OPINIÓN
Ángeles Sanmiguel
“Hoy la mayoría de los trabajadores somos pobres”, confiesa Vera.
¿Pobreza también en la senectud?
La ultraderecha “en su programa defienden que si entran a gobernar eliminarían las pensiones públicas”, ¡punto final! Tal como difunde en redes sociales la monologuista Elsa Ruiz. ¿Por qué a la ultraderecha no les importa la gente mayor? “Pues porque no les votan” y así lo admitió, cara a la galería, su cabecilla significando que, a partir de los ochenta años, el porcentaje de voto a su favor sólo araña un mísero ocho por ciento, -¡demasiado!-, tildando, a su vez, de sistema piramidal (estafa fraudulenta) el actual sistema de pensiones.
Al habla con una integrante de COESPE (Coordinadora Estatal por la Defensa del Sistema Público de Pensiones), esta afirma que su voluntad es luchar incansablemente para “que se considere como derecho fundamental, para que no se privaticen .las pensiones” garantizándolas sine qua non. “Estamos en contra de la privatización de las pensiones, que es lo que pretende la derecha y el Sistema Financiero, de hecho ya han comenzado esa privatización de las pensiones con los PPE (Planes de Pensiones de Empleo), cuyo objetivo es disminuir el importe de la Pensión Pública de los futuros pensionistas”.
Desde la MERP (Mesa Estatal por el Blindaje de las Pensiones en España) notifican que “blindar las pensiones en la Constitución es defender el estado del bienestar, y esto es clave en una situación internacional y nacional convulsa y compleja, en la que el sistema público de pensiones es atacado y/o cuestionado. Tenemos muchos ejemplos, el año pasado acabó con la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) presionando a España para ampliar el cálculo de la pensión a treinta y cinco años”. Coerciones y apremios desde tentáculos en la sombra son incesantes “para aumentar el gasto de otras partidas o los aranceles” y por ende poner en peligro las pensiones.
¿Qué vil manipulación informativa viene medrando, desde hace décadas, desalentando a la juventud a fin de conformarla ante la ruina de su futuro y de las pensiones públicas? “Los poderes están continuamente publicando que el sistema público de pensiones es insostenible”. ¿Alguien osaría tocar esos refugios dorados económicos de personas jubiladas que han favorecido desde los “sillones” y otros espacios la precariedad del sistema? ¿A que no?
“Vosotros cobráis, pero nosotros no cobraremos” repite amargada la juventud, “y aunque le expliques que si cotizan, ¡claro que cobraran! porque las cotizaciones a la caja de la Seguridad Social, es un salario en diferido”, la labor de desánimo ya ha echado raíces en beneficio de rapiñas privadas, haciendo oídos sordos a “que nuestro Sistema de Pensiones es de Reparto, Solidario e Intergeneracional”, afirma la citada jubilada miembro de COESPE. “¡No se lo creen!”, tal es “el poder de la propaganda neoliberal capitalista”, tiene mayor poder “que nosotros razonándoselo”.
¿Será porque la inmediatez y el vértigo informativo es lo que prima?
“Lo que caracteriza específicamente a los hombres del futuro es que se han adaptado ya al acelerado ritmo de la vida. Viven más deprisa que los que los rodean”, escribe el sociólogo estadounidense Alvin Toffler.
¡Basta ya de confundir a la juventud!
Y, ¿qué hay de la asistencia sanitaria pública? En mil novecientos ochenta y seis se promulgó la Ley General de Sanidad “que garantiza, hasta hoy, la cobertura de la asistencia sanitaria a todos los ciudadanos”, escribe Emili Ferrer Ingles miembro de Economistas Frente a la Crisis. Actualmente, ¿otro servicio público para las tripas del espantajo privatizador que succiona las autonomías y mueve sus marionetas?
¿Qué hay de la Caja de la Seguridad Social, la famosa hucha de las pensiones (Vidriola de les Pensions en el País Valencià)?
