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Mostrando las entradas etiquetadas como CAROLA CHÁVEZ

Cartoon Trump

OPINIÓN de Carola Chávez, Venezuela.- Tras la última pataleta pre-apocalíptica de Trump, pensé: ¿Y si es que actúa, así, como un presidente sacado de Los Simpson’s, a propósito?

Borrón y cuenta vieja

OPINIÓN de Carola Chávez, Venezuela.-  Aquello que se llamó una vez Coordinadora Democrática, y se actualizó nominalmente hace unos años como Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que no era mesa, que era unitaria y mucho menos democrática; hoy cambia nuevamente de nombre, en otro intento de borrón y cuenta vieja.

Militando en la pava

OPINIÓN de Carola Chávez.- El antichavismo es profundamente pavoso. Su dirigencia, sus expertos en marketing, sus voceros, sus simpatizantes, han hilado sobre la pava, sistemática y minuciosamente, hasta convertirla en el denso tejido de oscuridad que no les permite ver luz.

Fulanito, el barranco y tú

OPINIÓN de Carola Chávez, Venezuela.- “¡Ajá! ¿Y si Fulanito se tira por un barranco, tú también te tiras con él?” ¿A quién no le sacudió la razón su madre con esta frase cuando, en algún momento de su infancia, fue pillado haciendo alguna trastada dañina, peligrosa o simplemente estúpida? Y tú parado ahí, entre turulato y apenado, contestabas que no, convencido de que en verdad no debías hacer cada estupidez que hiciera tu amiguito, porque un día podías terminar en el fondo de un barranco. ¿Te acuerdas?

El carnet de la Patria en Whatsapp

OPINIÓN de Carola Chávez, Venezuela.- Me llegó de buena fuente: una amiga de la hija del hermano del señor que tiene el quiosco de tequeñones cerca de Fuerte Tiuna y que le vende tequeños a la secretaria de un general, le contó a mi manicurista la oscura verdad detrás del Carnet de la Patria. ¡Agárrense!

El efecto murciélago

OPINIÓN de Carola Chávez, Venezuela.- La orfandad de liderazgo de la oposición es tal, que el simple aleteo de un vampiro rumbo a Madrid, produjo una especie de brevísimo efecto mariposa -efecto murciélago, diría yo-, que llevó a algunos de opositores aferrados de la nada, a desearen voz alta, sin pudor alguno, que se nombre al Vampiro “¡Presidente, presidente!, en el exilio pero presidente”. Y El Vampiro, sediento de poder, posa su mano ultra derecha sobre su pecho vacío y apunta con su barbilla al cielo, en un gesto de exagerado orgullo y satisfacción. “Presidente”-piensa, relamiéndose los colmillos.

Héroes y villanos de verdad, verdad

OPINIÓN de Carola Chávez, Venezuela.- Los agarraron. Se creían sobrados y los agarraron. Sus caras corrieron por la redes, sonrientes, demasiado sonrientes… Sus caras, desconocidas para la mayoría de los venezolanos. Sus nombres, ni hablar. Esos funcionarios que nadie señala la hora de hablar de corrupción, porque no se exponen, porque no tienen que dar la cara todos los días… esos que tienen tanto poder para jodernos y que nadie sabe quiénes son.

Solos y desnudos (sin motor arrechísimo)

OPINIÓN de Carola Chávez, Venezuela.- No habían terminado su festival de insultos, donde “tumor” fue el más suave de los improperios, y en plena repartición de culpas, que cayeron casi todas sobre los pendejos que los han soportado todos estos años, que les han consentido todas sus pataletas, siempre violentas, siempre desastrosas, que los han acompañado en esas misiones suicidas donde los muertos nunca son quienes las convocan; los que hicieron corto circuito con tanta incoherencia discursiva de unos líderes que los llevan como en un carrito chocón, y no votaron, coño, porque “no es no”, porque “calle, calle y más calle sin retorno forever”, porque “las dictaduras no caen con votos”, o porque “Ocariz es un güebón”…

Sigan, gafitos

OPINIÓN de Carola Chávez, Venezuela.- “Tumor” -le dijo Capriles a Ramos Allup, en medio de un ataque de arrechera y dijo que se iba de la MUD y que no volvería mientras allí siguiera ese adeco que otrora le llamara “lechuguino, petimetre y mariposón”. ¡No señor, ya basta ya!

Tu voto, tú dirás…

OPINIÓN de Carola Chávez, Venezuela.- Los mismos guarimberos que sembraron sus municipios de violencia, los que trancaron las calles con barricadas de escombros y árboles que ya no darán sombran, convirtiendo urbanizaciones bonitas en terribles zonas de guerra. Los mismos que nos juraron que vivimos en una cruel dictadura de la cual no se sale con diálogo -¡no, señor!- ni con votos -¡mucho menos!-, solo con “calle, calle, y más calle sin retorno, 350 ya”. Los mismos de la Hora Cero, ahora participan mansitos en las elecciones regionales, convocadas por la dictadura, con ese CNE “ilegítimo, tramposo y parcializado que te va a robar tu voto, fraaaaude, fraaaaaude”.

