La ofensiva funciona en varias direcciones. Por un lado, el incesante hostigamiento medi谩tico, econ贸mico y los planes desestabilizadores contra las fuerzas progresistas que han llegado al gobierno, como se observa de manera muy agresiva en Venezuela en los 煤ltimos meses, pero tambi茅n ocurre con distintos grados de intensidad en Argentina, Bolivia, Ecuador y Brasil.
La estrategia es muy clara. Lo que busca como objetivo final y fundamental es derribar a esos gobiernos en cuanto se presente la coyuntura propicia mediante golpes de Estado que casi nunca se enmarcan dentro de los moldes convencionales. As铆 ocurri贸 en Venezuela (2002), Bolivia (2008) y Ecuador (2010), aunque fueran derrotados, y en la propia Honduras (2009) y Paraguay (2012), donde resultaron exitosos.
Qui茅n en su sano juicio puede negar que el paro patronal del campo en Argentina (2008) iba por ese camino antes de ser desactivado. Es decir, que contando el golpe de Estado contra el presidente Aristide en Hait铆 (2004), en los 煤ltimos nueve a帽os se han llevado a cabo en nuestra regi贸n siete graves intentos –entre derrotado y exitosos- de interrupci贸n del orden constitucional. ¡Y eso que estamos en la 茅poca de las transiciones a la democracia¡
Los fraudes electorales son otro eje importante de la ofensiva imperialista olig谩rquica pues esta no busca solo derrocar a los gobiernos que luchan por la segunda independencia, la unidad y la integraci贸n de Am茅rica Latina y el Caribe sino tambi茅n impedir que ganen elecciones y gobiernen fuerzas y proyectos que conduzcan en esa direcci贸n. Es dif铆cil imaginar que Estados Unidos pueda ser ajeno a los controvertidos resultados electorales que se han producido en M茅xico, sobre todo en 2006 y 2012.
Pero el caso de Honduras es tanto m谩s elocuente por cuanto all铆 Washington patrocin贸 hace cuatro a帽os el primer golpe de Estado triunfante de la era Obama. En el momento de su derrocamiento el presidente Manuel Zelaya no encabezaba nada parecido a una revoluci贸n sino un intento moderado de reformas sociales en el orden olig谩rquico ancestral y la reafirmaci贸n de la independencia y la soberan铆a nacionales, pero eso es mucho m谩s de lo que la potencia del norte est谩 dispuesta a tolerar. M谩xime trat谩ndose de Honduras, posici贸n de enorme valor en los planes estrat茅gicos del Comando Sur de las fuerzas armadas yanquis.
Con ese antecedente, era de esperar lo que ha ocurrido. La embajadora de Estados Unidos dirigiendo la orquesta del fraude con la complicidad de importantes sectores de la cerril oligarqu铆a local. No se digan todas las instituciones del Estado, a fin de cuentas de matriz golpista. Al Partido Libre le han sido robadas las elecciones, entre otras razones porque su plataforma electoral reivindica las mismas pol铆ticas aplicadas o proyectadas por Zelaya antes del golpe.
Pero con ser muy importante eso no es lo m谩s significativo. Lo extraordinario y lo m谩s trascendente en Honduras es que ese partido es el instrumento pol铆tico de uno de los movimientos de masas m谩s formidables y combativos de la historia hondure帽a y centroamericana. Movimiento que naci贸 peleando contra el golpe y ha sido capaz de aglutinar muy diversas fuerzas e inusitadas energ铆as populares inusitadas.
Agrupado bajo las banderas del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP) ha venido protagonizando una batalla verdaderamente 茅pica contra los golpistas. El FNRP se ha levantado y organizado en un pa铆s donde desde 2009 prevalece un clima de terror de Estado en que sus militantes, otros luchadores sociales y los periodistas son asesinados con frecuencia o sometidos a violentas pr谩cticas intimidatorias, como volvi贸 a ocurrir antes y durante las elecciones. Ayer mismo fue aporreada y gaseada una marcha estudiantil contra el golpe.
