo sojero dependiente, con desmonte de más de 6 millones de hectáreas de monte nativo en los últimos veinticinco años, al servicio de la soja, tiene mucho que ver con las anegaciones. Si encima muchos de los productores sojeros con campos inundados los drenan con canales ilegales que derivan a otros terrenos, arroyos y ríos, aumentando la fuerza y nivel de las aguas, queda claro que el daño del modelo sojero es mayúsculo. Sería paradójico que el Estado provincial encima subsidie a estos irresponsables y egoístas, por decir lo menos.

En ese marco, el rol de la política es de gran incidencia. No sólo por mantener ese modelo sojero exportador y de siembra directa, sino también por permitir las urbanizaciones y countries en lugares que no debían estar, doblegándose ante el negocio inmobiliario y el “boom” de la construcción. Los gobiernos hacen una inversión menor a la necesaria en obras que protejan a la naturaleza y en definitiva al hombre, para aliviar o contener las aguas. No hay excusas porque no son fenómenos imprevistos. Hace años que Los Piojos cantan “Civilización”: “vienen los cuatro jinetes, cabalgando vienen digo; agua, tierra, fuego y aire; vienen de tu propio ombligo”.

Macri, Grobocopatel, Monsanto, la Mesa de Enlace, Expoagro, son los menos amigables con el medio ambiente, pero el modelo “nak&pop” kirchnerista también tiene lo suyo. Sería bueno que en los dos debates presidenciales previstos se analicen las causas profundas de las inundaciones. Aunque por el tenor de los medios empresarios que lo organizan y sus moderadores, salvo la TVP y Adrián Paenza, seguro que se quedan cómodos, abrigados y secos, en la orilla.

--

Sergio Ortiz
facebook.com/sergio.ortiz.906
twitter: @Sergioortizpl

Dirán que es electoralismo, pero Cristina camina el mundo

OPINIÓN de Emilio Marín.- Ante las dificultades económicas de los países, sus gobernantes más perspicaces buscan parte de las soluciones haciendo negocios en el mundo multipolar. Por eso la presidenta argentina estuvo en Moscú.

Cristina Fernández de Kirchner estuvo en febrero en Beijing y firmó una veintena de acuerdos con Xi Jinping. Entre otras cosas, aseguró la inversión de 4711 millones de dólares para financiar las dos represas hidroeléctricas en Santa Cruz.

La oposición en pleno, incluyendo a la izquierda trotskista, votó en contra de esos acuerdos con China cuando fueron puestos en consideración en el Congreso.

¿Qué pasará cuando los 20 compromisos signados por Cristina con el ruso Vladimir Putin pasen por el análisis parlamentario? ¿Volverá la oposición a poner palos en la rueda de esos convenios? Con el antecedente, podrían volver al más crudo gataflorismo: reclaman inversiones para el país, supuestamente desenganchado del mundo, pero se oponen cuando el gobierno tramita créditos y obras con financiamiento internacional. Imposible no ver en esos detractores dos rasgos políticos y hasta ideológicos. Son electoralistas y no quieren aprobar obras que pueden levantar el nivel de aceptación social del oficialismo. Y son velada o abiertamente anticomunistas, según los casos. Si esos convenios se firmaran con Estados Unidos, Alemania o Japón, esa oposición bajaría los decibeles. Como son con China y Rusia, les aflora el ADN “occidental y cristiano”…

De Rusia con amor

De los documentos firmados por los presidentes y ministros de ambos países sobresalen dos.

Uno es el crédito por 2.000 millones de dólares para construir la represa Chihuido I en Neuquén, con lo que CFK remarcará que privilegió la mayor generación eléctrica con destino a la industria, y la creación de empleos. Esto último lo necesita la industria, que con un descenso del 1.6 por ciento en marzo y del 2 en el primer trimestre ya suma veinte meses de caídas no estrepitosas pero caídas al fin de cuentas.

