Por Mauricio Castaño H Historiador Colombiakrítica Los flujos de alegría habitan en los espíritus libres y festivos, es decir, autónomos, independientes, dueños de sus propias vidas, incluso hasta en el encierro de la mazmorra o prisión, nada o poco se les puede arrebatar, el énfasis está en todo de lo que es capaz un cuerpo, en sus pasiones. «… La tristeza nace del deseo de un odio. Ese deseo se concatena con otros deseos, otras pasiones: antipatía, irrisión, menosprecio, envidia, cólera, etc. Pero aún allí, en tanto ella determina nuestra esencia o conatus , la tristeza engloba algo de nuestra potencia de actuar.» Seguimos el bello texto de Gilles Deleuze: Spinoza y el Problema de la Expresión. Ed. Atajos, España: 1996, pág. 234. Flujos, potencias de actuar, estados definen bien la alegría y la tristeza, lo que pasa y no se queda para siempre, todo depende de las relaciones que se tejen, que se construyen para devenires que se estiman convenientes en esto de la...
