Ilka Oliva-Corado El anuncio de la tormenta invernal hizo que la gente corriera a los supermercados a abastecerse, Lupita no fue la excepci贸n. Compr贸 lo habitual, sus verduras para sus ensaladas, arroz, dos libras de costilla porque el caldo no puede faltar en los d铆as de tormenta, pan dulce porque no podr铆a tomar caf茅 sin su pedazo de pan al lado. El otro d铆a hizo sopa de lentejas con espinaca y tambi茅n tortitas de carne con berro, no le gusta c贸mo luce la acelga en ese lugar, apagada y sus hojas marchitas, no le dan ganas de cocinarla as铆. Porque para ella la memoria de las hojas de acelga tiene la frescura de la tierra f茅rtil de la aldea El Calvario, donde creci贸. Ya lleva todo en la canasta, su pi帽a que parte en rodajas y las c谩scaras que las pone a hervir con canela y pasa tomando el agua como t茅 durante la nevada. En la tormenta pasada le dio por hacer pan, se discuti贸 unos panes galanes que hacen en su aldea para Semana Santa. Aunque claro, un horno de estufa jam谩s tendr谩 parec...