El segundo aspecto, más político, que se puede subrayar es el estrechamiento de relaciones a nivel militar. Hubo un compromiso de realizar –sin fecha- ejercicios militares entre militares argentinos y rusos, lo que implicaría algo extraordinariamente novedoso y digno de verse. Esa sería la muerte definitiva de la distinción de “aliado especial extra-OTAN” con que EE UU y Bill Clinton premiaron al modelo menemista, el de las relaciones carnales practicadas no en el Salón Oval sino a lo largo del mundo.

La presidenta apoyó a Rusia en contra de las sanciones de la OTAN, o sea Washington y sus aliados europeos, a raíz de la crisis en Ucrania. Y de yapa elogió el heroísmo de los soviéticos que aportaron 27 millones de muertos en la Segunda Guerra Mundial para derrotar al imperialismo y el fascismo. El próximo 9 de mayo se cumplirán 70 años de esa proeza de los dirigidos por José Stalin.

A la oposición de derecha, tales acuerdos y expresiones de CFK le cayeron como una patada al hígado. Ella muy sonriente lo explicó así: “nadie puede reclamar el monopolio de la amistad; podemos tener relaciones con cualquier país”.

El macrismo y massismo tienen nostalgia del mundo unipolar. El kirchnerismo, con todos sus límites, se mueve como pez en el agua de la multipolaridad. Y busca pescar allí contratos e inversiones para ayudar a paliar los déficits del capitalismo dependiente rioplatense.

Malas noticias

Para el sionismo vernáculo e internacional siguen llegando malas noticias en dos causas muy vinculadas entre sí: la de la denuncia estrafalaria de Alberto Nisman y la de la muerte de este fiscal. Al calor del 18F, desde Tel Aviv hasta el Tea Party norteamericano, y desde la DAIA y AMIA hasta Mauricio Macri y Jorge Altamira, hablaron de un “crimen de Estado”. Los hechos investigados por la justicia están indicando que se trató de un suicidio.

En relación a la denuncia contra la presidenta, ese expediente vive sus últimos días antes de un cierre definitivo. El fiscal Javier de Luca no sostuvo la apelación del antiK, Germán Moldes, y en consecuencia la sala de Casación Penal tendrá que mandar la causa al archivo, en este caso con mucha razón.

Clarín estaba tanto o más indignado que las muchas viudas políticas de Nisman, y acusó a De Luca de ser de Justicia Legítima. Cero argumentos. A Magnetto en el barrio le dirían, “a llorar al campito”. Moldes admitió la derrota pero dijo que con un nuevo gobierno la causa podría reabrirse. Habría que mandarlo al primer año de Derecho para que le expliquen el principio de que nadie puede ser juzgado dos veces por la misma causa.

Otras novedades adversas a la tesis del “crimen de Estado” vinieron del peritaje criminalístico bajo conducción de Viviana Fein en el departamento del occiso, con presencia de peritos oficiales y de parte (o sea de Arroyo Salgado). Luego de cinco horas de peritaje en el baño donde ocurrió la muerte se detectaron manchas en la puerta del lugar, según las cuales la misma estaba cerrada cuando ocurrió el disparo. Y, contradiciendo las versiones de Arroyo Salgado, no eran manchas de sangre las de las canillas (los peritos de parte habían dicho que una segunda persona se limpió allí luego de cometer el crimen).

Ahora se marcha a una junta médica. Y junto con estas nuevas conclusiones que fortalecen la hipótesis del suicidio, hay que tener en cuenta el contexto jurídico y político. La fiscal Fein fue ratificada por la jueza Palmaghini y por la Cámara Federal, pese a los torpes intentos de apartamiento que hizo la viuda. Y por orden judicial fueron allanadas las viviendas de la madre de fiscal, su hermana y el informático Lagomarsino, buscando detalles de la cuenta no declarada por Nisman en el Merrill Lynch de EE UU.

O sea que lejos de investigar a un supuesto comando iraní-venezolano entrenado en Cuba, la justicia está haciendo lo que debe, aunque con retraso: investigar a Nisman y su círculo íntimo.

