Tras medio año de inquietud sobre su continuidad, el Café Central ha encontrado su nueva ubicación. Después haber anunciado su cierre en la Plaza del Ángel el pasado mes de julio -obligados por los propietarios del inmueble-, con una prórroga que le ha permitido permanecer abierto hasta enero, el Central se trasladará próximamente al Ateneo de Madrid, en la calle del Prado. El traslado, que dará continuidad a una trayectoria de más de 40 años, se materializará en un plazo estimado de dos meses. El objetivo de este movimiento es preservar una de las señas de identidad cultural de Madrid, integrando el legado musical del Café Central en una institución que también atraviesa un proceso de revitalización.
Desde el Café Central, si bien están ilusionados con esta oportunidad, prefieren mantener la prudencia «hasta tener las fechas definitivas», según han comunicado. Aunque reconocen que el Ateneo es «un sitio maravilloso» y les alegra que esta posibilidad ilusione al público de la sala. Con esta alianza, el Café Central garantizaría su permanencia en el centro de Madrid, evitando el cierre definitivo y asegurando que la música en directo siga formando parte fundamental de su oferta cultural.
Pasado y futuro del Café Central
Durante más de cuatro décadas en la Plaza del Ángel, el Café Central ha sido un espacio de referencia para la música en directo, con más de 14.000 conciertos celebrados y más de un millón de asistentes. Su programación diaria, con dos conciertos cada noche del año, ha ofrecido una plataforma estable para músicos nacionales e internacionales, convirtiéndose en el escenario principal para grupos de jazz de toda España y de países como Italia, Francia, Reino Unido, Alemania, Brasil, Cuba y Estados Unidos. Un enclave fundamental de nuestra ciudad, y una sala integrante del Censo de Patrimonio Cultural de Madrid.
El nuevo proyecto en el Ateneo contempla una división de espacios dentro del edificio para integrar la actividad del club de jazz. La planta baja del actual restaurante se destinará a las actuaciones musicales, manteniendo el ambiente íntimo que caracterizó al local original. Por su parte, la primera planta continuará ofreciendo el servicio de comidas habitual de la institución. Además de las sesiones diarias, el acuerdo prevé la celebración de actuaciones de mayor envergadura en la sala Cátedra Mayo del Ateneo, un espacio con capacidad para 350 personas que acogerá eventos especiales en fechas señaladas a lo largo del año.
