COMUNICADO de Unicef Los recientes ataques en Bamako, Mopti, Gao, Kati y Kidal , iniciados el pasado 25 de abril, demuestran una vez más que son los niños y niñas quienes están pagando el precio más alto de la violencia persistente en Malí. Según los primeros informes, como consecuencia de los ataques mortales, hay que contabilizar niños y niñas entre los civiles muertos o heridos. Actualmente, los niños y niñas que resultaron heridos están recibiendo tratamiento en centros sanitarios locales. Preocupación por las escuelas y centros de salud afectados Estamos preocupados por las informaciones que señalan que una escuela en la región de Mopti se ha visto afectada, incluida su ocupación por personas armadas y la presencia de un artefacto explosivo en las inmediaciones. Como consecuencia de esto, la educación de al menos 300 niños y niñas ha quedado interrumpida . Además, según los informes, un centro de salud comunitario en Gao fue atacado, poniendo en riesgo el acceso a servicios básic...