“Hace tiempo CCOO (Comisiones Obreras) como Economistas Frente a la Crisis, dijeron que había más de ochocientos mil millones de euros que habían desparecido, desde la creación de la Caja única de la Seguridad Social en mil novecientos sesenta y siete”, señala la mencionada activista. A posteriori, se detectaría, ya en el siglo veintiuno, un agujero de más de ciento tres mil millones desviados “para otros menesteres”.
“Gracias a la lucha pensionista y los partidos a la izquierda del PSOE, se aprobó una Ley 21/2021 para hacer una auditoría desde mil novecientos sesenta y siete a dos mil dieciocho”. A simple vista, parecía que iban a salir a la luz las miserias y latrocinios que se hicieron, pero no fue así, silencio sepulcral e inmovilismo. “Tenían seis meses para ejecutarla y, a día de hoy, aún no la han hecho”.
¿Por qué tanto rechazo a la auditoría? ¿Qué se esconde con tanto esmero? Desde COESPE exigen que se lleve a cabo de una vez por todas “para demostrar que las pensiones sí son sostenibles”. En Ayuntamientos y Parlamentos autonómicos, por todo el Estado, han realizado una campaña y presentando Mociones de auditoría para su aprobación, “la mayoría las han aprobado”. En el País Valencià “hemos conseguido el apoyo de Compromís que ha registrado en el parlamento una PNL (Proposición No de Ley)”. ¿Tendrá el apoyo de todos los partidos de izquierda para poder llevar a término la Auditoría? ¿Se quedará durmiendo el sueño de los justos como, en otro régimen de acciones, pasó con la ILP (Iniciativa Legislativa Popular) “No es mi cultura” que aportó al Congreso de los Diputados más de setecientas mil firmas validadas?
Refiriéndose al “desfalco de la caja de las pensiones” y su posible aunque improbable investigación, “la conclusión principal es que tanto este Gobierno como los del PP (Partido Popular) han cargado en esta caja múltiples partidas que no le corresponden”. ¿Se incluirá a este saco esas “otras partidas dirigidas a la seguridad militar de España”, ese vasallaje a Estados Unidos? “Por eso el Gobierno se opone a la subida del cinco por ciento del IPC (Índice de Precios de Consumo que marca el coste de la vida) que pide Donald Trump como cuota de la OTAN afirmando que supondría la caída del estado de bienestar en España, en pensiones, sanidad, educación, dependencia”.
La MERP quiere “un 135 (artículo que genera la necesidad de buscar defensas potentes para el estado de bienestar) para blindar las pensiones en la Constitución”.
¿Existe fuerza sindical en estas maniobras? Citando nuevamente a la interpelada de COESPE: “Los sindicatos que respaldan la lucha pensionista son CGT (Confederación General del Trabajo), Intersindical y USO (Unión Sindical Obrera), estos sindicatos hacen las manifestaciones con nosotros y las concentraciones”, mientras que los “agentes sociales no están haciendo mucho por las pensiones”. ¿Petrificados, momificados? ¿Condescendientes para con las reformas gubernamentales “que perjudican a los futuros pensionistas, como es pasar de la edad de jubilación a los sesenta y siete años y pasar de quince años de cotización a veinticinco años”? Tales barbaridades “han estado firmadas por los dos sindicatos mayoritarios CCOO (Comisiones Obreras) y UGT (Unión General de Trabajadores)”, especifica la pensionista.
“No sé qué medidas están tomando con relación al blindaje de las pensiones”, confiesa Vera, “creo que de una manera u otra se llegará a un consenso, aunque estoy muy incrédula últimamente, estoy muy decepcionada con todo, este mundo ya no lo comprendo, estoy muy decepcionada con el género humano, con los que mandan, con la pasividad de los que somos mandados y ahora con tantas guerras también, es que el mundo da pena de verdad” y “el tema de la vivienda eso es criminal”.
