OPINI脫N de Ilka Oliva-Corado Escucha a lo lejos la alarma del reloj despertador, voltea a ver, son las tres y treinta de la madrugada, se levanta adormitado y camina hacia el ba帽o, desde la noche anterior dej贸 la cubeta llena con agua para no tener que ir a esa hora a sacarla al tonel que est谩 en el patio. En un costal tiene cuatro mudas de ropa, saca una que planch贸 la noche anterior y se alista para esperar al repartidor de pan que no tarda en llegar. En una de las dos hornillas de la estufa de mesa pone a calentar los frijoles, en la otra calienta las tortillas, del refrigerador saca una bolsa con crema y queso fresco del que pas贸 dejando el vendedor que llega desde Taxisco cada semana, se sirve una taza de caf茅 y del canasto del pan saca dos zepelines. Se sirve los frijoles, coloca las tortillas en una manta y comienza a desayunar, son las cuatro de la ma帽ana, en una hora tiene que abrir la abarroter铆a, pero antes a Ovidio le toca limpiar y organizar el mostrador como t...
