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Mostrando las entradas etiquetadas como ESTHER VIVAS

Necesitamos a los pastores

OPINIÓN  de Esther Vivas.-  Vuelven los incendios en verano, y más allá de la pérdida de bienes naturales, la administración pública tiene que gastar ingentes cantidades de dinero en apagarlos. Sin embargo, hay una manera más económica para reducirlos: los pastores y sus rebaños de cabras y ovejas.

Una de las funciones del pastoreo es precisamente cuidar el territorio. Pastar permite mantener el sotobosque y disminuir el peligro de fuego. La Xarxa de Pastors de Catalunya lo ha dicho en reiteradas ocasiones: la mejor estrategia de gestión forestal para salvaguardar los bosques es la silvopastura. De hecho, en la medida en que el pastoreo desaparece, el riesgo de incendios aumenta. La gran contradicción es que la administración pública acaba destinando año tras año más recursos económicos a la extinción del fuego que a la prevención mediante la contratación de pastores y rebaños.

En Catalunya, cada vez tenemos menos pastores. Y el gran problema son las dificultades que enfrentan para pode…

Por una maternidad feminista

OPINIÓN de Esther Vivas.- La maternidad ha sido un tema incómodo para el feminismo. El binomio ‘mujer-madre’ impuesto por el patriarcado ha hecho que una parte muy significativa del feminismo rechazara la maternidad ‘per se’, la negara, la obviara, la invisibilizara. “Las mujeres son esclavas de la maternidad. La maternidad es una cárcel”, afirmaba la escritora feminista egipcia Nawal El Saadawi. Para algunas feministas, ser madre es una maldición. Sin embargo lo que hace de ella una pesada carga, no es la maternidad en sÍ misma sino el yugo en que la ha convertido el sistema patriarcal.

Desbordar por la izquierda

OPINIÓN de Esther Vivas.- Nadie esperaba que Pedro Sánchez fuese presidente del Gobierno español, y aún menos en tan poco tiempo y con todas las encuestas en contra. Él, muy probablemente, ha sido el primer sorprendido. Sin embargo, el entusiasmo que ha generado la salida del Partido Popular es inversamente proporcional a la ilusión de ver a Sánchez como jefe del Gobierno. El gran mérito del nuevo presidente es no ser Mariano Rajoy.

Mirar el comercio justo con las gafas de la soberanía alimentaria

OPINIÓN de Esther Vivas.- Mirar el comercio justo con las gafas de la soberanía alimentaria es imprescindible si queremos apostar por unas relaciones comerciales realmente equitativas, tanto a escala internacional como local, en que no se impongan los intereses de unas pocas multinacionales sino las necesidades de las personas y el respeto al ecosistema. No se trata de más comercio sino de más justicia en lo social y en lo ecológico.

Torra, un paso atrás

OPINIÓN de Esther Vivas.- Si una de las consignas más repetidas por el independentismo en los últimos tiempos ha sido “la necesidad de ensanchar la base”, la toma de posesión de Quim Torra como nuevo president, más que ampliarla, la reduce.

Con la pobreza no se juega

OPINIÓN de Esther Vivas.- La lucha contra la pobreza no puede ser objeto de mercadeo, y las ayudas a quienes más lo necesitan no pueden responder a intereses partidistas. Sin embargo, con la aprobación e implementación de la renta garantizada de ciudadanía parece que ha primado más el cálculo político que la defensa de los derechos de las personas vulnerables. Sino, ¿cómo se explica que a pesar del apoyo unánime recibido por parte de todos los partidos en el pleno del Parlament, su aplicación esté topando con tantos obstáculos?

¿Qué comeremos en el futuro?

OPINIÓN de Esther Vivas.- ¿Qué comeremos en el futuro? ¿Quién producirá los alimentos? ¿Cómo alimentar un planeta donde se calcula que, en el año 2050, habrá más de 10 mil millones de personas? La industria biotecnológica tiene la respuesta en la carne artificial y los alimentos transgénicos, pero ¿qué dicen aquellos que reivindican una alimentación local, ecológica y campesina?

Combatir la pobreza antes que a los pobres

OPINIÓN de Esther Vivas.- No es lo mismo la pobreza que ser pobre. Todos los partidos afirman querer acabar con la pobreza, incluso aquellos que con sus políticas la promueven. Decirlo da rédito electoral. Los pobres, en cambio, molestan. Cuando con el inicio de la crisis aumentaron las personas que buscaban comida en los contenedores de la basura, el Ayuntamiento de Girona, por cierto presidido entonces por Carles Puigdemont, decidió cerrar con candado buena parte de los contenedores donde los supermercados tiraban las sobras. La razón era que daba mala imagen que la gente buscara alimentos entre los desechos. El problema para algunos no es la pobreza sino los pobres.

¿Aprendiendo a comer con McDonald’s?

OPINIÓN de Esther Vivas.- McDonald’s es la antítesis de la alimentación sana y saludable. De ahí que resulte chocante que centros escolares organicen salidas para ir a visitar las instalaciones de la empresa. ¿Qué aporta, pedagógicamente hablando, una visita a McDonald’s? Según la multinacional, los alumnos aprenden a dar importancia al trabajo en equipo, a organizarse para obtener buenos resultados y a valorar la higiene en todos los ámbitos. Pero, dejando a un lado que es discutible que McDonald’s pueda transmitir estas prácticas, ¿es esto realmente lo que busca?

