OPINIÓN de Diego Nevado Martínez Dicen que cuando comunicas a tu empresa las cosas que te incomodan o reivindicas tus derechos, pagas las consecuencias y desde luego no es un mito porque aquí un servidor lo ha vivido en sus propias carnes. Tras los comportamientos de la conserje y la actual limpiadora de un colegio al que voy a limpiar, tuve que quejarme a la empresa que, lejos de tomar medidas o actuar contra esas personas que no se comportan, decidió modificar el horario e ir a por mí, hasta el punto de estar más de un mes con una baja médica por dolores y ansiedad. Durante la baja intenté hablar con el encargado, la supervisora, el jefe de Valencia, la central de Barcelona o recursos humanos, pero a todos les importó un pepino lo que estaba pasando y no tenía nadie ninguna voluntad de solucionar absolutamente nada para que pudiera trabajar a gusto. Es por ello que, muy a mi pesar, tuve que interponer una demanda de conciliación frente al SMAC, siendo el paso p...