Urnas con cenizas

Caída la carta Nisman para “llevarse puesta a la presidenta”, la oposición ha debido concentrarse en hacer sus campañas electorales con lo que mejor sabe hacer, o sea marketing, guerra de encuestas y la mano que le dan empresas amigas y sobre todo el holding Clarín.

Con eso, más su influencia en la Capital y otras provincias, a Macri le ha ido relativamente bien. El 26 de abril fue primero en las PASO de Santa Fe con el ex Midachi, Miguel del Sel, candidato a gobernador. Hasta en esto el ex menemista vicepresidente del grupo Socma repite las artimañas de su admirado hombre de Anillaco, promoviendo figuras de la farándula para captar votos de los sectores menos politizados.

Esa elección tuvo un grave inconveniente. Es que 807 mesas, con 250.000 votos, no fueron incluidos en el escrutinio, lo que dio lugar a legítimas protestas. El blanco de la crítica, como debía ser, fue el gobierno santafesino en manos del socialismo y los radicales.

Hoy se vota en Neuquén, si es que lo permiten las cenizas del volcán chileno Calbuco. Habría que sufragar votar porque, en todo caso, un poco de cenizas en las urnas no es un problema mortal para la democracia. Los faltantes en las urnas de Santa Fe, sí son algo gravísimo por la posibilidad de un fraude que no está probado y ojalá no haya existido.

Se perfila Macri

Si las PASO en el grueso del país fueran la semana que viene, el mejor perfilado de la oposición y con chapa para las generales sería Macri.

A lo comentado de Santa Fe y Mendoza, donde su fuerza fue parte de quienes ganaron bajo conducción de la UCR, se suma la votación de hoy en Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Se puede deducir de las encuestas que con la suma de sus dos fórmulas (Rodríguez Larreta y Michetti), el macrismo mantendría la “pole position”, para usar una expresión tuerca mientras concluye el polémico Rally 2015.

Habrá que aguardar hasta esta noche para saber los resultados precisos pero en principio se pronostica una victoria del PRO y lo que se discute es si el segundo lugar es para la suma de candidatos de ECO-restos de Carrió y radicales, o bien la combinación de listas kirchneristas que llevan de candidato a jefe de gobierno al camporista Mariano Recalde.

Como sea, Macri se va perfilando como el opositor con más posibilidades de disputar la presidencia. Es que además de lo reseñado, se dio el lujo de ir a Córdoba a armar la lista de su partido, los radicales y el juecismo. Fue visto por estas fuerzas como el referente nacional del sector, mucho más que Ernesto Sanz, también presente en la ceremonia.

Macri puede estar en la gran pulseada de agosto y octubre venidero. La pregunta es quién llevará los colores del kirchnerismo, donde los anotados son varios pero donde Daniel Scioli lleva la delantera, al menos en el aparato y las encuestas.

Esa ventaja sólo podría licuarse con una doble operación: que sus adversarios internos se unan y bajen todas las candidaturas menos una; y que la presidenta se juegue públicamente por ese nombre unificado.

De Rusia llegó un aviso negativo, de que eso no va a ocurrir. En el reportaje con el canal Russia Today (RT) y preguntada sobre quién es su favorito dentro del FPV, la presidenta contestó que favoritos y favoritas tenían los reyes y que eso es de las monarquías. El sciolismo lo festejó como si lo hubieran consagrado a su jefe de La Plata.



Sergio Ortiz
facebook.com/sergio.ortiz.906
twitter: @Sergioortizpl

Recuerdos y reflexiones a 45 años del “Cordobazo”

OPINIÓN de Emilio Marín, Argentina.- Hoy se cumplen 45 años de la rebelión popular conocida como el Cordobazo. Afortunadamente el autor estuvo ese día en esa ciudad y sus barricadas siendo estudiante universitario. La jornada de obreros, estudiantes y vecinos hizo historia.

El cronista había comenzado sus estudios de abogacía en la UBA. Corría el año 1968 y a la primera marcha que concurrió, el 14 de junio, conmemoraba 50 años de la Reforma Universitaria y estaba convocada por la FUA. Gobernaba el dictador Onganía y reprimió la Policía Federal.

