OPINIÓN Diego Nevado Martínez Diferentes activistas bajo la convocatoria de PACMA protestamos el pasado sábado frente a la plaza de toros de Valencia para pedir algo tan sencillo como que se dejen de torturar toros y caballos. Una sociedad moderna y civilizada no puede seguir explotando a los animales en ninguna situación. La tauromaquia es un sanguinario negocio que vive de subvenciones millonarias y de adoctrinar de manera perversa a la infancia aprovechándose de su inocencia. Hay que reclamar sin medias tintas ni titubeos la inmediata abolición de la tauromaquia en todas sus perversas formas, independientemente de si se hace en la plaza o mediante fuego y cuerdas por las calles de los pueblos. Durante el acto sufrimos provocaciones de taurinos, incluso algunas al grito de "¡Viva Vox!" o alabando a Franco, pero las personas activistas por los animales somos gente empática que no nos vamos a poner a su nivel y precisamente luchamos por el fin de la violencia. Mientras allí e...
