Plantar 100.000 posidonias en Formentera, el plan de «jardinería submarina» para restaurar «el pulmón del Mediterráneo»
Mari Navas. Madrid. EFE.- El color del mar es lo primero que llama la atención en Formentera. Parece un tópico, pero es tan intenso que incluso provoca que esta periodista se olvide de que está en un barco y que se suele marear. Para conocer el secreto de estas aguas, en cambio, hace falta neopreno, gafas y sobrevivir a los 19 grados de temperatura que tiene el mar a principios de mayo. Pero merece la pena. Bajo la superficie, una pradera submarina de posidonia oceánica y, buceando al lado, las personas responsables de plantar y cuidar «el pulmón de la costa mediterránea». «La posidonia es una planta importantísima, tanto en Formentera como en el Mediterráneo», explica el biólogo marino y fundador de la Asociación Vellmarí, Manu San Félix, ya sin el neopreno puesto tras volver a tierra. Clave para los ecosistemas La posidonia oceánica es endémica del Mediterráneo y tiene un papel muy similar al de los corales, aunque es curioso que a los segundos se les conozca más que a...
