Bajo el pretexto de ayuda humanitaria, el Pentágono afianza su control semicolonial en Venezuela con 2.000 soldados
Dos semanas después de que dos terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 sacudieran el norte de Venezuela el 24 de junio —los más fuertes que han afectado al país en más de un siglo—, se han confirmado más de 3.600 muertos, 16.700 heridos y decenas de miles de desaparecidos. Decenas de cadáveres están siendo arrojados a fosas comunes tras pasar brevemente por una morgue improvisada en el puerto de La Guaira. Los equipos internacionales de búsqueda y rescate se han marchado, y las agencias locales prácticamente han abandonado sus ya limitados esfuerzos. Quienes aún buscan a los desaparecidos entre los escombros se han visto obligados a valerse por sí mismos: recaudando miles de dólares para alquilar una grúa y excavando con sus manos, palas y cuerdas. “No recibimos ningún tipo de apoyo”, declaró al Christian Science Monitor un hombre cuya hermana quedó sepultada bajo los escombros de un edificio de apartamentos derrumbado en Caracas. “El esfuerzo lo estamos haciendo nosotros, las familias”. E...
