OPINI脫N de Samuel Schmidt
Los pueblos tienen los gobiernos que se merecen y los gobiernos tienen los pueblos que se merecen. Los pueblos eligen gobernantes t贸xicos y esos gobernantes moldean a sus pueblos a su imagen y semejanza.
La cuesti贸n de la gobernaci贸n es muy complicada, solamente en las mentes existe el modelo ideal de que existe la democracia, como el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, formulaci贸n estadounidense del principio griego del gobierno del pueblo.
Los griegos generaron esta propuesta para contraponerla a las nociones de:
Monarqu铆a - gobierno de un individuo que ha heredado el puesto.
Oligarqu铆a - gobierno de un grupo selecto de individuos.
Tiran铆a - gobierno de un individuo que se ha hecho con el poder de manera anticonstitucional.
Pero la Democracia, el gobierno del pueblo que eran los ciudadanos varones.
El truco est谩 en la definici贸n de pueblo que se basa en exclusiones.
Pero tambi茅n est谩 la cuesti贸n de la elecci贸n.
Conforme avanza la civilizaci贸n occidental, las formas de elecci贸n/selecci贸n de los gobernantes se va modificando.
En la 茅poca de las monarqu铆as pesaba mucho la mano que impon铆a la corona, por ejemplo, la del Papa.
Llega, la revoluci贸n francesa que le regala al mundo la elecci贸n por el pueblo acompa帽ada con la guillotina, para los que disintieran (resumen debido a la extensi贸n de este art铆culo).
Y junto con las elecciones llegaron las trampas para asegurarse que ganara quien los grandes poderes quer铆an que ganara. Dicen que el patriarca de los Kennedy compr贸 la elecci贸n de su carism谩tico hijo John, aunque antes llegaron los golpes para deponer al gobierno que no le gustaba a ciertos intereses.
El golpe se fue refinando, desde los grupos militares que daban un golpe certero deponiendo a la persona electa (Allende), hasta las doctrinas de desplazamiento del poder cultivadas por el ej茅rcito de Estados Unidos en su larga e in煤til batalla en contra del comunismo y hasta llegar hoy en d铆a, a los golpes suaves, que seg煤n Wikipedia (https://es.wikipedia.org/wiki/Golpe_de_Estado_blando) consisten de cinco etapas
Primera: promover acciones no violentas para generar y promover un clima de malestar en la sociedad, destacando denuncias de corrupci贸n, promoci贸n de intrigas o divulgaci贸n de falsos rumores.
Segunda: desarrollar intensas campa帽as en “defensa de la libertad de prensa y de los derechos humanos”, acompa帽adas de acusaciones de totalitarismo contra el gobierno en el poder.
Tercera: lucha activa por reivindicaciones pol铆ticas y sociales y en la manipulaci贸n del colectivo para que emprenda manifestaciones y protestas violentas, amenazando a las instituciones.
Cuarta: ejecutar operaciones de guerra psicol贸gica y desestabilizaci贸n del gobierno, creando un clima de "ingobernabilidad".
Quinta: forzar la renuncia del presidente de turno, mediante revueltas callejeras para controlar las instituciones, mientras se mantiene la presi贸n en la calle. Paralelamente, se prepara el terreno para una intervenci贸n militar, mientras se desarrolla una guerra civil prolongada y se logra el aislamiento internacional del pa铆s.
Hay un proceso por medio del cual un golpe instaura a militares o a un t铆tere de ellos, que llega a normalizarse por medio de la aceptaci贸n de grupos influyentes, como por ejemplo la oligarqu铆a, y posteriormente se leg铆tima en las urnas. Este es el caso de Panam谩 o la Venezuela actual.
Los chavistas usaron las trampas que uso el PRI durante varias d茅cadas para mantenerse en el poder: fraude electoral, cooptaci贸n, clientelismo, represi贸n. Y la sociedad por m谩s esfuerzos que hac铆a, no pod铆a derrotarlos en el terreno pol铆tico electoral.
Pero a Estados Unidos se le ocurri贸 que no quer铆a a ese presidente, en buena medida por la doctrina anti comunista y posiblemente por un desd茅n personal entre gobernantes. Recurri贸 a muchos recursos para deponer al presidente, desde intentos de asesinato, hasta la promoci贸n del golpe blando, y finalmente, recuperando su sentimiento de polic铆a del mundo: invadi贸 el pa铆s, bombardeo instalaciones y detuvo al gobernante con su esposa, para llev谩rselo y ponerlo ante un tribunal. Falta ver si tendr谩 un juicio justo, o si podr谩n probarle que es la cabeza de un cartel de narcotraficantes.
Hay una seria violaci贸n a las leyes internacionales, establecidas para respetar a los dem谩s (pa铆ses y sociedades), acci贸n que no se justifica ni siquiera ante el reclamo de sectores sociales por mucho reconocimiento que hayan recibido l铆deres opositores. Ya Estados Unidos reconoci贸 en una ocasi贸n a un presidente de facto.
Si se trata de una defensa de la libertad, Estados Unidos deber铆a invadir y detener a los l铆deres por golpe militar por lo menos en Myanmar, Nigeria, Mali, Burkina Faso, Guinea, Chad, o con dominio militar abrumador: Egipto, Tailandia, Corea del Norte.
Pero resulta que la nueva l铆der venezolana le ofreci贸 a Estados Unidos el acceso a las grandes riquezas del pa铆s y entonces encontramos que la lucha parece no ser, ni por humanismo, ni por libertad, ni por democracia, sino por petr贸leo. El oro negro que se convierte en la maldici贸n de un pueblo.
