Sergio Ferrari Protestas sociales en aumento desafían desde hace varias semanas a una Europa debilitada por su propia crisis económica y social. Y revelan, además, el impacto de la guerra en Ucrania para un continente que se “apropió” de la misma. Las protestas en Francia tienen a los jóvenes y estudiantes como principales actores Foto Raúl Maio _ACAF El bochorno de un verano asfixiante se fue deslizando en las últimas semanas hacia un otoño europeo cada día más caliente. Se pasó de la canícula climática a la masiva protesta social en las calles, notablemente en Francia y España, pero también en Bélgica, Italia, Portugal, Albania y Grecia. El efecto “tsunami de sociedad” en un continente cada día más interdependiente amenaza inundar con más enojo y malestar a otras naciones de la región. Si bien en cada país el origen de la protesta tuvo matices propios, existen importantes denominadores comunes. El deterioro del sistema educativo --y de muchos establecimientos e infraestructuras escol...
