OPINI脫N de Pu帽o en Alto
Era dif铆cil, porque la competencia entre ellos ha sido brutal, pero el alcalde de la Sanl煤car del Santo R茅gimen lo ha conseguido, al quedarse con el m谩s in煤til de los tres concejales que han sido expulsado de la formaci贸n pol铆tica naranja. Y es que, cuando el esmirriado se pone a elegir in煤tiles y detectar carencias subyugantes en terceros, no hay quien lo pare. Un mediocre para disimular su mediocridad tiende a rodearse de mediocres y cuando no, en in煤tiles.
El todav铆a Delegado de Cultura y de Fiestas y otras zarandajas ha dado buena muestra de su mediocridad, as铆 como, de su manifiesta inutilidad. A煤n debe estar en las indignadas retinas de los caseteros y ciudadanos en general el desastre en que convirti贸 el montaje de las casetas de la feria. Como buen mediocre, eludi贸 asumir responsabilidad repartiendo culpas a diestro y siniestro. Quien cree que colocando unas estent贸reas vallas con fotograf铆as se satisface la demanda cultural en la ciudad no es que sea mediocre, es que su inutilidad hace que le importe un verdadero pimiento promocionar espacios y eventos culturales, m谩s all谩 del sempiterno capillismo carpetovet贸nico del que se vanagloria pertenecer.
Para quien compar贸, sin ruborizarse, el hecho sobrevenido de ganar un generoso sueldo, jam谩s so帽ado dada su precaria situaci贸n previa a su dedicaci贸n pol铆tica, por “estar” en el Gobierno Local, con el asombroso hecho de una aparici贸n mariana, era imposible pensar que renunciara a su asignaci贸n por qu铆tame de aqu铆 o de all铆 unos principios 茅ticos o morales de chichinabos. De aquello que firm贸 cuando acept贸 integrarse en la candidatura electoral, lo ha resuelto sin inmutarse haciendo suyo aquello de “estos son mis principios, pero si no les gusta, tengo otros”.
A la hora de buscar argumentos para justificar su no renuncia a su acta de concejal no ha hecho un alarde de imaginaci贸n, ha tirado del manual m谩s estereotipado del perfecto tr谩nsfuga: “me present茅 para trabajar por los intereses de Sanl煤car y no por los de unos pocos”. Es decir, que, colaborando de manera manifiesta en el deterioro democr谩tico de la instituci贸n municipal, seg煤n 茅l, se est谩 defendiendo el inter茅s general, siendo parte fundamental de ese inter茅s general, que siga cobrado su rumboso sueldo por pr谩cticamente nada.
El partido naranja ha sido una herramienta pintiparada para que personajes de dudosa moralidad y menos 茅tica, como el todav铆a Delegado de Cultura y Fiestas, se busquen el sustento econ贸mico que de ning煤n modo podr铆an obtener fuera de la pol铆tica. En ese pozo de miseria y en otros tantos es donde una y otra vez el esmirriado le gusta chapotear en busca de las piezas que hagan transitable sin riesgo alguno legislaturas tras legislaturas, y no precisamente piezas por sus val铆as y capacidades, sino por sus evidentes carencias, sobre todo, las 茅ticas y morales y satisfacerlas econ贸micamente.
A estas alturas huelga aclarar que un lobato es el cachorro del lobo y, por extensi贸n, la cr铆a de otros c谩nidos, aunque en la Sanl煤car del Santo R茅gimen, a falta de lobos, adquiere otro significado.
Pu帽o en Alto

