OPINIÓN Diego Nevado Martínez El pleno municipal de Albal estaba anunciado para el lunes por la tarde y esa misma mañana, en el descanso de mi trabajo, realicé una nota de prensa para denunciar que el primer edil no tiene ningún derecho a impedir la palabra en el pleno municipal a quien le conviene y anunciaba que esto podría constituir una vulneración de derechos fundamentales demandable por la vía civil, así como reclamable ante el Síndic de Greuges (defensor del pueblo valenciano). La nota era sencilla, corta y educada, pero ni un solo medio local la ha puesto. Además, esa misma mañana envié un correo a la Policía Local de Albal para volver a manifestar mi buena voluntad, avisar de que estaría presente en el pleno y agradecer la actuación que tuvo hace unos meses para protegerme de los taurinos violentos. Me pregunto qué tipo de periodismo es no dar voz a la ciudadanía, encubrir a los taurinos censurando a los que nos oponemos a la violencia contra los animales y ta...
