Carlos de Urabá Estuve una semana en el Líbano por invitación del ingeniero Ali Jatib, refugiado palestino del campo de Shatila y superviviente del bombardeo sionista – operación Pata de Palo -contra la dirigencia de la OLP en Túnez en 1985 y de su hermano el Dr. Mohamed Jatib, superviviente de la matanza de Sabra y Shatila. Y hemos comprobado que durante los últimos 50 años nada ha cambiado pues son 35.000 pobladores recluidos bajo un régimen de hacinamiento y precariedad. Ellos mismos tienen que resolver el asunto de los servicios públicos como el agua, saneamiento, la electricidad o la salud. Desde que se estableció aquí el campamento en el año 1949 siguen dependiendo de la UNRWA, Cruz Roja y distintas ONGs de Europa y EE.UU, Canadá, Japón, Korea o Australia. Es una vida de resistencia y olvido absoluto sin que el gobierno libanés se digne otorgarles los derechos fundamentales a los refugiados palestinos. Todos quieren regresar a su tierra aunque en realidad solo existe un únic...
