Por Jorge Zavaleta Alegre.-
Desde el recinto de la desaparecida C谩mara de Senadores del Parlamento Peruano, miembros del voluntariado juvenil y universitario de la ONU plantean una mayor atenci贸n a las estrategias de lucha contra la pobreza y apoyo al desarrollo local.

Esta exhortaci贸n, expresada durante la celebraci贸n del D铆a Internacional del Voluntariado, incluye una reforma de las Naciones Unidas, no solo desde su sede en Nueva York sino una mayor inclusi贸n de voluntarios en las decisiones de la organizaci贸n, entre otros puntos de los desaf铆os del Milenio.
La demanda surge del balance de un proyecto realizado por el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables MIMP 2010 - 2013 con el apoyo del PNUD y su Programa de Voluntarios –UNV en materia de descentralizaci贸n.
El apoyo internacional a esa iniciativa empez贸 en Ica, regi贸n azotada por el terremoto de agosto del 2007, con voluntarios de Dinamarca y Espa帽a, quienes instalaron una oficina para promover la formalizaci贸n de la propiedad urbana y facilitar la reconstrucci贸n de las ciudades afectadas. M谩s de diez voluntarios internacionales acompa帽aron a las comunidades v铆ctimas del desastre, capacitando en sus asuntos legales de propiedad de viviendas y construcci贸n antis铆smica.
El voluntariado juvenil ha contribuido tambi茅n en el dise帽o de este movimiento como un Sistema Nacional, el fortalecimiento de la direcci贸n de Beneficencias P煤blicas y Voluntarios, una propuesta de un Plan Nacional, actualmente en proceso de validaci贸n, y asistencia t茅cnica a gobiernos regionales y locales. A largo de dos a帽os se han generado espacios t茅cnicos de di谩logo y el fortalecimiento de la Red Per煤.
Trabajando juntos varios gobiernos regionales han logrado alianzas estrat茅gicas, ordenanzas municipales, proyectos o servicios de car谩cter social, asignaci贸n de personal responsable en gerencias de desarrollo, movilizaci贸n masiva de voluntarios.
Tales avances y otros indican que el Voluntariado como organizaci贸n formal fortalece sus propuestas para una gran reforma de las Naciones Unidas. As铆 lo reconocen en su reciente libro El Oro de la Aldea, el soci贸logo y educador Julio Rojas Julca, primer viceministro de Poblaciones Vulnerables y el ingeniero Julio Kuroiwa, expertos que plantean el desarrollo local como el primer eslab贸n del proceso de globalizaci贸n.
El Informe de Desarrollo Humano de la ONU, 1995, se帽al贸 que pese a las restricciones informativas la estimaci贸n del trabajo no remunerado, ascend铆a a un 70% de PBI. De ese valor el 80% correspond铆a al de las mujeres. En el Per煤, se puede cuantificar el aporte econ贸mico del voluntariado en 1% del PBI nacional.
Tales cifras revelan el alto valor econ贸mico y social del trabajo voluntario, porque se basa en la solidaridad y el apoyo mutuo de la exclusi贸n a la inclusi贸n. El voluntariado forma l铆deres juveniles y los convierte en agentes de cambio.
La Agencia Espa帽ola de Cooperaci贸n Internacional para el Desarrollo - AECID reconoce los avances del voluntariado y acaba de renovar con el Per煤 el Protocolo de Cooperaci贸n por otros cinco a帽os m谩s, no obstante la profunda crisis que sufre Espa帽a y casi todos los pa铆ses de la Uni贸n Europea.
Lo importante es que este voluntariado sea m谩s abierto, profundamente democr谩tico para dar oportunidad a los mejores estudiantes universitarios de las provincias y distritos a incorporarse a la funci贸n p煤blica o privada, porque es estos j贸venes est谩n m谩s vinculados a su realidad y requieren, por cierto, de un ingreso econ贸mico permanente.
Varios pa铆ses de Am茅rica Latina no tienen Ley de Voluntariado o una entidad estatal que se ocupe de este tema. El respaldo jur铆dico garantiza que el Voluntariado facilita el acceso al mercado del trabajo y convierte a sus integrantes en sujetos de cambio de sus comunidades. Lo dicho constituye una plataforma para que la ONU se democratice m谩s y sea el fiel reflejo del sentir de los pobladores de la Regi贸n que a煤n superviven en condiciones precarias.
En el mundo hay diferentes movimientos que respaldan la globalizaci贸n en la idea de que para combatir la pobreza y la desigualdad las actuaciones deb铆an ser globales y muy diferentes a las dominantes durante la d茅cada de los 90. Las propuestas m谩s conocidas como la condonaci贸n de la deuda externa, supresi贸n del FMI y el Banco Mundial, libre circulaci贸n de personas… nunca han llegado a implantarse. S铆 estimularon el establecimiento de la «agenda social» de la globalizaci贸n o los llamados Objetivos de Desarrollo del Milenio: Erradicar la pobreza extrema y el hambre. Lograr la ense帽anza primaria universal. Promover la igualdad entre los g茅neros y la autonom铆a de la mujer. Reducir la mortalidad infantil. Mejorar la salud materna. Combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades. Garantizar el sustento del medio ambiente. Fomentar una asociaci贸n mundial para el desarrollo.
Cercanos al 2015, fecha en la que deber铆an haberse cumplido diferentes compromisos en base a unos indicadores establecidos por las Naciones Unidas, a la luz de loa resultados se puede decir que existen avances muy sustanciales en algunos pa铆ses. Sin embargo, sigue habiendo una falta de financiaci贸n muy importante, cuesti贸n que se agrava con la crisis econ贸mica actual.
La pobreza extrema y la indigencia se han reducido considerablemente en los 煤ltimos a帽os, disminuci贸n atribuible en gran medida al empe帽o de China. Pero el n煤mero total de pobres se mantiene estable y las desigualdades han aumentado. En Am茅rica Latina se observan nuevos modelos pol铆ticos que se caracterizan por una refundaci贸n profunda del orden democr谩tico que permite una mayor participaci贸n de los sectores populares en la toma de decisiones. Este es el fondo de la propuesta que esgrimen los voluntarios locales respecto a una nueva ONU.