Ese día el debutante no cayó preso. Eso ocurrió dos semanas más tarde, cuando la FUA se adhirió a la huelga de la CGT de los Argentinos, en repudio al segundo aniversario del golpe de Estado contra Illia.

Ese 28 de junio el autor conoció la persecución callejera, dos tiros al aire de un policía que lo quería detener y los golpes de varios uniformados en Paraguay y Uriburu. Era la zona de facultades, atiborrada de móviles policiales, pero el pajuerano, venido de Bell Ville, no conocía la Capital y pretendía huir justo en esa dirección...

El decano de Derecho, Rodríguez Varela -luego secretario de Justicia del dictador Videla- emitió una resolución: el detenido era echado de la facultad mientras durara su proceso penal. Y así volvió a Córdoba, justo cuando fermentaba el Cordobazo a punto de explotar. Se le agradece a Rodríguez Varela tan oportuna expulsión, que lo puso en el momento justo en el lugar adecuado para quienes sin saberlo estaban entrando en la “Generación del '70”.

El 27 de mayo de 1969 hubo asambleas en las facultades de Córdoba. En la de Derecho, donde estudiaba, la gente no cabía en el edificio y llegaba hasta calle Trejo. Se decidió participar de los actos del movimiento obrero, que había convocado a un paro de 37 horas, a partir de las 11 de la mañana. La diferencia con la huelga de las dos CGT en el orden nacional, de 24 horas sin movilización, ilustraba las características más combativas del sindicalismo cordobés.

En aquél convivían también dos centrales. La “legalista” de Atilio López (UTA), afín a la CGT de Azopardo que empezaba a cambiar el “desensillar hasta que aclare” del general Perón benévolo con Onganía. Y la de Miguel Angel Correa (Madera), representativa de la CGT de los Argentinos, de Raimundo Ongaro. Los independientes de Agustín Tosco (Luz y Fuerza) militaban junto con este último sector y eran su expresión más radicalizada.

Rol de la clase obrera

Aún se discute cuál es el rol de los trabajadores en el cambio social. El cronista tiene posición desde entonces, en base a la práctica, por lo que nunca adhirió a los postulados pos marxistas y socialdemócratas de teóricos como Martha Harnecker y otros, que vieron en los “nuevos movimientos sociales” el reemplazo de la clase obrera como locomotora del cambio. No lo convencieron los esfuerzos por hallarle suplente entre los desocupados, movimientos ambientalistas y otros respetables actores.

He aquí el por qué. El 29 de mayo de 1969 el estudiante de Derecho había cumplido con lo votado por la asamblea de dos días antes: participar de un acto relámpago en los Tribunales, donde se gritaron consignas y se arrojaron panfletos, para emprender rápida retirada. Por las dudas hubiera detenidos se había organizado una “cita de control” en un estudio jurídico amigo, el único que contaba con teléfono como para reportar novedades. Y allí estaba a punto de ingresar cuando por la calle Belgrano al 700 vio a numerosos obreros de IKA, luego Renault, cantando consignas contra la dictadura. Para ser precisos, entonaban: “Y luche, luche, luche y no deje de luchar, por un gobierno obrero, obrero y popular”.

La fuerza de esas voces era porque venían de ser reprimidos por la policía en su trayecto desde la planta de Santa Isabel hasta el centro, unos 8 kilómetros. Había habido varios enfrentamientos y esos mecánicos y de otros gremios sumados en el camino no pudieron ser detenidos. El ariete principal del Cordobazo fue la columna del SMATA, con 4.000 trabajadores que se pusieron en marcha a las 10 horas, munidos de gomeras, tuercas, miguelitos, etc. A la vera de las avenidas fueron recogiendo, a medida que lo necesitaban, algunos elementos más de autodefensa puestos allí el día anterior por delegados.

El SMATA quería llegar, sí o sí, al centro, a 27 de abril y Vélez Sársfield, a metros de la CGT, donde sería el acto central. Una columna importante, nutrida por los empleados de EPEC y dirigida por Tosco, venía desde la otra punta de la ciudad. Y en el medio, como quedó dicho, los actos relámpagos de los universitarios con un rol distractivo de las fuerzas policiales.

