
(Nairobi. Human Rights Watch) – Las Fuerzas de Apoyo R谩pido (Rapid Support Forces, RSF), una de las dos principales partes en conflicto en Sud谩n, agredieron, sometieron a abusos y asesinaron a personas con discapacidad durante la toma de El Fasher, la capital de Darfur del Norte, y en el per铆odo posterior, se帽al贸 hoy Human Rights Watch.
Las Fuerzas de Apoyo R谩pido seleccionaron espec铆ficamente a personas debido a su discapacidad, acusaron a personas con discapacidades f铆sicas de ser combatientes heridos, se burlaron de otras calific谩ndolas de “dementes” y les dijeron que no estaban “enteras”, seg煤n afirmaron sobrevivientes y testigos. Provocar de manera selectiva la muerte de civiles u otras personas que no participan en un conflicto, incluidas las personas con discapacidad, constituye un crimen de guerra, al igual que someter a esas personas a tratos crueles, humillantes y degradantes u otros ultrajes similares. Cuando ello ocurre como parte de un ataque generalizado contra la poblaci贸n civil, estos actos pueden constituir un crimen de lesa humanidad.
“Las Fuerzas de Apoyo R谩pido trataron a las personas con discapacidad como sospechosas o como si fueran una carga o prescindibles”, indic贸 Emina 膯erimovi膰, directora asociada sobre derechos de las personas con discapacidad de Human Rights Watch. “Escuchamos que acusaban a algunas v铆ctimas, sobre todo a quienes les faltaba alguna extremidad, de ser combatientes heridos y ejecutaban a esas personas de manera sumaria. Otras sufrieron golpizas, abusos o acoso debido a una discapacidad y los combatientes se burlaban de ellas calific谩ndolas de “dementes” o dici茅ndoles que no eran una “persona entera”.
Entre diciembre de 2025 y febrero de 2026, Human Rights Watch entrevist贸 a 22 sobrevivientes y testigos de El Fasher, incluidas entrevistas minuciosas realizadas de manera remota en Sud谩n y entrevistas con personas con discapacidad que huyeron a Chad oriental. Human Rights Watch tambi茅n entrevist贸 a ocho activistas de derechos de las personas con discapacidad procedentes de otras partes de Sud谩n que refirieron abusos similares por parte de las RSF en otros lugares del pa铆s.
Las Fuerzas de Apoyo R谩pido tomaron el control de El Fasher el 26 de octubre de 2025, tras 18 meses de asedio. Mientras la poblaci贸n civil intentaba huir, las Fuerzas de Apoyo R谩pido atacaron y mataron a miles de esas personas. Las personas con discapacidad se enfrentaron a dificultades mucho mayores para poder huir y, en ocasiones, se las individualiz贸 espec铆ficamente con fines de abuso, extorsi贸n y ejecuci贸n.
Un hombre de 33 a帽os que usa muletas debido a una discapacidad f铆sica causada por un ataque con un arma explosiva en diciembre de 2024, cont贸 que combatientes de las RSF lo capturaron a 茅l y a otras 50 personas, incluidas mujeres, ni帽as y ni帽os, mientras intentaban huir de la ciudad el 26 de octubre, y que luego los interrogaron.
“Las RSF consideraban que todas las personas a quienes les faltaba una mano o una extremidad eran soldados”, afirm贸 el hombre. Dijo que los combatientes de las RSF tambi茅n se basaban en el color de la piel y el acento para decidir si las personas eran civiles o miembros o partidarios de las Fuerzas Armadas Sudanesas (Sudanese Armed Forces, SAF), con las cuales las RSF se disputan el control del pa铆s. Asever贸 que combatientes de las RSF usaron ametralladoras y fusiles de asalto de tipo AK para ejecutar a m谩s de 10 personas, la mayor铆a con discapacidades f铆sicas, frente a todo el grupo.
El hombre de 33 a帽os explic贸 que negoci贸 con los combatientes para que permitieran que las personas detenidas llamaran a sus familias y les pidieran que pagaran rescate. Un combatiente respondi贸 a esto: “Ya eres d茅bil y est谩s hecho pedazos, tu familia no te querr铆a de todos modos”.
Estuvo detenido cuatro d铆as y fue liberado despu茅s de que su familia pagara 17 millones de libras sudanesas y de que 茅l transfiriera otros 13 millones desde su cuenta bancaria (aproximadamente un total de USD 8.830).
