La activista civil y prisionera política kurda Pakhshan Azizi se enfrenta a una condena a muerte. Una vez más, el caso ha vuelto a poner en el centro del debate las violaciones de derechos humanos y el uso de la pena capital contra opositores y críticos políticos en Irán. Pakhshan Azizi permanece detenida desde 2023 y, según los informes publicados, ha pasado meses recluida en régimen de aislamiento. Asimismo, ha sido sometida a condiciones que las organizaciones de derechos humanos describen constantemente como un ejemplo de presión psicológica y tortura blanca. De acuerdo con la información difundida, durante el proceso judicial Pakhshan Azizi sufrió graves restricciones en el acceso a un abogado y a sus derechos fundamentales de defensa. La condena a muerte fue dictada en un entorno de seguridad y lejos de los estándares reconocidos de un juicio justo. Activistas de derechos humanos señalaron que la repetición de este tipo de prácticas demuestra que el sistema judicial de la Repúb...