Lola Minuesa portavoz de la MERP-CV, indica que ,tras reunirse en varias ocasiones con diputadas y diputados del Congreso, de distintos signos políticos, -salvo con la ultraderecha-, concluyeron que todos están por apoyar el blindar las pensiones públicas, hasta “el PSOE habla de blindar las pensiones”, también “IU (Izquierda Unida), Compromís, y la mayoría de fuerzas nacionalistas, por no decir todas, apoyando las jornadas de lucha que convocamos en toda España, también nos hemos reunido con los diputados del PP y con las fuerzas del Pacto de Toledo (comisión parlamentaria para asegurar la sostenibilidad, estabilidad y suficiencia del sistema público de pensiones)”.
“Hemos puesto de moda la palabra blindar”, fija Minuesa.
A lo que Vera añade que considera difícil un consenso, “las pensiones igual que otras cosas son la herramienta de los partidos para ganar votos o para hacer campaña electoral, entonces lo veo difícil, pero debería de hacerse, que sea una cosa que esté protegida de todos los intereses políticos “.
En la antigua China, el estratega militar y filósofo Sun Tzu sentenciaría: “Tienes que creer en ti mismo”.
Doce años de reivindicación no es una minucia. Doce años de dar tumbos por salones, pasillos y despachos de los “sillones” de turno es mucho trasiego y pesar para que aún la pelota del blindaje siga fuera del área de juego. “UCE (Unificación Comunista de España) la impulsó como consigna en su campaña electoral” elaborando un análisis concienzudo de tan justa y lógica exigencia. La población, los cincuenta millones de habitantes de España, mande quien mande, exige el blindaje de las pensiones públicas. No existe disentimiento alguno. El noventa por ciento de personas quieren, -¡y son muchos votos!-, esa merecida y consecuente protección “frente al saqueo impuesto desde el exterior, –bancos nacionales y extranjeros-”. Es “la reivindicación más sentida por nuestro pueblo”.
“Somos 49 millones de pensionistas presentes y futuros” proclama en su campaña la MERP.
“Para asegurar las pensiones del mañana la única forma es que se blinden en la Constitución, que no dependa del gobierno de turno que entre”, recalca Minuesa.
“Si se tiene un por qué es más fácil poner los medios para conseguirlo”, dictamina José Luis Trechera, máster en Dirección de Recursos Humanos y Organización.
El pasado veintiséis de febrero, en la Jornada Estatal por las Pensiones, la MERP, -constituida por más medio millar de organizaciones-, realizó un centenar de concentraciones en el país Valencià. La movilización se llevó a cabo en toda España respaldada por diferentes sindicatos: USO (Unión Sindical Obrera), Confederación Sindical Independiente Fetico, Sae (Sindicato de Técnicos de Enfermería), Anpe (Sindicato Independiente/Asociación Nacional de Profesionales de la Enseñanza), UGT, “-su secretario general ha hecho declaraciones recientemente apoyando el Blindaje Constitucional de las pensiones como alternativa a defender las pensiones públicas en España, y tanto UGT como CCOO nos han apoyado en diferentes poblaciones-”, declara Minuesa quien informa que el manifiesto de MERP cuenta con el apoyo de cien juristas.
Vera reprueba que “no haya futuro para los trabajadores, para los jóvenes, para la gente que trabaja un montón, con una jornada entera por mil y pico de euros y que no pueden vivir, habrá gente que trabajando no tendrá las necesidades cubiertas, habrá muchos y eso no ha pasado nunca, -desde que yo tengo uso de razón-, que trabajando seas pobre”. ¿Cuántos millones de personas atrapadas en “trabajos que no gustan, que están mal valorados y mal reembolsados” se preguntarán “¿qué ilusión tienes en la vida? la gente no puede estar satisfecha con la vida”, afirma desconsolada.
Mario Moreno “Cantinflas”, actor y escritor mexicano quien alcanzó el grado de Maestro Masón, comulgando con los principios de igualdad, fraternidad y libertad declararía: “Algo malo debe tener el trabajo, o los ricos ya lo habrían acaparado”.