Una enfermera de 29 a帽os dijo que vio cuando combatientes de las RSF mataron a un joven con s铆ndrome de Down, a quien los combatientes llamaron “demente”, a un ni帽o ciego y una mujer m谩s joven con una discapacidad f铆sica que no pod铆a caminar, en el momento en que los civiles hu铆an el 26 de octubre.
Activistas sudaneses por los derechos de las personas con discapacidad documentaron otros casos de combatientes de las RSF que mataron a personas debido a que ten铆an alguna discapacidad. Zainab Salih, ex directora de la Asociaci贸n de Personas con Discapacidad en Darfur del Sur, dijo que habl贸 con un padre cuyo hijo de 14 a帽os, que ten铆a una discapacidad f铆sica, fue ejecutado cuando intentaban escapar el 26 de octubre, debido a que los combatientes de las RSF sosten铆an que estaba “demorando a los dem谩s”. Seg煤n dijo, antes de ejecutarlo, los combatientes de las RSF tomaron su silla de ruedas.
Otros dos activistas de derechos de las personas con discapacidad transmitieron relatos similares en que las Fuerzas de Apoyo R谩pido mataron a personas con discapacidad en otras partes de Sud谩n durante el conflicto, y un familiar cont贸 que un combatiente de las RSF hab铆a dicho: “dejen que los ayudemos a deshacerse de ellos”.
Las personas con discapacidad tambi茅n experimentaron otras formas de abuso, a menudo como resultado de persecuci贸n 茅tnica. Un hombre de 31 a帽os que ten铆a una discapacidad por haber sido herido durante un bombardeo en el mercado de Naivasha, en El Fasher, se帽al贸 que combatientes de las RSF le dieron golpes y azotes mientras se estaba refugiando en la casa de su t铆o despu茅s de que cay贸 la ciudad.
Los combatientes lo acusaron insistentemente de pertenecer a las SAF o a las Fuerzas Conjuntas debido a su discapacidad y su origen 茅tnico, y lo llamaron “falangay”, un t茅rmino despectivo para referirse a grupos 茅tnicos no 谩rabes.
Testigos y sobrevivientes contaron que combatientes de las RSF saqueaban los bienes de los civiles que hu铆an, incluidos los dispositivos de asistencia o los 煤nicos medios de movilidad con los que contaban, como las carretillas que usaban las familias de personas con discapacidad para transportarlas.
Diversos testigos tambi茅n mencionaron que hab铆a personas con discapacidad que fueron abandonadas a su suerte. Una mujer de 30 a帽os que hu铆a con sus tres hijos, dijo sobre esto: “Lo que m谩s me ha quedado es la imagen de personas heridas, incluso algunas con discapacidades, cuyas familias intentaban irse por ese camino, pero esas personas no pudieron hacerlo, [y entonces] se quedaron atr谩s y nadie sabe qu茅 les ocurri贸”.
Quienes llegaron a Tawila, tambi茅n en Darfur septentrional, contaron que huyeron en condiciones extremas, con frecuencia sin dispositivos de asistencia ni transporte. Algunas personas se arrastraban o hab铆a familiares que las cargaban. Otras fueron separadas de sus familias o redes de apoyo, lo que dificult贸 mucho m谩s la posibilidad de huir y sobrevivir en una situaci贸n de desplazamiento.
Contaron que no tuvieron acceso a dispositivos de asistencia, atenci贸n m茅dica ni apoyo psicosocial. Varias personas con discapacidad y familiares suyos contaron que las instalaciones del campamento de Tawila para desplazados internos, incluidos los ba帽os, no eran accesibles para las personas con discapacidades f铆sicas.
El hombre de 31 a帽os que se mencion贸 antes, quien ahora defiende a las personas con discapacidad en el campamento de Tawila, se帽al贸 haber pedido varias veces a las organizaciones humanitarias que los servicios que presten incluyan a las personas con discapacidad. “La idea aqu铆 es que si usted tiene una discapacidad, su familia es la responsable de brindar ayuda”, explic贸.
Con arreglo al derecho internacional humanitario, las partes en un conflicto deben distinguir en todo momento entre civiles y combatientes, y los civiles nunca pueden ser blanco de ataques. Las personas con discapacidad que no participan directamente en las hostilidades tienen derecho a una protecci贸n plena contra ataques deliberados y malos tratos. Los ataques deliberados y los malos tratos a civiles con discapacidad constituyen cr铆menes de guerra y pueden comportar cr铆menes de lesa humanidad.
