OPINIÓN de Carlos Luna Arvelo Ahora la Presidenta expone el argumento de que “el remedio no debe ser peor que la enfermedad”, para convencernos que es preferible que los trabajadores reciban un incremento “pírrico” que, según ella, no empeore la terrible situación que viven los trabajadores. La realidad tan dura y difícil que vivimos los trabajadores, con ingresos depauperados al extremo, se ha hecho tan insostenible que ya no hay argumentos creíbles que justifiquen que sigamos recibiendo migajas y que los mismos que tomaron éstas decisiones en el pasado insistan hoy en mantener a los trabajadores en precariedad extrema. Desde Miraflores se ha hablado en estas semanas de incremento “responsable”, de “incremento con cautela” y más recientemente se habla de “mejoras”. Pero la verdad es que desde que se creó la Constituyente Laboral, fue evidente que los trabajadores no contamos con una verdadera representación que vele por nuestros intereses en el supuesto “diálogo laboral” que está...
