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El recorrido peligroso de la vida de muchos inmigrantes

OPINI脫N de Jos茅 Mateos Mariscal

Escribir sobre inmigrantes es la mayor acrobacia que puede realizar un escritor, la acrobacia, la m煤sica y la luz son los elementos que utilizo en “Un espa帽ol en Alemania"  para mostrar al mundo entero la traves铆a que recorren los inmigrantes.

El espect谩culo " Un espa帽ol en Alemania " lleva dos a帽os en actividad. Yo Jose Mateos Mariscal  pens茅 cuando emigre de Espa帽a a Alemania, hace nueve a帽os me sorprendi贸 la falta de diversidad en los escenarios Alemanes y espa帽oles escenificando historias de migrantes. “ Un mensaje a la prensa diaria espa帽ola necesitamos m谩s reportajes y menos gritos.” En mi serial " Un espa帽ol en Alemania "explico siempre e querido contar la historia de los migrantes espa帽oles en Alemania. “ Siempre estoy usando el arte para contar historias que nadie se atreve a contar pero que son reales,”” Quiero mostrar la historia para humanizar a la comunidad espa帽ola inmigrante en Alemania “  “Yo digo que la inmigraci贸n no pasa por capricho, pasa por necesidad,” comento siempre en mi serial" “Y si la gente se pusiera a pensar en eso, yo creo que mirar铆a a las personas inmigrantes desde otro punto de vista.” 
 
La pandemia para los multimillonarios Alemanes

Los multimillonarios Alemanes ganaron m谩s 5 billones de euros a sus fortunas durante la pandemia, seg煤n la Oxfam en Alemania lo que exacerb贸 la desigualdad econ贸mica a medida que la pandemia empuj贸 a millones de personas inmigrantes en Alemania y en todo el mundo a la pobreza. 
Usando datos compilados por Forbes, Oxfam Alemaina, dice en un nuevo informe que la riqueza total de los multimillonarios Alemanes salt贸 de 8,6 billones en marzo de 2020 a 13,8 billones en noviembre de 2021, un aumento mayor que en los 14 a帽os anteriores combinados. Los 10 hombres m谩s ricos de Alemania vieron c贸mo su riqueza colectiva se duplicaba con creces, con un aumento de 1.300 millones de euros al d铆a

 
 Recordar para que la historia no se repita

En las grandes ciudades alemanas se ha vuelto escaso el espacio habitable asequible; los precios del alquiler, en plena explosi贸n, empujan a la periferia urbana a la poblaci贸n con ingresos bajos. El problema no es nuevo: ya en las d茅cadas de 1970 y 1980, en Alemania se luch贸 contra los inversores con encono, casa por casa. 
 
En la Rep煤blica Federal de las d茅cadas de 1970 y 1980, los ciudadanos, a veces empleando medios bastante dr谩sticos, se aprestaron a defenderse contra inversores y alzas en los precios del alquiler. Ocupaban edificios vac铆os y no dudaban en exponerse a combates callejeros con la polic铆a. De los apuros de personas concretas surgi贸 as铆 el movimiento okupa, activo en todo el pa铆s e influyente a largo plazo en la planificaci贸n urban铆stica alemana. 
 
CUANDO LOS SIN TECHO SE PUSIERON A BUSCAR VIVIENDA 
 
El punto de partida del movimiento fue, a finales de los a帽os 60, la ciudad de Fr谩ncfort del Meno, que era, y sigue siendo, la capital financiera de Alemania. Como el resto del pa铆s, Fr谩ncfort tambi茅n celebraba las consecuencias del milagro econ贸mico, y los pol铆ticos y responsables urban铆sticos ten铆an inter茅s en que el centro urbano antiguo se volviera atractivo para la inversi贸n. Bancos, aseguradoras y grupos inversores hab铆an colonizado ante todo el distrito de Westend, una ubicaci贸n 贸ptima para sus oficinas al tener buena conexi贸n con la estaci贸n central de trenes y el aeropuerto. 
  
Hasta el siglo XIX zona residencial de la alta burgues铆a, Westend hab铆a acogido durante la postguerra a mucha gente sencilla, inquilinos que ahora supon铆an un obst谩culo para los planes de invertir en la construcci贸n. El objetivo era invitarlos a la mudanza, a veces con medios dr谩sticos, que iban desde omitir labores de mantenimiento, hasta el puro sabotaje cuando los propietarios dejaban a prop贸sito que sus edificios se vinieran abajo. Si los inquilinos terminaban rindi茅ndose al agobio, se autorizaba el derribo de las construcciones y su sustituci贸n por edificios de uso mercantil y oficinas. La consecuencia fue una enorme escasez de espacio habitable. 
  
Ante la amenaza de quedarse sin techo, hubo trabajadores inmigrantes de todas nacionalidades, familias y estudiantes que se acomodaron en los edificios vac铆os, ya desalojados, que aguardaban a煤n la demolici贸n, y as铆 fue como, en el oto帽o de 1970, se hicieron las primeras ocupaciones en la Rep煤blica Federal de Alemania. 
 
Aun cuando estas primeras ocupaciones hab铆an surgido de la pura necesidad m谩s que de una convicci贸n pol铆tica, apuntaban a la clave de la 茅poca: ya un a帽o antes se hab铆a fundado la “Comunidad para la Acci贸n en Westend” (AGW), una iniciativa ciudadana que pretend铆a actuar a favor de que se conservaran las estructuras arquitect贸nicas de Westend y frenar la expulsi贸n de la poblaci贸n. Muchos vieron en las ocupaciones de casas un medio de protesta. El movimiento recibi贸 un amplio respaldo de la poblaci贸n, y ello no solo entre organizaciones juveniles izquierdistas y estudiantiles, sino tambi茅n por parte de iglesias y sindicatos, amplios sectores del periodismo y de la peque帽a burgues铆a, y la poblaci贸n trabajadora inmigrante de Fr谩ncfort. 
 
En 1971, el desalojo policial programado en un edificio ocupado en la avenida Gr眉neburgweg se convirti贸 en la primera gran batalla callejera en Westend, a la que habr铆an de seguir otras muchas. De defender a los habitantes de los edificios se encarg贸 el denominado Putzgruppe, el “Grupo de la limpieza”, que reun铆a a varones de orientaci贸n pol铆tica izquierdista armados con palos que buscaban el combate directo con la polic铆a en las calles. Uno de los luchadores callejeros m谩s notorios fue Joschka Fischer, que se convertir铆a m谩s tarde en dirigente de los Verdes y Ministro de Asuntos Exteriores.

 

Jos茅 Mateos Mariscal

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