La Convenci贸n sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, que Sud谩n ha ratificado, obliga a los Estados a garantizar la protecci贸n y la seguridad de las personas con discapacidad en situaciones de riesgo, incluidos los conflictos armados. La Resoluci贸n 2475 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas establece que las partes en los conflictos armados deben proteger a las personas con discapacidad y asegurar su inclusi贸n plena en las respuestas humanitarias.
El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas debe actuar con urgencia para evitar que en Sud谩n se cometan m谩s atrocidades contra civiles, incluidas las personas con discapacidades, manifest贸 Human Rights Watch. Para ello, y entre otras medidas, debe sancionar a l铆deres de las Fuerzas de Apoyo R谩pido por las atrocidades persistentes e instar p煤blicamente a quienes apoyan a las fuerzas, en particular a los Emiratos 脕rabes Unidos, a que cesen el apoyo a estas.
Los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU y del Consejo de Paz y Seguridad de la Uni贸n Africana deben trabajar en conjunto para asegurar el despliegue de una misi贸n de protecci贸n f铆sica de civiles en Sud谩n. Los organismos humanitarios deben controlar que la asistencia sea accesible e inclusiva para las personas con discapacidad, entre otras cosas, proporcionando dispositivos de asistencia y medidas de apoyo espec铆ficas.
“Durante m谩s de una d茅cada, Human Rights Watch ha documentado abusos contra personas con discapacidad en conflictos armados en todo el mundo”, expres贸 膯erimovi膰. “Sin embargo, es la primera vez que documentamos abusos de este tipo y escala dirigidos selectivamente a ciertas personas debido a su discapacidad, lo que incluye matarlas. Los gobiernos y el Consejo de Seguridad de la ONU deben actuar ahora mismo para detener estos cr铆menes y asegurar que haya rendici贸n de cuentas”.
Muertes y abusos
Una enfermera de 29 a帽os de El Fasher cont贸 que un combatiente de las Fuerzas de Apoyo R谩pido llam贸 a otro y le dijo: “Ven a ver a este majnun [‘demente’]”, refiri茅ndose a un joven con s铆ndrome de Down. Mientras la hermana lo estaba cargando sobre la espalda, los combatientes le ordenaron que lo bajara y luego lo ejecutaron. Despu茅s de matar a su hermano, le ataron a ella las manos, le cubrieron el rostro y se la llevaron. Las investigaciones en curso de Human Rights Watch han identificado que muchas mujeres y ni帽as fueron secuestradas para ser violadas o para cobrar rescate.
La enfermera tambi茅n cont贸 que combatientes de las RSF dispararon y mataron a una joven que ten铆a una discapacidad f铆sica, al igual que a su madre que la estaba cargando. Tambi茅n cont贸 que los combatientes ordenaron a una mujer que llevaba a un adolescente ciego en su espalda que lo bajara. “La mujer les contest贸 ‘no puede ver’”, refiri贸 la enfermera. “E inmediatamente le dispararon en la cabeza”.
El hombre de 31 a帽os que se mencion贸 anteriormente cont贸 que, en septiembre de 2025, un conductor los abandon贸 a 茅l y a su madre a 20 kil贸metros de Hilat Al-Shaikh, una aldea a la que intentaban llegar durante su trayecto hacia Tawila. Su madre intent贸 empujarlo en una carretilla, pero el esfuerzo le result贸 extenuante. 脡l la inst贸 a que siguiera adelante y les suplic贸 a otros viajeros que pasaban por all铆 que le ayudaran a regresar a El Fasher. En un primer momento se negaron.
“Me dijeron que si las RSF me vieran en ese estado [con amputaciones], creer铆an que era de las SAF y esto les causar铆a problemas”, afirm贸. Finalmente, un hombre que conduc铆a un carro tirado por un burro le permiti贸 subirse y pudo regresar a El Fasher, donde se reencontr贸 con su padre.
脡l y su padre huyeron el 26 de octubre durante bombardeos intensos, al tiempo que las Fuerzas de Apoyo R谩pido tomaban el control de El Fasher. Fue separado de su padre y sufri贸 m谩s lesiones.