Espontaneidad y organización

Mucho se ha discutido en estos 45 años si el Cordobazo fue espontáneo u organizado. Uno de los que más opinó a favor de la segunda opción fue el abogado Lucio Garzón Maceda, asesor de Elpidio Torres (SMATA). Lo suyo es verdad a medias. Verdad hasta el mediodía de aquel 29 de mayo, porque efectivamente las fábricas abandonaron a la hora prevista, las columnas marcharon en la dirección convenida y hubo elementos de defensa para que la policía no pudiera abortar la movilización.

Pero el Cordobazo no fue sólo una huelga exitosa y organizada. Con el asesinato por bala policial del obrero de IKA, Máximo Mena, en proximidades de la Estación Terminal, las cosas cambiaron. Empezó el Cordobazo propiamente dicho. De una huelga combativa contra el gobernador Carlos Caballero y el dictador Onganía se pasó a una rebelión popular o ensayo pre-insurreccional, con la ocupación de 150 manzanas de la ciudad y derrota de las fuerzas policiales represivas.

El joven estudiante dejó de lado su cita de control y se zambulló en las columnas que bajaban al centro. Estuvo con ellas en la vieja Terminal de Ómnibus. En la clásica foto de ese enfrentamiento con la Guardia de Caballería se lo ve tirando piedras hacia los caballos de dos patas. Los cuadrúpedos volvieron grupas pero las bestias de arriba seguían tirando con sus 45. Al conocerse que habían matado a un mecánico se dio lo que los filósofos llaman “salto de calidad”; en cordobés llano era ocupar la ciudad y echar al gobernador y si se podía al general.

De allí el estudiante, entusiasmado por lo que aprendía en la universidad de la calle, se fue a hacer barricadas más al centro, a Corrientes y avenida Chacabuco. Con otros jóvenes fue llamado por un obrero afiliado al SUPE, de cortafierros en la mano, con el que volteaba con facilidad los grandes carteles y los convertía en parte de las barricadas. El obrero les preguntó si sabían hacer molotovs. Todos dijeron que no. Entonces formó un grupo para ir a pedir, bah a exigir, nafta en la estación de servicio más próxima. Se la dieron gratis. Y en un baldío hubo una clase express de cómo se llenaban esas botellas y se cerraban con corchos y trapos embebidos, todo aportado por los vecinos, que eran una poderosa base de apoyo.

Los blancos de la jornada

Y de allí el activista, un poco cansado, se fue hasta el barrio Clínicas, porque suponía que allí iba a haber más resistencia cuando a partir de las 17 horas entrara el Ejército, según había informado un comunicado oficial.

En ese tránsito pudo ver los restos humeantes de Tecnicor, la concesionaria de Citroën, y de las oficinas de la Xerox, estadounidense. En ellos, como en otras empresas y blancos atacados, apedreados y en algunos casos incendiados, se notaba la evolución política de la jornada. Los enemigos no eran solamente los uniformados que habían reprimido, como lo venían haciendo desde que en setiembre de 1966 asesinaran al estudiante Santiago Pampillón. También lo eran lo que hoy se llama establishment o más vulgarmente la oligarquía y los monopolios. Nadie se robó un Citroën ni una fotocopiadora. Simplemente se las arrojó a un fuego colectivo e indignado.

Entre el aparato policial y los trabajadores había un río de sangre separándolos. La lista oficial informó de 13 muertos y 173 heridos, muchos de gravedad, y 600 detenidos, de los que 350 fueron sometidos a Consejos de Guerra. A Tosco le impusieron 8 años de pena, a Torres la mitad y a Jorge Canelles 10 años, etc. Se los llevaron a cárceles alejadas, justamente en La Pampa, porque de lo contrario los trabajadores hubieran ido a reclamar sus libertades. Lo hicieron lo mismo y los liberaron mucho antes de esas pretenciosas condenas.

