OPINI脫N
Jorge Riechmann
Sobre IA y democracia es importante la reflexi贸n que M谩riam Mart铆nez-Bascu帽谩n viene desarrollando durante los 煤ltimos meses. La polit贸loga de la UAM recoge c贸mo, cuando Trump se dirigi贸 a Ir谩n desde el p贸rtico sur de la Casa Blanca en pleno paroxismo de la guerra, a su lado ten铆a a un hombre disfrazado de conejo de Pascua.
“Parec铆a un montaje, pero no lo era. Llevo d铆as pensando en por qu茅 me cost贸 saberlo y no es una pregunta menor. Mientras Trump aparec铆a flanqueado por un conejo gigante, escrib铆a en Truth Social: ‘Una civilizaci贸n entera morir谩 esta noche para no volver jam谩s’. Amenaza de exterminio y disfraz de conejito en el mismo scroll y protagonizados por el hombre con el dedo en el gatillo de la mayor potencia militar de la historia. ¿C贸mo se juzga eso pol铆ticamente? ¿Qu茅 escala moral sirve para medir una semana as铆? Porque Trump ha conseguido exactamente eso: saturar el espacio p煤blico con im谩genes tan contradictorias, extremas y absurdas que la perplejidad es ya nuestro estado normal. El conejo de Pascua no es inocente. Adem谩s de un insulto, es parte del mismo mecanismo que hace que una amenaza de exterminio civilizatorio se reciba como hip茅rbole negociadora, como s铆ntoma psiqui谩trico, como cualquier cosa menos como lo que es.
Y mientras esto ocurre a la luz del d铆a, algo m谩s perturbador sucede en la oscuridad. El ej茅rcito estadounidense utiliza en Ir谩n un sistema de IA llamado Maven, de la empresa Palantir. Un soldado se sienta frente a una pantalla que le dice: 茅ste es el objetivo. El soldado lo aprueba y el ataque se lanza. El sistema permite tomar mil decisiones de ese tipo por hora, algo sin precedentes en la historia militar. ¿Fue as铆 como se decidi贸 el bombardeo del 28 de febrero a una escuela primaria en Minab? Esa ma帽ana, un misil asesin贸 a decenas de ni帽as de entre siete y doce a帽os. Esto no es solo una tragedia; es el s铆ntoma de algo m谩s profundo. ¿Fue as铆 como murieron las ni帽as de Minab? ¿Un soldado mirando una pantalla, pulsando una tecla? Cuando la decisi贸n la sugiere un algoritmo y el humano solo aprueba, ¿qui茅n es el responsable?
El problema no es s贸lo la velocidad de las m谩quinas sino tambi茅n la velocidad de nuestra atenci贸n. Mientras una inteligencia artificial toma mil decisiones por hora sobre Ir谩n, las redes frivolizan el exterminio con la imagen de un conejo de Pascua. Son dos algoritmos trabajando en paralelo: uno produce hechos, otro impide que los reconozcamos, porque reconocer algo pol铆ticamente exige condiciones que se han erosionado, como tiempo para pensar y un espacio donde lo que vemos individualmente se transforme en algo compartido. Pero sobre todo, exige que la escala de nuestro juicio no se disuelva, que mantengamos la capacidad de medir la gravedad de las cosas y distinguir lo urgente de lo importante, lo grave de lo escandaloso, lo que exige respuesta de lo que simplemente impacta.”[1]
[1] M谩riam Mart铆nez-Bascu帽谩n, “Ir谩n y el conejo de Pascua”, El Pa铆s, 12 de abril de 2026; https://elpais.com/opinion/2026-04-12/iran-y-el-conejo-de-pascua.html . La polit贸loga termina as铆 su art铆culo: “Si todo es igualmente extremo, ¿c贸mo saber si lo de hoy es m谩s o menos grave que lo de ayer? O d贸nde poner la atenci贸n, o cu谩nta indignaci贸n corresponde a cada cosa. Porque lo peor es que no estamos enga帽ados sino saturados. Cada semana es m谩s extrema que la anterior, cada imagen m谩s absurda, cada hecho m谩s dif铆cil de procesar. Lo que permite transformar lo que sabemos en algo pol铆ticamente relevante est谩 siendo erosionado por la saturaci贸n de im谩genes y decisiones que operan a velocidades incompatibles con la deliberaci贸n democr谩tica. Es una estrategia calculada que erosiona c贸mo distinguimos lo grave de lo trivial, lo urgente de lo espectacular. Por eso necesitamos repensar un espacio p煤blico donde los hechos vuelvan a tener peso y el pensamiento no sea inmediatamente desplazado por la siguiente imagen; un lugar, en fin, donde reconocer algo como pol铆ticamente relevante vuelva a ser posible.”
