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Flujos de la Politica

Por Mauricio Casta帽o H 

Colombiakr铆tica 

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La violencia pol铆tica y la pobreza son el denominador com煤n en Colombia, naci贸n insuficiente, Estado fallido para referir su inconclusa tarea de ser medio y fin para regular y garantizar el consabido Bienestar General, el Estado Social de Derecho. Tanto para quien peine canas como para el joven que sue帽a con un mejor ma帽ana, la violencia pol铆tica, paramilitar, guerrillera y criminal o mafiosa en general, han sido el pan com煤n en las pantallas medi谩ticas y en la cruda realidad en las calles, quiz谩 pasada por alto porque de tanto ver, ya no se ve, la costumbre hace que todo se vuelva normal, todo es parte del paisaje, la vida se impone, todo tiene que seguir su marcha, seguir adelante pase lo que tenga que pasar.


Para mayores se帽as acudimos a la pol铆tica tan cambiante, tan perceptible en sus flujos, corrientes que fluyen, percolan, hacen remolino, luego siguen la corriente, se incorporan al caudal predominante. Se percibe que los actuales momentos de Colombia son de cambio, de renovaci贸n pol铆tica en especial en el 茅nfasis social y por supuesto en superar la violencia para alcanzar una cierta paz. Queremos ejemplificar, en aras de hacernos comprender mejor. Demos un recorrido de magnicidios y gobiernos que reflejan esto de la violencia diversa, esa tensi贸n que se bate entre un mundo terrateniente aferrado al pasado y unos librecambistas, liberales que jalonan la modernizaci贸n de la naci贸n. 


Algo de Historia


Algo de historia da una idea de estos flujos pol铆ticos. El populista liberal Jorge Eliecer Gaitan fue asesinado en 1948, 茅poca de odios entre liberales y conservadores, o quienes impulsaban una sociedad burguesa y moderna de libre mercado y terratenientes, feudales dispuestos a derramar sangre antes que abandonar su terru帽o. Recuerdo testimonios que avivaban la llama violenta arengando que los liberales com铆an ni帽os, eran comunistas endemoniados que deber铆an ser atravesados m谩s pronto que tarde por el pu帽al justiciero.


La B煤squeda de la Paz


Otros emblemas de estos flujos de violencia fueron la constante de la b煤squeda de la paz en muchos gobiernos. La presidencia de Belisario Betancur est谩 asociada al clamor de la paz que t茅rmino con la toma del Palacio de Justicia por parte de la guerrilla del M-19. Julio C茅sar Turbay y los m谩s de tres mil presos pol铆ticos, pese a ser preguntado sobre el particular, respondi贸 que el 煤nico preso pol铆tico en el pa铆s era el presidente de Colombia. Otro mandatario ungido en abrazo de paz por el legendario guerrilero Manuel Marulanda Velez, alias tirofijo,  fue el presentador de televisi贸n o periodista Andr茅s Pastrana. C茅sar Gaviria y la arremetida mafiosa del cartel en Medell铆n de Pablo Escobar. Otros que siguen este flujo de la paz son Alvaro Uribe Velez con promeza de acabar a bala con las guerrillas, le sigui贸 Juan Manuel Santos que ofreci贸 plomo pero tambi茅n paz negociada. 


Historia de Sangre


Quiero ejemplificar y enfatizar los flujos que emergen en el calor del momento encarnados en liderazgos que por una un otra raz贸n terminan siendo una especie de mes铆as que bien pudieron alcanzar la Presidencial pero sus vidas fueron truncadas, fueron asesinados. Solo mencionemos los m谩s emblem谩ticos con aspiraciones presidenciales: Pizarro Le贸n G贸mez de la entonces guerrilla M-19; Jaime Pardo Leal, Bernardo Jaramillo, ambos del movimiento pol铆tico UP Uni贸n Patri贸tica; Gal谩n, politico liberal; Alvaro G贸mez Hurtado, Conservador que gir贸 de un pensamiento de ultraderecha a un progresismo liberal. Todos estos hombres flujos fueron interrumpidos y con ellos as铆 impedir posibles cambios progresistas o modernas en la sociedad.


Flujos Pol铆ticos


Los flujos pol铆ticos reflejan, claro est谩, la sociedad misma, y ella se enmarca en esas tensiones de preservar o cambiar un cierto orden que regula el momento, los afanes de cada d铆a, c贸mo no nombrar esa tensi贸n entre lo perimido y lo vigente, el mundo de los terratenientes y la propulsi贸n de fuerzas que jalonan una cierta modernidad, ac谩 salta a la vista la confrontaci贸n armada hasta hace poco entre ej茅rcitos irregulares o por fuera de la ley que ejerc铆an presion desde orillas de izquierda o de derecha, guerrillas y paramilitares de derecha, son extremos, son brazos armados que expresan o reflejan flujos sociales. 


En suma, la violencia, la guerra, y su ant铆doto, la paz, ha sido la constante en estos gobiernos.  Pero ¿qu茅 significa la paz? Desde las luchas de independencia hasta nuestros d铆as, ese ha sido el grito, a帽os, d茅cadas, siglos y a煤n no se halla, no se ha encontrado la f贸rmula. Solo conocemos una pista que consiste en dos grandes grupos llamados liberales y conservadores, mercaderes y feudales que se baten, se disputan por prebendas basadas en sus feudos, en sus tierras 茅stos, aquellos por impulsar el mercado, la riqueza basa ya no en la mera explotaci贸n de la tierra sino en las transacciones comerciales, los burgos, las ciudades y no el campo ser谩n su epicentro por donde todo fluye, servicios y mercanc铆as.


Todo es cambiante en la vida, la sociedad y desde luego su organizaci贸n pol铆tica en su raz贸n administrativa. Es dif铆cil la percepci贸n de los cambios sociales y pol铆ticos, en qu茅 momento un sentir ciudadano es envolvente, se vuelve torrente, caudal. En estos momentos se siente fatiga por la violencia, cansancio, las urnas de nuevo est谩n refrendando el mandato de paz pero en especial en clave ya no de conflicto o de guerra, sino en buscar las claves para materializar el Estado Social de Derecho





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