Juan Pablo Cárdenas Lo natural sería que quien alcance el gobierno de forma democrática busque materializar el programa prometido ante la ciudadanía. Esto, que parece tan obvio, en realidad no lo es si consideramos esa enorme cantidad de políticos que cuando llegan al poder a los pocos días o meses se desdicen de lo propuesto en sus campañas electorales y terminan, incluso, gobernando con las ideas de sus adversarios. Lo acontecido en Chile en las últimas décadas es una comprobación palmaria de que los partidos de la Concertación y de la Nueva Mayoría incumplieron con mucho de lo prometido para terminar consolidando el modelo institucional y económico concebido por la derecha y el pinochetismo. Desde sus propias filas, al propio presidente Sebastián Piñera se le reprochó gobernar más al estilo de la oposición que al deseo de sus partidarios, lo que a la postre terminara debilitando el apoyo popular a su coalición, en favor de la consolidación de un partido, como el Republican...