Lecciones de democracia verdadera

OPINIÓN de Carola Chávez, Venezuela.- Esta semana, siguiendo el conflicto catalán por los medios españoles, me enteré de un montón de cosas que no se pueden hacer en una democracia. Menos mal que en esta “dictadura bananera” uno puede ver tele de países civilizados, y así aprender qué se puede y qué no se puede hacer en una democracia verdadera.

Ocho valientes millones

OPINIÓN de Carola Chávez, Venezuela.- Tres meses esperando ese domingo. Tres largos e intensos meses manchados de violencia, amenazas, muerte y la sombra de una guerra sobre nuestras calles. Tres meses de tensión que se respiraba en el saludo del vecino, las sonrisas no podían ocultar la angustia de los ojos. Nadie quería sentirse así, así no es nuestra calle, así no somos nosotros.

Ooootra vez el chavismo

OPINIÓN de Carola Chávez, Venezuela.- Ellos tenían todo preparado, como preparan las cosas ellos: mucho marketing, mucho cartelito diseñadito con sus frases cursis y melodramáticas, con ese eterno llamado “de ahora si es verdad”, con sus cadenas de whatsapp, con sus señoras manetas con gorritas tricolor y koalas, siempre voluntarias para alimentar guarimberos, para cerrar calles sin gente, para servir como falsos miembros de mesa electoral… Tenían todo preparado, como ellos preparan las cosas, porque ese domingo era el domingo definitivo, decían.

“Tú no sabes quién soy yo”

OPINIÓN de Carola Chávez, Venezuela.- Yo recuerdo, allá en los años 80 y 90, que era normal ver, en el este del Este, soldados rasos haciendo de choferes, jardineros, mayordomos y conserjes en casas de “ gente importante con contactos”. Era normal ver a un soldado en el estacionamiento del supermercado cargándoles las bolsas a una señora encopetada. Los soldados eran personal del servicio privado, “cachifos” pagados por el Estado. Así como pasaba con los soldados rasos, muchos oficiales también servían de carga bolsas a primeras damas y a primeras barraganas. Entonces la dignidad se pagaba con traslados a zonas hurriblis como Pto. Ayacucho o Guasdualito, donde pululan los zancudos y el restaurant de lujo más cercano queda en Caracas.

Rondón peleando

OPINIÓN de Carola Chávez, Venezuela.- Solemos decir que “Rondón no ha peleado” pero cada vez creo más que Rondón está dando una magnífica pelea. Han sido 18 años de virulentas provocaciones, agudizadas con saña en estos últimos 4 años, buscándole las cinco patas al gato, buscando la chispa que encienda el fuego de una guerra importada.

El tonto y el zorro

OPINIÓN de Carola Chávez, Venezuela.-Quién iba a decirle a Ramos Allup que un masca chicles como Freddy Guevara se iba a convertir en el líder de la oposición. Quién iba a decirle eso a Venezuela toda, sin que toda Venezuela soltara una carcajada. Pues, mire usted, ahí está Freddy, pero no se ría, mire que el que ríe de último, ríe mejor.

Secuestro en propiedad horizontal

OPINIÓN de Carola Chávez, Venezuela.- Un día, hace poco menos más de dos meses, la vida en el edificio cambió de manera radical. Todo por culpa de Maduro, claro. Resulta que una tarde, un grupo de encapuchados quemaba y rompía cosas para hacer su barricada delante del edificio, y claro, se defendían lanzándoles molotovs a la guardia y la policía que pretendían violar su derecho a quemar y romper cosas para hacer su barricada. Esos muchachos cerraban nuestra calle con nosotros adentro en nombre de la libertad. Ellos son nuestros libertadores.

Nadie se llama Wuilly

OPINIÓN de Carola Chávez, Venezuela.- Como siempre, los ricos poniendo a otros a trabajar por ellos; esta vez poniéndolos a meter el pecho por sus causas, a defender sus privilegios, en primera linea, a tirar piedras y morteros y frascos llenos de mierda, a tragar gas lacrimógeno, a ser arrestados, a ser abandonados, olvidados, porque, sinceramente, ¿qué ricachón se va a preocupar por el destino cualquier pendejo que ya no les sirva, y menos si el pendejo se llama Kleiman, Yerdenson, o Yusbellys?

La paz en el closet

OPINIÓN de Carola Chávez, Venezuela.- Ana Luisa se levanta tempranito y lo primero que hace es revisar el whatsapp. “Hoy gran plantón nacional ¡Ahora sí, Venezuela!” —dice un mensajito que mandó una vecina propensa al reenvío de cadenas. ¡Gran platón! Ana Luisa salta de la cama y corre al balcón con vista a la realidad de la calle despejada y libre. Suspira aliviada Ana Luisa y se va a despertar a sus niños que ya han perdido demasiados días de cole. “¡Al cole, mis amores!”

Autositiados, autoengañados

OPINIÓN de Carola Chávez, Venezuela.- En la calle Jalisco de Las Mercedes, frente al colegio Mater Salvatoris, detrás de las alcantarillas arrancadas y atravesadas como escudos en medio de la vía, detrás de un hombre que siembra la calle con alambres de púas, allí de pie, en agotador estado de alerta, mirando hacia la nada, está una mujer de treinta y tantos años, sola, auto sitiada.

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