OPINIÓN Claudia Aranda Despliegue sin precedentes Estados Unidos ha concentrado entre el 30 y el 40 por ciento de su flota naval operativa en el entorno del Golfo Pérsico y el mar Arábigo, en una maniobra que recuerda los preparativos previos a la invasión de Irak en 2003. La magnitud del despliegue no es simbólica. Implica la movilización de dos grupos de ataque de portaaviones —el USS Abraham Lincoln y el USS Gerald R. Ford—, cada uno acompañado por destructores, cruceros y submarinos, capaces de sostener una campaña aérea y misilística prolongada. Un grupo de ataque de portaaviones no es simplemente un buque insignia con aviones. Se trata de una estructura de combate integral que incluye escoltas con sistemas de defensa antimisil, submarinos de ataque nuclear y una ala aérea embarcada compuesta por cazas, aviones de guerra electrónica y aeronaves de alerta temprana. Cada portaaviones puede lanzar decenas de misiones de combate por día y mantener operaciones continuas d...
