Sobre la marcha anual de junio. Doce años después de la abdicación: la República se construye desde abajo
Néstor Ares, militante comunista galego El 2 de junio de 2014 la abdicación de Juan Carlos I fue presentada como una renovación democrática. En realidad, fue una operación destinada a garantizar la continuidad de un régimen que veía cuestionada una de sus principales instituciones. Se cambió al rey para salvar la Monarquía, pero nada esencial cambió. Los pilares políticos, económicos e institucionales del régimen permanecieron intactos. Doce años después, la principal enseñanza sigue vigente: cuando los intereses de la oligarquía están en juego, sus distintas expresiones políticas, económicas y mediáticas actúan como un bloque unido y la izquierda reformista, cuando debía encabezar la dirección política del movimiento popular, renunció a ella y sostuvo el régimen. Frente a ello, el movimiento republicano sigue sin transformar las aspiraciones democráticas de amplios sectores del proletariado y de las capas populares en una fuerza unida rupturista y organizada. Porque la Monarquía n...