Esos sindicalistas, sobre todo Tosco, se convirtieron en algo más que gremialistas. Se hicieron referentes populares en el país, ratificando que la proyectada huelga de 37 horas ya era una rebelión política. Y no sólo eso. Había abierto una situación revolucionaria que barrió con Caballero y Onganía, y luego con sus sucesores Levingston y Lanusse. Se abrió el tiempo del sindicalismo combativo, los curas del Tercer Mundo, los artistas de la nueva cultura, una Universidad que quería ser del pueblo, la nueva izquierda y las propuestas revolucionarias. Se quería poner el Hospital de Niños en el Sheraton Hotel...

Por eso el golpe de 1976 fue tan criminal y genocida. Fue el Contra-Cordobazo. Venía a ahogar en sangre, en La Perla y otros centros de exterminio y vuelos de la muerte a todo lo que nació ese mediodía cordobés en base a la unidad obrero-estudiantil, con el humor de siempre y cuando no se tomaba fernet.

Comandante Chávez, te extrañamos y apoyamos a tu Venezuela bolivariana

OPINIÓN de Sergio Ortiz, Argentina.-  Comandante Hugo Chávez:

No tuve el gusto de conocerlo personalmente, pero aprecié su dura lucha desde Argentina, que usted recorrió como si fuera la suya, y de verdad lo era, como parte de la Patria Grande Latinoamericana.

Creo que la vez que lo tuve más cerca fue a por lo menos un centenar o más de metros, bajo la lluvia, en el estadio de Mar del Plata, el 5 de noviembre de 2005, cuando usted proclamó, al lado de Evo y dirigentes latinoamericanos, el famoso “ALCA carajo”. ¡Cómo llovía ese día y cuánta emoción! Teníamos la sensación de que era un día histórico. A usted le debe haber pasado lo mismo, por lo inspirado y feliz que se lo veía, con Diego Maradona al lado levantando el puño. Muchos puños y muchas manos con el índice y el anular haciendo la “V” de la victoria, que no es la de Churchill sino de nuestros pueblos indolatinoamericanos.

Su muerte nos impactó a los patriotas y revolucionarios, aún cuando lo intuíamos, porque usted lo había advertido en su último viaje por razones de salud a la querida Cuba, cuando dijo que si no volvía dejaba como su continuador a Nicolás Maduro. Sabíamos que la enfermedad lo estaba matando físicamente, aunque no de espíritu, porque hasta el final se mantuvo con el ánimo en alto.

Usted, enfermo y todo, propinó terrible derrota a la derecha escuálida y proyanqui, que se relamía pensando en la victoria del señorito empresario ese domingo 7 de octubre de 2012. Y le ganó con amplitud, con el apoyo masivo del pueblo venezolano, a pesar de los millones de dólares aportados por la NED, IRI, Departamento de Estado y otros nombres de fantasía de la CIA y la Bolsa de Wall Street.

Por si anda mal la conexión de Internet entre el Cielo y la Tierra, le comento lo que ya le habrán dicho sus mejores amigos. Que las cosas en Venezuela están ásperas, por las guarimbas que arman la derecha, la reacción y jóvenes que de idealistas no tienen nada, sólo el american way of life de Miami y su violencia golpista.

Me imagino que usted, donde esté, estará preocupado y con ganas de bajar a seguir la pelea en su querido país. Le digo que no hace falta. Que Maduro está luchando muy bien, con Diosdado y demás dirigentes, con fuerte apoyo de la clase trabajadora y las masas humildes que supieron lo que es un médico gracias a usted y a Cuba, que los mandó de a miles con Barrio Adentro.

Como decimos los argentinos, “no se caliente” comandante. Los bolivarianos están peleando por los logros del socialismo del Siglo XXI y por las cosas en que se plasma ese proyecto: más trabajo, menos inflación, más organización popular, gobierno de calle, combate a la corrupción, etc.