Si el enorme apoyo popular de que goza llev贸 al FNRP a una sobreestimaci贸n de sus posibilidades ante el enemigo seguramente lo analizar谩 y llegar谩 a sus conclusiones.
Lo que s铆 no hay duda de que no hay otra organizaci贸n en Honduras capaz como 茅l de interpretar las aspiraciones populares ni de poner de pie al pa铆s entero contra el fraude, por la justicia y la independencia nacional.
Twitter: @aguerraguerra
Qui茅n en su sano juicio puede negar que el paro patronal del campo en Argentina (2008) iba por ese camino antes de ser desactivado. Es decir, que contando el golpe de Estado contra el presidente Aristide en Hait铆 (2004), en los 煤ltimos nueve a帽os se han llevado a cabo en nuestra regi贸n siete graves intentos –entre derrotado y exitosos- de interrupci贸n del orden constitucional. ¡Y eso que estamos en la 茅poca de las transiciones a la democracia¡
Los fraudes electorales son otro eje importante de la ofensiva imperialista olig谩rquica pues esta no busca solo derrocar a los gobiernos que luchan por la segunda independencia, la unidad y la integraci贸n de Am茅rica Latina y el Caribe sino tambi茅n impedir que ganen elecciones y gobiernen fuerzas y proyectos que conduzcan en esa direcci贸n. Es dif铆cil imaginar que Estados Unidos pueda ser ajeno a los controvertidos resultados electorales que se han producido en M茅xico, sobre todo en 2006 y 2012.
Pero el caso de Honduras es tanto m谩s elocuente por cuanto all铆 Washington patrocin贸 hace cuatro a帽os el primer golpe de Estado triunfante de la era Obama. En el momento de su derrocamiento el presidente Manuel Zelaya no encabezaba nada parecido a una revoluci贸n sino un intento moderado de reformas sociales en el orden olig谩rquico ancestral y la reafirmaci贸n de la independencia y la soberan铆a nacionales, pero eso es mucho m谩s de lo que la potencia del norte est谩 dispuesta a tolerar. M谩xime trat谩ndose de Honduras, posici贸n de enorme valor en los planes estrat茅gicos del Comando Sur de las fuerzas armadas yanquis.
Con ese antecedente, era de esperar lo que ha ocurrido. La embajadora de Estados Unidos dirigiendo la orquesta del fraude con la complicidad de importantes sectores de la cerril oligarqu铆a local. No se digan todas las instituciones del Estado, a fin de cuentas de matriz golpista. Al Partido Libre le han sido robadas las elecciones, entre otras razones porque su plataforma electoral reivindica las mismas pol铆ticas aplicadas o proyectadas por Zelaya antes del golpe.
Pero con ser muy importante eso no es lo m谩s significativo. Lo extraordinario y lo m谩s trascendente en Honduras es que ese partido es el instrumento pol铆tico de uno de los movimientos de masas m谩s formidables y combativos de la historia hondure帽a y centroamericana. Movimiento que naci贸 peleando contra el golpe y ha sido capaz de aglutinar muy diversas fuerzas e inusitadas energ铆as populares inusitadas.
Agrupado bajo las banderas del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP) ha venido protagonizando una batalla verdaderamente 茅pica contra los golpistas. El FNRP se ha levantado y organizado en un pa铆s donde desde 2009 prevalece un clima de terror de Estado en que sus militantes, otros luchadores sociales y los periodistas son asesinados con frecuencia o sometidos a violentas pr谩cticas intimidatorias, como volvi贸 a ocurrir antes y durante las elecciones. Ayer mismo fue aporreada y gaseada una marcha estudiantil contra el golpe.
Si el enorme apoyo popular de que goza llev贸 al FNRP a una sobreestimaci贸n de sus posibilidades ante el enemigo seguramente lo analizar谩 y llegar谩 a sus conclusiones.
Lo que s铆 no hay duda de que no hay otra organizaci贸n en Honduras capaz como 茅l de interpretar las aspiraciones populares ni de poner de pie al pa铆s entero contra el fraude, por la justicia y la independencia nacional.
Twitter: @aguerraguerra