Puño en Alto Durante siglos hemos representado a la Justicia con una venda sobre los ojos. Una imagen sencilla, pero cargada de significado: la ley debe aplicarse sin mirar apellidos, cargos, ideologías, riquezas ni amistades. La Justicia, para ser verdaderamente justa, no puede distinguir entre colores políticos. Pero en España la Justicia ha dejado de ser ciega. Ahora padece un curioso daltonismo político e ideológico, al dejar de distinguir la verdad de la mentira y, como consecuencia, la mentira se convierte en verdad. No significa que todas las decisiones judiciales estén condicionadas por la política, ni que todos los jueces actúen de la misma manera. Sería injusto y demagógico afirmarlo. Significa algo diferente y, quizá, más preocupante: que la confianza de una parte importante de la sociedad en la neutralidad de la Justicia se está deteriorando. Cada vez es más frecuente que una resolución judicial sea re...
