Altos funcionarios de la ONU advierten este semana en Nueva York de que los avances tecnol贸gicos est谩n creando "armas fantasma" sin n煤mero de serie, imposibles de rastrear y que sirven para alimentar la violencia, el crimen organizado y la inestabilidad en todo el mundo.
Naciones Unidas.
A帽os despu茅s de que los conflictos desaparecen de los titulares, las armas utilizadas en ellos siguen circulando: cruzan fronteras, alimentan la delincuencia y socavan una paz que a menudo es fr谩gil. Ahora, las "armas fantasma", las armas de fuego impresas en 3D y las redes de tr谩fico cada vez m谩s sofisticadas est谩n creando nuevos desaf铆os para los gobiernos de todo el mundo.
El problema est谩 siendo examinado esta semana en la sede de la ONU, donde los delegados se han reunido para abordar la propagaci贸n mundial de armas de fuego il铆citas, que siguen alimentando la violencia en las comunidades mucho despu茅s de que terminan las guerras.
En el centro de los debates se encuentran las tecnolog铆as emergentes, como las impresoras en tres dimensiones (3D), que seg煤n los expertos podr铆an facilitar la fabricaci贸n de estas armas ilegales y dificultar su rastreo.
"Las guerras terminan, pero, por desgracia, las armas que se utilizaron en ese conflicto concreto no quedan bajo control total", declar贸 a Noticias ONU la alta funcionaria de la ONU para Asuntos de Desarme, Izumi Nakamitsu. "Siguen circulando. A veces est谩n escondidas. Se transportan a trav茅s de las fronteras".
Armas fantasma
Una de las preocupaciones que crece m谩s r谩pidamente son las llamadas armas fantasma: armas de fuego ensambladas a partir de piezas o patrones, sin n煤meros de serie, que son pr谩cticamente imposibles de rastrear para las autoridades. Los avances en la tecnolog铆a de impresi贸n 3D han creado desaf铆os adicionales al permitir que componentes, y en algunos casos armas de fuego completas y totalmente operativas, se produzcan al margen de los sistemas tradicionales de fabricaci贸n y regulaci贸n.
La creciente disponibilidad y asequibilidad de esta tecnolog铆a ha intensificado la preocupaci贸n de los gobiernos de que las armas de fuego il铆citas puedan ser m谩s f谩ciles de fabricar y m谩s dif铆ciles de regular.
UNODC Armas de fuego confiscadas durante los controles fronterizos.Cuando las guerras terminan, los fusiles permanecen
Un ejemplo citado con frecuencia es Libia, donde las armas saqueadas o desviadas durante y despu茅s del conflicto de 2011, que puso fin al r茅gimen de Muammar Gadafi, reaparecieron m谩s tarde en toda la regi贸n del Sahel, incluidos N铆ger, Burkina Faso y Nigeria. Algunas fueron halladas posteriormente en manos de grupos extremistas, lo que ilustra c贸mo las armas de un conflicto pueden desestabilizar a los pa铆ses vecinos a帽os despu茅s.
"El fin del conflicto no significa el fin de la circulaci贸n de esas armas (...) persisten y siguen da帽ando a la gente", afirm贸 Nakamitsu.
Del crimen al conflicto
El impacto var铆a seg煤n la regi贸n, pero es generalizado. En Am茅rica Latina y el Caribe, las armas de fuego il铆citas est谩n estrechamente vinculadas a la delincuencia organizada y a algunas de las tasas de homicidio m谩s altas del mundo. Seg煤n estimaciones de la ONU, las armas de fuego son responsables de entre el 70% y el 80% de las muertes violentas en partes de la regi贸n.
En partes del 脕frica subsahariana, la proliferaci贸n de armas peque帽as puede socavar los esfuerzos de consolidaci贸n de la paz mucho despu茅s de que cesen los combates. Las armas retenidas por grupos armados, milicias o comunidades para su autoprotecci贸n pueden contribuir a la renovaci贸n de la violencia y la inestabilidad.
M谩s all谩 de las preocupaciones de seguridad
Las consecuencias tambi茅n van mucho m谩s all谩 de los conflictos. Las armas il铆citas est谩n vinculadas a violaciones de derechos humanos, terrorismo y violencia sexual y de g茅nero. "No es solo una cuesti贸n de seguridad. Tambi茅n es una cuesti贸n de consolidaci贸n de la paz, de derechos humanos y de desarrollo", declar贸 Nakamitsu.
El ex Secretario General Kofi Annan dijo famosamente que las armas peque帽as bien podr铆an ser las verdaderas "armas de destrucci贸n masiva" del mundo debido a la enorme cantidad de muertes y heridos que causan. El desaf铆o, en 煤ltima instancia, va m谩s all谩 de las armas mort铆feras. Se trata de reducir la violencia, proteger a las comunidades y evitar que los conflictos se reaviven.
Nakamitsu afirm贸 que reducir la circulaci贸n de armas de fuego il铆citas beneficiar铆a a las comunidades de todo el mundo. "Es un problema real para muchas personas. Queremos un control y una regulaci贸n adecuados de las armas peque帽as en todas las sociedades. Sin duda, eso har铆a la vida de todos m谩s segura".