Los malabarismos de la maternidad

OPINIÓN de Esther Vivas.- Ser madre no es fácil. Nunca lo ha sido, y hoy tampoco lo es. Las mujeres nos enfrentamos a una doble presión: la de ser mamás, como dicta el mantra patriarcal, y el cómo serlo (con un ‘pack’ completo, muchas veces contradictorio, de lo que se espera de nosotras), pero a la vez, siguiendo el abc del capitalismo neoliberal, debemos “triunfar” en el mercado de trabajo y tener una carrera de éxito. O simplemente, como en la mayoría de los casos, tenemos que sobrevivir como podemos con un empleo más o menos precario.

Lo contradictorio del caso es que tener éxito o subsistir en el mundo laboral es prácticamente incompatible con tener descendencia. Solo hace falta preguntar a todas aquellas mujeres embarazadas o madres que han sufrido ‘mobbing maternal’, y han acabado incluso perdiendo su empleo, o a todas esas mujeres jóvenes, en edad de tener criaturas, que ya ni se las llega a contratar, por si acaso. O a las que han tenido que renunciar a su vida personal en ben…

Mi hijo también desayuna garbanzos

OPINIÓN de Esther Vivas.- Quiero solidarizarme con María, la madre que hace unos días tuiteó esto en la red: “Mi hijo no sabe lo que es una galleta. Él es feliz desayunando garbanzos.” Madre mía, lo que han llegado a decirle. Más de novecientos comentarios, la gran mayoría despectivos o de burla, y la cifra sigue subiendo.

Consumiendo(nos)

OPINIÓN de Esther Vivas.- Llegan las fiestas navideñas, y si algo hacemos, casi todos, estos días es ir a buscar regalos. Sin embargo, ¿hay que comprar tanto? ¿Necesitamos todas estas cosas? ¿Y las criaturas, que a menudo se ven sobrepasadas con un montón de obsequios?

Las calles serán siempre nuestras

OPINIÓN de Esther Vivas.- La movilización en la calle ha sido clave para llegar dónde estamos ahora. La represión del aparato del Estado el pasado 20-S generó una oleada de protesta que desbordó las bases tradicionales procesistas. Un frente democrático y rupturista emergió en defensa de derechos fundamentales básicos más allá del derecho a decidir o la independencia.

Vergüenza y dignidad

OPINIÓN de Esther Vivas.- Hay dos palabras que definen la jornada de ayer: vergüenza y dignidad. La vergüenza que muchos hemos sentido ante la injustificable violencia policial y la dignidad de los cientos de miles de personas que han salido a la calle y han votado.

¿El 15-M y el independentismo pueden confluir?

OPINIÓN de Esther Vivas.- Vuelven a ocuparse universidades, la gente sale a la calle y retumban las cacerolas. Huele a indignación, y regresan a la memoria los ecos del 15-M. No son los mismos pero tanto los indignados entonces como el movimiento independentista catalán ahora han sido los únicos capaces de sacudir el anquilosado sistema político surgido de la Transición.

El auténtico precio de la carne

OPINIÓN de Esther Vivas.- Ir a un restaurante, decir que no comes carne y que te ofrezcan pechuga de pollo. Una situación que todavía pasa a día de hoy. Parece imposible para muchos poder vivir al margen de hamburguesas, filetes o embutidos. La proteína animal se ha convertido en un ingrediente indispensable de nuestra dieta, pero ¿la ingesta de carne actual es tan saludable como nos dicen?

Aceite de palma y alimentos ecológicos: amistades peligrosas

OPINIÓN de Esther Vivas.- Mucho se ha hablado del aceite de palma y de los impactos tan negativos que tiene para el medio ambiente y la salud, pero hay productos certificados como ecológicos que incluyen este ingrediente. ¿Es compatible el aceite de palma con una alimentación bio? A algunas voces interesadas en desprestigiar al sector les ha faltado tiempo para denunciarlo. Cualquier excusa es buena para demonizar una alternativa que cada vez tiene más seguidores.

Un país de cerdos

OPINIÓN de Esther Vivas.- Vivimos en un país de cerdos, y lo digo en sentido literal. En España se sacrifican cada año 46 millones de estos animales, uno por habitante, la cifra más alta de toda Europa. Una carne que se destina en su mayoría a la exportación. Los cerdos crecen y malviven aquí, amontonados en muy poco espacio, sobre suelos enrejados y rodeados de purines, nunca podrán ver la luz del día. Después los matan, y se van. ¿Que dejan tras sí? Mucha mierda.

Manteros y rédito político

OPINIÓN de Esther Vivas.- Los manteros se han convertido de un tiempo para acá en el enemigo público número uno. O eso nos quieren hacer creer. Se les culpa de casi todos los males: que si hacen la competencia desleal al pequeño comercio, que si están en manos de mafias, que si agreden a las fuerzas del orden. El top manta es desde hace dos años, cuando Barcelona en Comú ganó contra todo pronóstico la alcaldía de Barcelona (¡qué casualidad!), un problema de primer orden para la ciudad. Y yo me pregunto: ¿es que antes no había manteros?

Comida para ricos y para pobres

OPINIÓN de Esther Vivas.- ¿Hay comida para ricos y comida para pobres? Pues sí. Nuestro bolsillo y nivel educativo dictan lo que comemos, y no consumen lo mismo quienes llegan holgadamente a final de mes que los que apenas pueden pagar el alquiler o la hipoteca. Comer bien es una cuestión de clase social.
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