OPINIÓN de Nuria Suárez Hernández El bombardeo, la intervención militar y el secuestro del presidente de Venezuela y su esposa, por parte de Estados Unidos, son una agresión injustificable a la política de un país soberano. En estos momentos es clave que todas las personas y fuerzas democráticas nos unamos en su condena, con autonomía de las críticas o diferencias que se tengan con el gobierno de Nicolás Maduro. Los hechos sucedidos suponen un paso más en la escalada que está llevando adelante la administración norteamericana, desde la llegada de Trump al gobierno. En pocos meses hemos asistido a su colaboración con el genocidio ejecutado por Netanyahu en Gaza, al apoyo a los planes de Putin para anexionarse territorio ucraniano, al bombardeo de Irán, a su descarada insistencia en anexionarse Groenlandia, además de otras actuaciones que vulneran por completo los derechos humanos como las deportaciones masivas de inmigrantes hispanos. Esta política imperialista no es ajena a nuestr...