Además, querido Chávez, entre las muchas cosas excelentes que usted piloteó en Venezuela, está la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, que ha sido pilar de los cambios y conquistas populares. Allí está la gran diferencia con los golpes o destituciones que la derecha y el imperio han intentado en varios de nuestros países, donde las Fuerzas Armadas están permeadas por esos intereses oligárquicos, incluso en Argentina, aún con algunos avances. En Venezuela no es así. Allí hay consistencia y patriotismo en los militares que defienden la democracia. Y eso, no es adulación, es en gran medida gracias a usted, que desde febrero de 1992 o aún antes trabajó duro para esa unidad de pueblo y militares bolivarianos (agregaría, sanmartinianos). Ojalá el resto de la UNASUR tuviera militares graduados en esa escuela de la vida. Muchos de los uniformados, en cambio, hicieron cursos del Comando Sur, como antes en la Escuela de las Américas y West Point. Lo suyo en esta materia ha sido estratégico, comandante.

A un año de su muerte los pueblos de la región y el mundo lo extrañan. No sólo en América Latina: en Siria, Belarús, Ucrania, como en Teherán y La Habana, pasando por Sudáfrica y Beijing, Crimea y Puerto Príncipe, en los indignados europeos, la gente sencilla se conduele de su partida. El dolor no cesa.

No se preocupe tanto, comandante. Los suyos, que son los nuestros, siguen peleando como leones en defensa de la revolución bolivariana. Usted los educó y organizó y están respondiendo muy bien. Son suficientes y van a ganar no sólo elecciones -que en eso usted les dejó casi todo el récord de 18 sobre 19 comicios ganados- sino también en la lucha política, ideológica y cultural, en la calle. Los suyos son más que suficientes, maestro, pero si en algún momento necesitan alguna mano de los militantes argentinos no tienen más que hacer una seña y con lo que podamos ayudar, ayudaremos.

Lo haremos con todo gusto, comandante, por tantas cosas que usted hizo por la amistad de argentinos y venezolanos. ¿O cree que olvidamos que cuando nuestro país se caía a pedazos por el desempleo, Venezuela dio trabajo encargando barcos en el Astillero Río Santiago? ¿Cree que no sabemos que usted salvó a Sancor de caer en la bolsa de George Soros, ayudando con un préstamo a pagar en productos lácteos? No. No nos olvidamos de eso, como tampoco de su compra de bonos por varios miles de millones de dólares, cuando nadie le prestaba a Argentina.

Todo eso está guardado en la memoria, como canta León Gieco. Y no me refiero principalmente a esas cuestiones de la economía y el comercio, de por sí importantes. Tengo en cuenta también ese amor suyo por la hermandad latinoamericana, por su ayuda a Cuba socialista y a Haití, por la fundación del ALBA junto con Fidel Castro y el impulso a la CELAC, por su saludo al Bicentario de la Revolución de Mayo en Buenos Aires, su rescate de los postulados de Bolívar y San Martín, de José Martí, Salvador Allende y el Che Guevara.

No quiero dorarle la píldora, comandante. No es que ande todo bien ni que la casa esté en orden; no podría estarlo con tanta pelea contra tantos elementos reaccionarios que quieren volver a los '90 en la región. Pero estamos dando pelea, como usted enseñó, y dentro de esa lucha los suyos, los bolivarianos, están en las primeras filas. Debe ser por eso que el imperio los tiene entre ceja y ceja y no los deja en paz.

Ese es un gran mérito colectivo, popular, pero también suyo, comandante. Usted sigue ganando batallas como el Cid Campeador, incluso después de muerto.

En este primer aniversario de su partida, donde usted esté, lo extrañamos mucho. Muchos venezolanos piensan dar un paso al frente para cubrir entre todos ese gran lugar que se abrió el doloroso y tristísimo 5 de marzo de 2013. Usted ha sido muy católico. Lo respeto totalmente en eso pero como soy ateo me pregunto dónde estaba Dios, cuando la muerte se lo llevó a usted tan joven habiendo tantos “hijos de puta”, como decimos en Argentina, que siguen haciendo tanto daño a la humanidad.

Disculpe tanto atrevimiento. El dolor lo pone atrevido a uno, a veces. Y el sentimiento se escapa a raudales sin respetar grados ni lutos. Descanse en paz.