Logr贸 regresar a la casa de su t铆o en El Fasher, pero combatientes de las RSF irrumpieron en la vivienda unas horas m谩s tarde y lo acusaron de ser miembro de una coalici贸n de grupos armados darfur铆es afines al ej茅rcito, debido a su discapacidad y su origen 茅tnico. Manifest贸 con respecto a esto:
“Comenzaron a preguntarme: ‘¿Eres miembro de las Fuerzas Conjuntas?’ Les dije que hab铆a estado enfermo en el hospital, les cont茅 que me hab铆a lesionado mientras me llevaba mis art铆culos del mercado en agosto. Empezaron a discutir conmigo y a decirme que yo era soldado. … Me dieron latigazos en todo el cuerpo durante 20 minutos. Mi cuerpo qued贸 ensangrentado. … Un soldado dijo que ten铆an que matarme, que por qu茅 me qued茅 y que deber铆a haberme ido antes. Me preguntaban continuamente si yo era miembro de las SAF o de las Fuerzas Conjuntas, y yo segu铆a respondiendo que no”.
En febrero de 2026, manifest贸 que todav铆a ten铆a cicatrices en los brazos causados por la golpiza y mostr贸 fotograf铆as a Human Rights Watch.
Al llegar a Tawila, se reencontr贸 con su madre. Cuando Human Rights Watch lo entrevist贸 en febrero de 2026, todav铆a no ten铆a informaci贸n sobre el paradero de su padre.
Abandono
Un hombre de 39 a帽os cont贸 que huy贸 pero que tuvo que dejar atr谩s a su hermano, de 41 a帽os, que ten铆a una discapacidad f铆sica y no pod铆a caminar. “Mi hermano nos dijo: ‘Yo estoy acabado y morir茅 en este lugar, por favor, v谩yanse con sus hijos y d茅jenme aqu铆’. No pudimos llevarlo, no hab铆a autos ni camellos”.
El mismo testigo cont贸 que vio a personas heridas y personas con discapacidad que ped铆an ayuda mientras trataban de huir de El Fasher el 27 de octubre: “Hab铆a personas heridas que yac铆an en el suelo, personas que hab铆an perdido extremidades, pidiendo ayuda, y realmente no era posible ayudarlas”.
Un hombre de 22 a帽os que result贸 herido durante un ataque en febrero de 2025 fue abandonado por la persona que lo trasladaba mientras hu铆an de El Fasher junto a un grupo de civiles. “Me baj贸 y me dijo que regresar铆a. No s茅 qu茅 le ocurri贸, si lo mataron o lo arrestaron”.
Al no poder moverse sin apoyos, finalmente fue arrestado por las Fuerzas de Apoyo R谩pido, que lo detuvieron durante 10 d铆as y lo liberaron reci茅n despu茅s de que pagara 15 millones de libras sudanesas (aproximadamente USD 3.600).
Robo de dispositivos de asistencia
Un maestro de 40 a帽os con discapacidad auditiva hu铆a hacia Garni desde El Fasher, en octubre de 2025, cuando combatientes de las RSF interceptaron y palparon a civiles en la carretera, y les quitaron sus pertenencias.
“Empezaron a cachearnos a todos y nos robaron tel茅fonos y relojes buenos”, cont贸. “Encontraron mi aud铆fono y me preguntaron qu茅 era. Les expliqu茅 y les dije que es algo muy importante para m铆, pero no me creyeron y se lo llevaron. Amenazaron con dispararme, as铆 que dej茅 que se lo llevaran”.
Dijo que los combatientes tambi茅n le robaron la ropa y el tel茅fono.
Vidas en desplazamiento
Una mujer de 47 a帽os que se encontraba en un campamento de desplazados internos hab铆a huido con su hija de 15 a帽os, que tiene discapacidades f铆sicas y dificultades del habla, y con su madre de 79 a帽os, que tambi茅n tiene una discapacidad f铆sica.
“Antes de la guerra, sol铆amos recibir terapia f铆sica [para mi hija]”, afirm贸. “Ahora eso ya no existe y no hay ning煤n t茅cnico ni m茅dico que nos haga un seguimiento”.
Dijo que los ba帽os y otras instalaciones del campamento son inaccesibles para las personas con discapacidades f铆sicas: “No hay lugar separado para [que las personas con discapacidad puedan] ir al ba帽o o comer. Mi madre y mi hija no pueden ir a estos ba帽os [inaccesibles]. Tenemos que llevarlas”.
Otra madre de cinco hijos, uno de ellos una ni帽a de 6 a帽os con una discapacidad f铆sica, se帽al贸 que su hija necesita un dispositivo de asistencia y alimentos espec铆ficos que no puede conseguir en el campamento de desplazados internos de Tawila: “Necesita un dispositivo de asistencia, pues de lo contrario solo puede estar tumbada. Solo come alimentos blandos y es dif铆cil para m铆 encontrar la comida espec铆fica que necesita. Intento hacer todo lo que puedo”.
